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Imágenes y videos del terremoto en México central (2)

Hasta que las autoridades oficiales desplegaron a los militares -Enrique Peña Nieto convocó al Comité Nacional de Emergencias y anunció el despliegue de 3.000 militares en la capital- y la secretaría de la Marina de México comenzó las maniobras de búsqueda de supervivientes ayudados por los binomios canófilos, la respuesta ciudadana fue modélica en su organización al evacuar edificios colapsados, hacer acopio de herramientas, utensilios, protegiendo bienes ante posibles réplicas del terremoto y comenzar las cadenas humanas para llevar cubetas y levantar escombros con palas e instrumentos hidráulicos. Para algunas de las operaciones de rescate los militares solicitaron la retirada de cientos de ciudadanos que ayudaban voluntariamente debido a la peligrosidad de extraer escombros sin que se viniera totalmente abajo el piso, perdiendo los pilotes de la construcción y aplastando a supervivientes con los cuales se había establecido contacto por voz o sensor térmico.

Sismo México 19 de septiembre de 2017

Sismo México 19 de septiembre de 2017

Sismo México 19 de septiembre de 2017

Los voluntarios de salvamento, junto con médicos, personal sanitario y trabajadores de protección civil, colaboraron masivamente a sacar supervivientes, para que las ambulancias salieran lo más rápido posible entre las calles acordonadas de inmuebles derrumbados y llegaran a tiempo a hospitales próximos que tenían en muchos casos una situación de campaña con pacientes en camas al exterior en plena acera o en los estacionamientos por si volvían a temblar los cimientos del hospital.

De forma cíclica, como si el camino de la vida y el camino de la muerte formaran un argumento circular como la metáfora del anillo único, mientras miles de personas estaban en vilo por sus seres queridos, sobre todo quienes buscaban a personas desaparecidas en la tragedia, y las cifras oficiales rebasaban ya 250 muertos, en algunos hospitales se produjeron nacimientos de bebés tras el seísmo en México central. Las complicaciones aumentan cuando un parto se adelanta al punto que la madre tuvo al recién nacido antes de poder llegar al centro de salud, pero el pasado 19 de septiembre de 2017 en México algunas mujeres dieron a luz a sus bebés al tiempo que se producía el gran temblor de tierra, así nacieron Ángel en Morelos o Adolfo Iñaki en Ciudad de México.

“Ya está, compadre, ya tuvo al bebé, en medio del sismo”, Amado Ortiz, un joven padre primerizo, habla por teléfono con un familiar para dar la buena nueva del nacimiento de su primogénito desde la puerta del Sanatorio Durango, en la colonia Roma Norte, la zona cero del terremoto en Ciudad de México, donde se han producido más colapsos de edificios y hay más de un centenar de fallecidos. Jéssica Mendoza, madre del niño, dice que ha sido un parto milagroso y que su instinto maternal le permitió aislarse de todo lo que estaba ocurriendo para poder dar a luz, segundos de oscilaciones de la habitación que se hicieron interminables en los que su vida y la del pequeño estaban en riesgo. El equipo de médicos y enfermeros del centro hospitalario trasladaron a la mujer a la calle y, mientras todo temblaba, consiguieron salvar las dos vidas sin preocuparse por la suya propia.

Mendoza llevaba seis centímetros de dilatación cuando el suelo empezó a temblar. Estaba en una sala de parto y recuperación, y su instinto maternal permitió que se aislara de lo que estaba pasando. “Pese a todo lo que ocurría a mi alrededor, seguí con mi alumbramiento. Me aislé por completo: no escuchaba nada. Solo recuerdo que estaba la doctora Elisabeth Valencia, las enfermeras, una doula -nombre para la matrona que acompaña a la parturienta mientras da a luz-, mi marido y mi madre. Ellos abrían paso entre el caos para poder dar con un espacio seguro”. Dio a luz sobre una banqueta situada en la esquina misma del sanatorio, en la confluencia de las calles de Durango y Sonora, protegida de potenciales derrumbes. Los policías improvisaron un hospital de campaña con unas sábanas en ese espacio para disponer un paritorio.

Sismo México 19 de septiembre de 2017

Desde ese momento hasta que dio finalmente a luz pasó media hora que se hizo eterna. No fue necesaria ni anestesia epidural ni cesarea. Los materiales con los que los sanitarios atendieron al bebé fueron igualmente precarios: unas gasas esterilizadas, unos guantes y un aparato para medir la frecuencia cardíaca del neonato. Apenas 20 minutos después –casi una hora tras el terremoto–, madre e hijo fueron trasladados a una sala especialmente habilitada para acoger a los pacientes que habían tenido que abandonar las habitaciones del centro hospitalario. “Es un hospital de antigua construcción, pero aguantó bien”, apostilla Mendoza. “Aún así, cuando entré había pedazos derrumbándose”.

Amado Ortiz, padre del bebé, también habla con nerviosismo, al tiempo que agradecido. “El mundo se caía y él vino a salvar el nuestro. Es el mensaje más grande de amor y ejemplo de fuerza y valentía ante la vida”, explica este hombre mexicano. A su alrededor, decenas de pacientes han sido desalojados de la clínica. Esperan tumbados en camas con suero intravenoso por goteo o en sillas de ruedas a que se revise el estado de la estructura del edificio o a que, en definitiva, el temor a nuevas réplicas del terremoto se disipe y puedan volver a entrar en el hospital. A las diez de la noche –casi nueve horas después del temblor–, el bulevar de la calle Durango se ha convertido en un hospital de campaña, plagado de grandes tiendas blancas. Después del desalojo, ese será el techo, esta noche, para los enfermos y el personal sanitario. “Dentro de la gran tragedia que hemos vivido en la Ciudad de México, ha sido muy hermoso el parto. Si Adolfo Iñaki ha sobrevivido a este terremoto justo cuando estaba naciendo, va a superar todo en la vida”.

Sismo México 19 de septiembre de 2017, hospitales CDMX

Sismo México 19 de septiembre de 2017, hospitales CDMX

Como cada 19 de septiembre, Ciudad de México amaneció con el recuerdo del terremoto de 1985. Y como suele ser habitual ese día, se realizó un simulacro de evacuación en Ciudad de México, un protocolo de seguridad y civismo que aprenden a realizar desde los escolares hasta los trabajadores de los edificios de oficinas. Dos horas después del ensayo, las alarmas sísmicas no saltaron. La mayor parte de los sensores están situados en la costa del Pacífico, no en el interior del país, donde se registró el epicentro, próximo a Izúcar de Matamoros, Puebla. No hubo fallo técnico en los sismógrafos, según fuentes oficiales: el temblor no se pudo detectar a tiempo para que la población abandonase el lugar en el que se encontraba para ponerse a salvo.

Dalia Perlasca, de 38 años, vive en un tercer piso de la calle Puebla. “Comenzó a moverse y corrí hacia la puerta pero no podía meter las llaves porque la casa se iba de lado a lado. Suelo cerrar con tres cerraduras por razones de seguridad y me fue imposible abrir a tiempo. Temía que se rompieran las escaleras y sólo podía repetir bajo el dintel de la puerta: me voy a morir”.

“Nos unimos en las adversidades”, aseguraba Claudia García, de 28 años, mientras, apresurada, trataba de instalar una mesa con alimentos en la Avenida Ámsterdam, en pleno corazón de La Condesa, uno de los barrios con más damnificados por el temblor al tratarse de una zona de gran sedimentación, dado que el seísmo, a pesar de ser por falla normal intraplaca, tuvo menor profundidad unos 50 km bajo la superficie terrestre que el sucedido 12 días atrás en la costa del istmo de Tehuantepec, y tuvo epicentro en el interior del continente. El antiguo lago de Tenochitlán cubría antiguamente una parte de la Ciudad de México, donde las colonias de La Roma y Condesa son los distritos más cenagosos y la zona más afectada por el desplazamiento ocasionado en la placa tectónica. Hace 32 años estas dos barriadas se convirtieron en una gigantesca morgue tras el seísmo de 1985, y este martes sensaciones parecidas recorrieron el cuerpo de veteranos y recién llegados. A un paso de ahí, un reguero de gente formaba una cadena humana que se prolongaba cientos de metros hasta llegar a la esquina de la calle Laredo, donde se derrumbó un edificio. Cubos repletos de escombros se movían en perfecta armonía de unas manos a otras. Nunca la improvisación de unos ciudadanos voluntariosos fue tan efectiva. A través de las redes sociales, mensajes por WhatsApp en el celular, en los centros de acopio instalados, los ciudadanos dieron una lección a las autoridades al movilizarse de forma organizada.

Sismo México 19 de septiembre de 2017

En numerosos inmuebles colapsados, los trabajadores de emergencias, ayudados por los voluntarios colocaron en un poste próximo a la acumulación de escombros un cartel improvisado pidiendo silencio a la multitud de ciudadanos para poder escuchar lamentos o gritos de auxilio de posibles supervivientes en el edificio derrumbado. Pero a falta de mostrar carteles pidiendo silencio se utilizó una convención: los gritos de ánimo solo se veían silenciados cuando uno de los especialistas de salvamento levantaba un puño. Es la señal para que todos callen y poder escuchar si hay alguna persona todavía con vida bajo los escombros.

Sismo México 19 de septiembre de 2017

Sismo México 19 de septiembre de 2017

Durante la noche continúan los trabajos de salvamento y atención a los heridos, los trabajadores de protección civil no se detienen, utilizan planos de la arquitectura del edificio y cascos con linternas para seguir en busca de supervivientes. Tras las escasas pausas se escucha un estruendo generalizado: “¡Viva México!”. Para mantener los ánimos en la penumbra, algunos ciudadanos mexicanos entonan «Cielito lindo» en medio de la noche. Durante las labores de rescate, la gente en la calle entona el célebre estribillo de la canción: “Canta y no llores, porque cantando se alegran, cielito lindo, los corazones”. Después, alguien exclama “¡viva México!” y la multitud responde con vítores y aplausos.

Según Mayra Paredes, el vídeo fue grabado por su prima, Anahi Olvera, en la Ciudad de México. Tras su publicación, Cielito lindo se ha convertido en trending topic en Twitter junto con los hashtags #VivaMéxico, #FuerzaMéxico, #MéxicoEstáDePie, #MexicanosFuertes, y el video circula por las redes sociales con miles de reproducciones. Cielito lindo es una canción popular mexicana compuesta en 1882 por Quirino Mendoza y Cortés, ha sido interpretada por Tito Guízar, Pedro Infante, Vicente Fernández, Ana Gabriel, Luciano Pavarotti, entre otros artistas.

La esperanza llega a cuentagotas a los escombros de la calle Álvaro Obregón. Al rumor de que va a entrar maquinaria pesada, le sigue otro de que aún hay seis personas con vida. Al reloj, que marca las 72 horas que los protocolos internacionales señalan para dejar de buscar vidas, le sigue el puño en alto, porque alguien cree haber escuchado una voz en los escombros. El edificio de la calle Álvaro Obregón número 286, entre las colonias Roma y La Condesa, concentra en seis pisos derruidos el tiovivo de emociones en que se ha convertido el rescate durante las últimas horas y que se ha complicado tras el nuevo temblor registrado este sábado 23 de septiembre de 2017 por la mañana en el Estado mexicano de Oaxaca. Las labores de rescate en los inmuebles derrumbados en Ciudad de México han tenido que ser paralizadas. Hasta cuarenta y seis personas siguen atrapadas bajo los escombros, según la lista que han colgado en la farola los familiares de los desparecidos, pero se cree que, al menos, seis podrían estar con vida, debido a que los perros de la Marina y los sensores térmicos han detectado calor y las baterías de los celulares no están totalmente destruidas.

Mientras tanto, la angustia más tangible del terremoto son un montón de madres bajo una lona de plástico, con la cabeza apoyada en las manos, mientras pasan las horas. El martes 19 de septiembre a las 13h14 de la tarde, el edificio se vino abajo desde sus cimientos cuando la tierra comenzó a moverse de lado a lado hasta que se desplomó y engulló a casi 70 personas, en el tiempo que tarda un semáforo en cambiar de color. Hasta ese día el edificio era un digno inmueble de seis alturas con despachos de abogados y contables. A un lado, una tienda de decoración y al otro, apartamentos residenciales. Durante las primeras 24 horas de movilización vecinal, los rescatistas voluntariosos lograron, con más esfuerzo que medios, sacar del edificio a 23 personas con vida.

Sismo México 19 de septiembre de 2017

Sismo México 19 de septiembre de 2017

Sismo México 19 de septiembre de 2017

Para los que seguían bajo las piedras, comenzó entonces una carrera contrarreloj, con la esperanza de que estuvieran protegidos en un triángulo de vida: quedar resguardado por un soporte compuesto por una columna, un tabique no derrumbado o una mesa de material resistente como para aguantar el peso de los escombros cuando el techo se vino abajo tras el temblor. Los familiares de Javier Sandoval aseguraban haber recibido un mensaje suyo desde escombros. El hermano de Jesús Emmanuel, en cambio, tuvo menos suerte. Llegó desde Guanajuato y estuvo quitando piedras desesperadamente durante dos días hasta que alguien le informó de que el cuerpo de su hermano estaba en la morgue.

Los protocolos internacionales señalan que deben pasar 72 horas antes de abandonar la búsqueda y dar por muertas a las personas atrapadas en caso de sismo. Pero casos históricos como el terremoto de Michoacán, México, el 19 de septiembre de 1985 han demostrado que es posible encontrar supervivientes hasta siete días después del sismo. El pasado viernes 22 de septiembre de 2017, cuatro horas después de cumplirse el absurdo cronómetro, el padre de Noemí continuaba frente a la mole de hormigón y varillas, siguiendo en silencio el trabajo de los rescatistas israelíes. Al otro lado de la cinta amarilla había decenas de periodistas y toda la familia, indígena Mazahua, llegada de San Simón de la Laguna, Estado de México.

Noemí Manuel García, la joven a la que esperan, vivía desde hace unos meses en Ciudad de México. Tiene 21 años, estudia y trabaja por las tardes como oficinista. Había llegado al cuarto piso una hora antes del temblor. “Que hagan algo porque esto es desesperadamente lento. Queremos ayudar y no nos dejan”, dice angustiada su tía, después de tres días a la intemperie frente a la montaña de cascotes. “Estamos pasándolo mal aquí en la calle pero ¿cómo estará ella? ¿qué estará sintiendo?”, se pregunta. “Es en lo único que pienso”.

Una tragedia con centenares de víctimas no se debe singularizar en una sola persona, pero una de las muertes más angustiosas e injustas fue la de Erick Gaona, atrapado bajo los escombros del edificio de cuatro pisos sito en la calle Medellin número 176 esquina con San Luis, en la Colonia Roma. Se vino abajo 40 minutos después del temblor inicial a las 13h15 del martes 19 de septiembre de 2017. Durante dos noches, su familia se mantuvo frente a la mole de hormigón, gritándole a la montaña de escombros con un megáfono: “¡Resiste!, ¡aguanta!, ¡tú puedes, Erick!”.

“Salió y volvió a entrar. Le dijimos que no lo hiciera porque el estado del inmueble se veía feo, pero entró a recoger sus cosas”, recuerda el vendedor del puesto de prensa y golosinas que hay frente a lo que hasta el pasado 19 de septiembre de 2017 era un edificio de oficinas. Se acuerda de él perfectamente: robusto, grande, con barba, unos cuarenta años. Regresar al interior de un edificio casi derrumbado para recuperar algunos objetos valiosos fue la trampa que atrapó a Erick.

Apenas había pasado media hora del temblor y a las 13h50 la sensación en la calle San Luis Potosí era de que la pesadilla había terminado a pesar de que siempre se suceden réplicas con menor magnitud tras el sismo más demoledor. Muchos vecinos aprovecharon para entrar y revisar los daños, pero el edificio de Erick se venció completamente de un lado, sepultándolo dentro. Su familia buscó la lista de Locatel, fue a los hospitales de Xoco, Balbuena y la Cruz Roja de Polanco y en ninguno estaba su hermano. Tenía que estar ahí. Y ya no descansó.

Desde entonces su familia estuvo junto a los servicios de rescate con un megáfono desde el que le hablaba día y noche. “No nos vamos a mover hasta que salgas. Tu hija está bien, tus padres están bien… ten fe», gritaba a los cascotes su hermana. Durante dos noches, cada ladrido de los perros de rescate de la secretaría de Marina avivaba la esperanza de encontrar a Erick con vida entre los escombros. Hasta entonces, los brigadistas habían sacado de esos mismos escombros a tres personas vivas y tres muertas; ya solo quedaba él, de acuerdo con el recuento que habían hecho los vecinos, amigos y familiares.

La tarde del 19 de septiembre de 2017, en el portal de la calle Medellín número 176 había una vendedora de tortas que quedó aplastada por cuatro pisos junto a una niña. Ambas habían vuelto al changarro después del susto por el terremoto inicial. Solo habían pasado 40 minutos; hasta cierto punto razonable y legítimo que muchos quisieran regresar para recuperar pertenencias valiosas y comprobar que nadie se había quedado dentro. Una reacción tan natural como peligrosa, teniendo en cuenta que ha habido más de un centenar réplicas desde entonces y aún bajando la magnitud de VII a IV, una construcción que se resquebraja puede terminar por derrumbarse completamente en menos e una hora, por lo que muchas personas permanecieron en las calles.

Ininterrumpidamente durante 50 horas su hermana seguía: “Te amo, aquí está tu familia, no nos vamos a mover, resiste”, hablando en el megáfono pensando que lo escuchaba. Cerca del mediodía del jueves 21 de septiembre, Chichi, un pastor belga de aspecto famélico y entrenado en Saltillo, seguía rastreando entre los escombros. Husmeaba hasta que localizó un lugar y comenzó a arañar el cemento de forma frenética. Era la segunda vez que marcaba el mismo punto. Una vez ubicada la existencia de un cuerpo, el equipo israelí y los Topos de México se hundieron entre las piedras y salieron con Erick envuelto en una sábana. Entonces, en un gesto que ya es un símbolo, levantaron el puño para pedir un minuto de silencio. Los rescatistas explicaron al retirar su cuerpo envuelto en el sudario que probablemente falleció en el instante del derrumbe, con la caída de los primeros cristales y el techo que apenas se sostenía.

Su hermana se detuvo entonces ante las decenas de voluntarios que llevaban dos días dejándose la piel sobre los cascotes y tomó el simbólico megáfono para dirigirse a ellos: “Gracias a todos, gracias a quienes han ayudado en las tareas de rescate y a quienes han traído comida y víveres. Pido un aplauso para ellos…”, y se desvaneció entre la gente.

Un especialista en labores de salvamento, recién bajado de la montaña de escombros, dijo que logró ver trece cuerpos y que estaban todos en fila india. “Estaban bajando por la escalera durante el sismo”, explica. Repentinamente, a las seis de la tarde, en Álvaro Obregón, número 286 hay más agitación de lo normal. “Un ortopedista, motosierras, tambos (tonel de lámina)…” los equipos de rescate piden objetos inusuales, frente a una mayoría de trabajadores con picos, palas, cubetas. La ilusión prende en todos cuando un responsable de emergencias y protección civil llama a los familiares para explicarles los avances: «Colín, Sandoval…», vocea los apellidos. Finalmente los rescatistas han logrado terminar un túnel y parece que podrán acceder a la gente atrapada bajo el hormigón. Pero tardarán, advierten. Al caer la noche las familias siguen sin tener noticias y la esperanza se desvanece un poco más, con el paso del tiempo se debilitan las expectativas de encontrar con vida a los desaparecidos. Entre los escombros levantados se encuentran cada vez más cadáveres en estado de descomposición. Dos días después, el recuento de muertos de la Agencia de Protección Civil en todo el país llega a casi 300 fallecidos.

Imágenes y videos del terremoto en México central (1)

Desde que se produjo el temblor de tierra en México central el pasado 19 de septiembre de 2017, en las primeras horas de caos tras el seísmo, los ciudadanos se movilizaron en ayuda de los damnificados en Ciudad de México, con decenas de edificios colapsados, y los Estados mexicanos de Morelos y Puebla. La respuesta cívica, saliendo a las calles de manera ordenada a pesar de la tragedia, mostró que los ciudadanos tenían preparación para actuar antes de la llegada de las autoridades oficiales y los servicios de emergencia institucionales. No en vano se habían ensayado maniobras de evacuación y protocolos de salvamento apenas horas antes de las 13h14, conmemorando los 32 años del terremoto de Michoacán. Antes incluso de los cargamentos y donaciones en los centros de acopio, de la llegada de sanitarios de Cruz Roja mexicana, se movilizaron voluntarios para buscar supervivientes entre los escombros, equipados con sus propias herramientas: guantes, cascos de protección, linternas, palas, picos, gatos hidráulicos, cubetas, botellas de agua, vendas, medicamentos… lo que pudieron llevar aquellos cuya vivienda no se había derrumbado. Cadenas humanas sacando los escombros y facilitando herramientas para el rescate antes de la llegada de las ambulancias atendiendo a los que quedaron atrapados.

Entre varios voluntarios acordonaron las zonas de derrumbamientos, extendiendo cintas para cortar la circulación. Trepando por los escombros entre hormigón y ladrillos, desplazaron piedras, cargaron cubetas, moviéndose hacia donde se escucharan gritos o algún indicio de que había supervivientes sepultados. Ante posibles réplicas del terremoto, los mexicanos saben que es mejor evacuar lo antes posible y llevar sus pertenencias más importantes para proteger a los suyos, pero también solidarizarse con los demás.

Voluntarios durante las tareas de rescate tras el terremoto en México central del 19 de septiembre de 2017

Dos voluntarios sostienen a Omar Tinajero, el encargado de revisar que no hubiera nadie en el edificio entre las calles de la Morena y Enrique Rebsámen, con otros múltiples derrumbamientos en la colonia Narvarte. «Todo estaba al borde del colapso, gritaba para ver si quedaba alguien, pero no obtuve respuesta, teníamos que tomar el riesgo porque un reporte decía que había una mujer atrapada en el cuarto piso», describe Tinajero con una linterna atada a la cabeza después de entrar a los apartamentos, completamente ladeados y desparramados sobre una vivienda vecina. Los cristales están reventados, las escaleras hechas añicos, un hueco separa el suelo de los cimientos, el tendedero cuelga frente a la fachada. «Perdí mi casa, mi ropa, todos mis documentos, todo por lo que hemos trabajado, lo perdimos todo», lamenta Jessica, de 30 años, frente al que fue su domicilio durante tres años.

Voluntarios durante las tareas de rescate tras el terremoto en México central del 19 de septiembre de 2017

Voluntarios durante las tareas de rescate tras el terremoto en México central del 19 de septiembre de 2017

«La vida se nos fue con esto», cuenta la compañera de piso de Jessica, quien prefiere no dar su nombre. Ninguna de las dos estaba en casa al momento del derrumbe. Se enteraron por un grupo de Whatsapp que todo estaba arrasado y caminaron desde el trabajo para medir el alcance de los daños. La única buena noticia que les llegó es que se había rescatado a un perro atrapado en la azotea.

Unas calles más adelante, un edificio sobre el Viaducto Miguel Alemán, entre las vías de Monterrey y Medellín, ha colapsado. «Fue horrible, se desplomó por completo, se levantó una nube de polvo y se escuchó un estruendo espantoso», relata Viviana Ortiz, de 42 años, que vive frente al inmueble. «Nadie se movía de la impresión, nos paralizamos, a los tres minutos la gente se juntó para ayudar, había varias personas adentro, tenía al menos seis o siete pisos», continua. La magnitud de la tragedia es lo que pueden ver los ojos, lo que se respira en el ambiente. No hay internet, no hay luz, no hay señal en el teléfono.

Voluntarios durante las tareas de rescate tras el terremoto en México central del 19 de septiembre de 2017

Cuando se escuchan gritos de auxilio decenas de voluntarios acarrean garrafas de agua que derramar sobre los escombros para que el líquido se filtre entre las piedras o extienden mangueras al encontrar un hueco entre el amasijo de escombros. En los postes de iluminación y en folios en una mesa donde se juntan víveres y herramientas se comienza a escribir la lista de supervivientes encontrados y las personas desaparecidas que se buscan en la zona. Por la noche se convocan asambleas de vecinos del condominio para hacer guardia dado que ante la desesperación algunas personas intentaron entrar en edificios colapsados donde perdieron sus bienes o en otros casos por temor a los saqueos.

Voluntarios durante las tareas de rescate tras el terremoto en México central del 19 de septiembre de 2017

Voluntarios durante las tareas de rescate tras el terremoto en México central del 19 de septiembre de 2017

Voluntarios durante las tareas de rescate tras el terremoto en México central del 19 de septiembre de 2017

Voluntarios durante las tareas de rescate tras el terremoto en México central del 19 de septiembre de 2017

Y no hay un ADN ni nada biológico que lo explique, sino una cultura de civismo y solidaridad en México que se instauró en la memoria colectiva desde el 19 de septiembre de 1985. Un conjunto de prácticas con normas no escritas, pero cuyas reglas son tan determinantes para el pueblo mexicano como los protocolos de construcción de las infraestructuras y edificios, como la legislación en seguridad ciudadana.

«Es impresionante ver cómo la gente que no se conoce de nada se organiza, ayuda, trae lo que tien”, señala Mónica Zamora frente a un edificio derruido en la calle Puebla. Mónica y su hermano César Zamora se organizaron junto a un grupo de amigos y pasaron toda la noche repartiendo tortas y botellas de agua frente a los edificios colapsados. Después de La Roma, a las cuatro de la madrugada, se dirigieron a Tlalpan porque escucharon que había más necesidad.

Sobre la misma hora de la noche, Juan Santos y su hija, toman por fin un descanso en la Plaza Cibeles después de muchas horas repartiendo café y pan dulce a los equipos de salvamento. Cuando sus vecinos de San Mateo Tecoloapa, a una hora de distancia de Ciudad de México, supieron que venía a la capital comenzaron espontáneamente a llenar su coche de alimentos, refrescos, mantas, un cargamento de víveres y utensilios. “Ver a tanta gente movilizada es emocionante. Venimos desde el Estado de México porque siento que no se puede confiar en ninguna institución y tenemos que ayudarnos entre nosotros. Nos necesitamos todos”. Con los cárteles del narcotráfico sometiendo a las fuerzas estatales, la corrupción institucional rampante y tras varias legislaturas con presidentes del gobierno que siguen viviendo en su burbuja y los desastres que afectan a la población les pillan de costumbre cuando estaban fuera de viaje.

Voluntarios durante las tareas de rescate tras el terremoto en México central del 19 de septiembre de 2017

Voluntarios durante las tareas de rescate tras el terremoto en México central del 19 de septiembre de 2017

Voluntarios durante las tareas de rescate tras el terremoto en México central del 19 de septiembre de 2017

Voluntarios durante las tareas de rescate tras el terremoto en México central del 19 de septiembre de 2017

Voluntarios durante las tareas de rescate tras el terremoto en México central del 19 de septiembre de 2017

Voluntarios durante las tareas de rescate tras el terremoto en México central del 19 de septiembre de 2017

Voluntarios durante las tareas de rescate tras el terremoto en México central del 19 de septiembre de 2017

Silenciosa y taciturna pasa la noche Roberta Villegas, tras muchas horas sentada en una banqueta en una acera de la calle Álvaro Obregón esperando noticias. Su hijo trabajaba en el edificio que estaba frente a ella, que ha quedado reducido a un gigantesco acordeón. “Hay veces que tengo esperanza, luego decaigo, luego vuelvo a tenerla”. Su hijo César apenas llevaba unos meses trabajando como contable cuando a las 13h20 el suelo se movió bajo sus pies y el edificio de cinco pisos se vino abajo con él.

Los protocolos internacionales señalan que deben pasar 72 horas antes de abandonar la búsqueda o dar por muertos a las personas atrapadas tras un seísmo. Sin embargo, terremotos como el de Haití en 2010, en Chile en 2010 y 2015, o el más devastador de México en 1985 demostraron, que es posible encontrar supervivientes más de una semana después del sismo. Al menos en las primeras horas, en este terremoto en México central, igual que hace 32 años, la organización social superó a la organización oficial, el orden cívico frente al desorden institucional. Afortunadamente, de 10 000 muertos tras el sismo de Michoacán en 1985 a más de 300 muertos al sumar los fallecidos en los recientes seísmos del 7 y el 19 de septiembre de 2017, muchas cosas han cambiado: mejores protocolos de construcción, estaciones sismológicas de alerta, ensayos de evacuación y maniobras que se enseñan mediante simulacro desde las escuelas, más civismo y preparación entre los ciudadanos, mejor organización de cuerpos de protección civil, sanitarios, ayuda de Cruz Roja mexicana y cooperantes internacionales.

A escasos metros del Parque de México, en las puertas principales del centro comercial Sears, ubicado en la Avenida de Insurgentes y cerrado este miércoles 20 de septiembre, también se han improvisado dos centros de acopio, donde predominan las botellas aguas, las mantas y muchas cajas de cartón empaquetadas de manera casera con lo que los donantes decidieron que podrían ser útiles. Sentado en el suelo, el médico Flavio Domínguez cuenta que apenas llegó hace una hora, preguntó qué podía hacer y le pidieron clasificar los medicamentos que habían recibido. Gabriela Cruz, del Estado de México, es quien coordina esta base. Desde que empezaron a hacer acopio en esta puerta del centro comercial a las 14h00 del lunes, poco después del temblor, no se ha movido de allí y no piensa a hacerlo por ahora. “¿Qué necesitan?”, pregunta un vecino. “Faltan sobre todo cubrebocas, alcohol, agua oxigenada, cinta adhesiva, vendas y cuerdas”, enumera concienzudamente.

Los trabajos de rescate tras un terremoto en una de las zonas más pobladas de América -Ciudad de México alcanza los 10 millones de habitantes- están lleno de momentos colectivos heroicos: cuando entre todos los voluntarios de salvamento sacaron una señora viva de los escombros de la calle Medellín y la multitud comenzó a aplaudir y llorar emocionada. Cada vez que una ambulancia sale a toda velocidad con otra persona rescatada de los escombros vuelven a aplaudir. En los hospitales, algunos pacientes fueron trasladados por riesgo de colapso del edificio. La capacidad de supervivencia de los mexicanos, como esa mujer en la tercera edad que desafió la mole que estaba a punto de caer en la calle Jalapa y, durante los cien segundos que duró el terremoto, entró en la vecindad contigua y al grito de “¡salgan todos fuera ya!” y empujó a todos a salir rápidamente antes de que se viniera encima la construcción. Cuando salieron los vecinos los cristales caían como espadas sobre la acera, mientras ella se perdía en el caos y el olor a gas, cuya fuga hacía prohibitivo encender cualquier cerilla, mechero o ponerse a fumar. A las cinco de la mañana soldados y jóvenes trabajadores de protección civil dan el relevo a otros voluntarios y dejan la montaña de escombros con las máscaras sanitarias a la altura del cuello, las manos destrozadas y el rostro lleno de polvo. Roberta se emociona, cada vez que los salvadores levantan el puño y ordenan guardar silencio, porque escuchan una voz, que podría ser de su hijo. Un joven se acerca a ella para ofrecerle una silla y un poco de chocolate.

Terremoto con epicentro en Puebla, México

El 19 de septiembre de 2017, un nuevo seísmo ha sacudido los cimientos de México central a las 13h15 hora local, causando más de 225 muertos y cientos de heridos graves según las últimas estimaciones de la Agencia de Protección Civil y los servicios institucionales de emergencia, 94 en Ciudad de México, entre las víctimas del Colegio Enrique Rebsamen están 32 niños y cinco adultos, según declaraciones del subsecretario de Educación Básica, Javier Treviño, confirmando por la tarde la muerte de 21 niños y 1 adulto, aunque hay 4 adultos y 11 niños rescatados en las ruinas de la escuela; se contabilizan 71 muertos en Morelos, 43 en Puebla, 12 en el Estado de México, cuatro en Guerrero y una persona fallecida en Oaxaca; y el derrumbamiento de decenas de edificios en Ciudad de México. USGS National Earthquake Information Center de Estados Unidos y el Servicio Sismológico Nacional de México han estimado en 7,1 la magnitud de este seísmo, cuyo epicentro a 51 km de profundidad en las coordenadas 18.584° Norte 98.399° Oeste, está localizado en el Estado mexicano de Puebla, a 4,5 km al noreste de San Juan Raboso, a 7,2 km al sureste de Izúcar de Matamoros, Puebla, y a 12 km al sureste de Axochiapan, Morelos. El volcán Popocatépetl, en Puebla, ha entrado en erupción tras el terremoto.

Terremoto del 19 de septiembre de 2017, epicentro en Izúcar de Matamoros, Puebla, México
Mapa en USGS National Earthquake Information Center del terremoto del 19 de septiembre de 2017, epicentro -señalado con la estrella- en Izúcar de Matamoros, Puebla, México. En rojo están los municipios más dañados por el seísmo, en amarillo las zonas con daños moderados y en verde con daños leves.

El martes 19 de septiembre se cumplieron 32 años del terremoto de 1985 en Michoacán, de magnitud 8, cuyo epicentro estaba localizado a unos 450 km al oeste de Izúcar de Matamoros, Puebla, el seísmo más demoledor de la historia de México, que dejó cerca de 10.000 muertos y cuyo impacto en la memoria colectiva generó en la sociedad mexicana una cultura del orden cívico y la solidaridad frente al desorden institucional y la criminalidad -donde desde otros países solo saben del narcotráfico como objeto de entretenimiento glorificado en teleseries-, por lo que se conmemoraba justamente por la mañana en Ciudad de México y otras localidades con maniobras de evacuación y protocolos de salvamento que se ensayan en simulacros de alerta, apenas horas antes del seísmo en Puebla. Septiembre de 2017 se convierte en un mes trágico para la historia pues apenas hace 12 días del temblor con epicentro donde el Océano Pacífico entra en el golfo de Tehuantepec a más de 75 km de la costa de Chiapas, que sacudió los municipios del istmo de Tehuantepec, entre la noche del 7 de septiembre y la madrugada del 8 de septiembre de 2017, causando casi un centenar de muertos y donde todavía se realizaban trabajos de rescate entre los escombros y se preparaban las labores de reconstrucción en las infraestructuras destruidas.

El terremoto de este martes 19 de septiembre, con epicentro entre los Estados mexicanos de Morelos y Puebla, tuvo una intensidad algo menor, 7,1 de magnitud en la escala Richter, y fue también por mecanismo de falla normal intraplaca en la subducción de la placa tectónica de Cocos bajo la placa Norteamericana, sin embargo, tuvo 51 km de profundidad y sucedió en plena zona continental de México central con epicentro a 120 km de Ciudad de México, por lo que su proximidad a las zonas más pobladas ha provocado que los daños sean mucho mayores, con más del doble de víctimas. A pesar de que las alertas enviadas desde las estaciones sismológicas pueden dar entre 30 a 80 segundos para evacuar edificios, no fue suficiente para salvar a muchas personas que quedaron atrapadas dentro de algunas construcciones que se desplomaron, precisamente por la proximidad del epicentro respecto a Ciudad de México, con unos 45 edificios demolidos y daños en decenas de otras construcciones e inmuebles.

Entre el caos por los derrumbamientos de decenas de edificios, al menos 45 en Ciudad de México, y cortes de suministro eléctrico en Ciudad de México -donde la Comisión Federal de Electricidad (CFE) informó que 3,8 millones de clientes carecen de suministro de energía eléctrica-, los autobuses públicos han seguido cumpliendo sus rutas para transportar a los ciudadanos gratis mientras no hay servicio de Metro en las líneas 8, 12, 4 y 5. Debido a las fugas de gas en las proximidades de edificios dañados está prohibido fumar, encender cerillas o mecheros por riesgo de explosión.

El terremoto del 19 de septiembre de 2017, con magnitud 7.1 en México Central, ocurrió como resultado de fallas normales a una profundidad de aproximadamente 50 km. Los instrumentos de mecanismos focales indican que el terremoto ocurrió en una falla moderadamente inmersa, generando un choque bien al sureste, o al noroeste. El epicentro estuvo localizado en la proximidad a la línea divisoria pero no directamente sobre el límite entre las placas de Cocos y Norteamérica en la región. En la ubicación de este seísmo, la placa de Cocos converge con América del Norte a una velocidad de aproximadamente 76 mm al año, en dirección noreste. La placa de Cocos comienza su subducción bajo Centroamérica en la Fosa de América Central, a unos 300 km al suroeste de este terremoto. La localización, la profundidad y el mecanismo de falla normal de este terremoto indican que es probable que fuera un evento intraplaca, (rumbo=112, echado=46, desplazamiento=-93) dentro de la losa de Cocos subductiva, en lugar de ocurrir en la interfaz de borde de la placa de empuje más superficial. Los terremotos de este tipo se describen más apropiadamente como deslizamiento terrestre sobre un área de falla más grande. Los eventos de falla normal con la magnitud del terremoto del 19 de septiembre de 2017 son típicamente alrededor de 50×20 km (longitud x anchura).

Terremoto del 19 de septiembre de 2017, epicentro en Izúcar de Matamoros, Puebla, México
Mapa de ondas sísmicas en USGS National Earthquake Information Center del terremoto del 19 de septiembre de 2017, epicentro -señalado con la estrella- en Izúcar de Matamoros, Puebla, México.

El Servicio Sismológico Nacional de México publicó un informe en PDF sobre el seísmo del 19 de septiembre de 2017, epicentro entre Morelos y Puebla, México y unas conferencias en video desde la Universidad Autónoma de México.

Noticias y recursos sobre el terremoto del 19 de septiembre de 2017 en Puebla, México central

Terremoto del 19 de septiembre de 2017, epicentro en Izúcar de Matamoros, Puebla, México. Mapas interactivos y estadísticas del USGS National Earthquake Information Center.

Cruz Roja Mexicana en Twitter. Ambulancias, paramédicos, servicios de rescate y centros de acopio están siendo desplegados para ayudar en Ciudad de México, Morelos y Puebla.

Gobierno Federal de México, canal de Twitter con últimas noticias de la emergencia por el terremoto del 19 de septiembre de 2017 en México Central.

Gobierno del Estado mexicano de Morelos, canal de Twitter con últimas noticias de la emergencia por el terremoto del 19 de septiembre de 2017 en México Central.

Gobierno del Estado mexicano de Puebla, canal de Twitter con últimas noticias de la emergencia por el terremoto del 19 de septiembre de 2017 en México Central.

México, canal de Twitter con últimas noticias de la emergencia por el terremoto del 19 de septiembre de 2017 y formas de ayudar a los municipios damnificados del seísmo, en los Estados mexicanos de Morelos, Puebla y Ciudad de México, mediante cuentas de donativos. En Ciudad de México se han abierto centros de acopio para recibir donativos en alimentos, agua embotellada, productos para bebés, medicamentos. Los militares de la Marina de México desplegaron binomios canófilos en las labores de rescate para rastrear a las personas bajo los escombros.

Donaciones a través de Google y Network for Good.

– Hay un repositorio creado en Google Person Finder con el nombre «Puebla Mexico Earthquake» para buscar a personas desaparecidas durante el terremoto del 19 de septiembre de 2017 en México central. Actualmente se busca a 22 000 personas para confirmar si están a salvo o entre los damnificados. Todos los datos ingresados están disponibles para uso de los usuarios. Google no revisa o verifica la veracidad de los datos introducidos por los internautas en los repositorios.

Facebook Safety Check se activó el 19 de septiembre de 2017 por el terremoto entre Morelos y Puebla, México. La función «verificación de seguridad» permite a los usuarios de Facebook notificar que están en peligro, a salvo dentro de alguna de las áreas afectadas o fuera de riesgo al encontrarse lejos del área afectada por la catástrofe, a través de un botón en la red social. Los usuarios en la zona cercana a la emergencia, en este caso el terremoto entre Morelos y Puebla, México, podrán avisar que están seguros y ver quiénes de sus contactos han reportado que están también a salvo.

Millones de personas tienen cuenta en Facebook, por lo que es preferible responder a la verificación de seguridad al conectarse, sobre todo si tienes familiares y amigos en México, dado que el silencio puede interpretarse como que la persona está desaparecida.

People Locator tiene una página dedicada a buscar personas o mascotas desaparecidas durante el terremoto, pero no está tan desarrollada como las comunicaciones en redes sociales ni lamentablemente está actualizado ni organizado como Google Person Finder o Facebook Security Check.

Terremoto con epicentro en la costa de Chiapas, México

El pasado jueves 7 de septiembre se produjo un terremoto de intensidad 8.2 en la escala Richter en la costa sureste de México a las 23h49 hora local con epicentro a unos 100 kilómetros al suroeste de Pijijiapan, Chiapas, ubicado en la costa del océano Pacífico, en la región socioeconómica de istmo-costa de Tehuantepec, y durante la madrugada del 8 de septiembre de 2017 se sucedieron réplicas del seísmo hasta la mañana con intensidad de 5 a 6 en varios lugares frente a la costa de Chiapas, México, como resultado de fracturas tectónicas en la placa de Cocos a una profundidad intermedia de 60-70 km, en las coordenadas 15.068°N 93.715°W. Durante los días posteriores se registraron centenares de réplicas el sismo, lejos de la magnitud inicial del temblor pero que continuaron causando pánico y desplazando a millones de mexicanos de sus hogares a albergues habilitados en edificios públicos y pabellones deportivos. Hasta el momento se han confirmado en diferentes medios de comunicación e instituciones locales más de 90 personas fallecidas y centenares de heridos. La localidad más dañada por la catástrofe es Juchitán de Zaragoza, en Oaxaca, con al menos 45 muertos, decenas de edificios derrumbados y cortes de suministros de luz y agua.

Terremoto del 7 de septiembre de 2017, epicentro en la costa sureste de México a unos cien kilómetros de Pijijiapan
Mapa en USGS National Earthquake Information Center del terremoto del 7 de septiembre de 2017, epicentro -señalado con la estrella- en la costa de Chiapas, México. En rojo están los municipios del istmo de Tehuantepec más dañados por el seísmo, en amarillo con daños moderados y en verde con daños leves.

Durante el siglo anterior, la región dentro de 250 km del hipocentro del terremoto del pasado 8 de septiembre de 2017 ha experimentado otros 8 terremotos con una magnitud en la escala Richter de más de 7+. El pánico durante el terremoto recordó el seísmo sucedido en México el 19 de septiembre de 1985, con magnitud 8.1, que dejó casi una decena de miles de muertos y cinco mil desaparecidos. Hace 32 años, la corrupción institucional, la ausencia de protocolos antisísmicos de emergencia, las malas construcciones de edificios e infraestructuras y la precariedad en los medios de rescate convirtieron la tragedia en un trauma que sensibilizó la respuesta ciudadana en los salvamentos, una cultura de civismo y solidaridad con lecciones aprendidas si se compara con las pérdidas humanas en el reciente terremoto. Desde 1991 funciona en Ciudad de México el Sistema de Alerta Sísmica con estaciones ubicadas en la costa del Pacífico, el Servicio Sismológico Nacional, además de otros receptores internacionales como Pacific Tsunami Warning Center, USGS National Earthquake Information Center, las construcciones de la última década del siglo XX hasta la actualidad siguen protocolos antisísmicos en su arquitectura y desde los centros de enseñanza se realizan simulacros de evacuaciones en caso de emergencia. La mayoría de los seísmos similares ocurrieron históricamente al sureste del epicentro del terremoto del 8 de septiembre de 2017, en la zona tectónica donde la placa de Cocos comienza su subducción debajo de América Central, cerca de la frontera entre México y Guatemala, y ninguno fue mayor que 7.5 de magnitud. El seísmo más severo y reciente dentro del presente siglo, fue un terremoto de falla de empuje de magnitud 7.4 en Guatemala que ocurrió en noviembre de 2012, y resultó en al menos 48 muertos y más de 150 heridos, junto con daños significativos en edificios y las infraestructuras construidas cerca de la costa.

Imágenes tras el terremoto del 7 de septiembre de 2017 en Chiapas, México

Algunas de las fotografías y vídeos tomados tras el paso de la onda sísmica por los Estados mexicanos de Oaxaca, Veracruz, Tabasco y Chiapas, que han tenido más repercusión en los medios de comunicación y redes sociales. Entre las imágenes más representativas de la catástrofe están el derrumbamiento del palacio del ayuntamiento de Juchitán, Oaxaca, donde uno de los vecinos clavó la bandera nacional de México entre los escombros, el hotel Ane Centro en el municipio de Matías Romero en Oaxaca, con guardias y miembros de servicios de emergencia, los derrumbes de casas y apartamentos con las primeras personas fallecidas confirmadas en San Cristóbal de las Casas en Chiapas y los albergues con familias cuyas viviendas quedaron destruidas en Tapachula, Chiapas.

Bandera de México entre los escombros del palacio del ayuntamiento de Juchitán, Oaxaca, tras el terremoto del 7 de septiembre de 2017

Bandera de México entre los escombros del palacio del ayuntamiento de Juchitán, Oaxaca, tras el terremoto del 7 de septiembre de 2017
Tras la onda sísmica que causó el caos en el istmo de Tehuantepec durante la noche y madrugada del 8 de septiembre de 2017, Ángel Sánchez Santiago, vecino de Juchitán de Zaragoza, en el Estado mexicano de Oaxaca, tomó una bandera de las ruinas del Palacio Municipal de Juchitán y la clavó sobre los escombros.

Hotel Ane Centro en el municipio de Matías Romero en Oaxaca, tras el terremoto del 7 de septiembre de 2017
Guardias observan el hotel Ane Centro en el municipio de Matías Romero, en el Estado mexicano de Oaxaca.

Albergue con familias cuyas viviendas quedaron destruidas en Tapachula, Chiapas, tras el terremoto del 7 de septiembre de 2017

Ciudadanos evacuados de sus viviendas permanecen en las calles en Ciudad de México hasta que terminen las réplicas del seísmo mientras reciben abrigo y bebida caliente, tras el terremoto del 7 de septiembre de 2017

Pacientes y familiares permanecen en el exterior del hospital de Villa Hermosa, Tabasco, México, tras el terremoto del 7 de septiembre de 2017

Pacientes y familiares permanecen en el exterior del hospital de Villa Hermosa, Tabasco, México, tras el terremoto del 7 de septiembre de 2017

Un video compartido en las redes sociales captó el momento donde el Ángel de la Independencia se tambalea durante unos segundos en la capital mexicana con más de 20 millones de habitantes, emblemático monumento nacional de México, construido en Ciudad de México entre los años 1865 y 1902, en la glorieta localizada en la confluencia de Paseo de la Reforma y Eje 2 PTE, Juárez, Cuauhtémoc, Río Tiber y Florencia. Al parecer la onda sísmica alcanzó la capital debido a que la edificación está realizada en una zona de planicie con mucha sedimentación.

En los videos que se grabaron durante la noche del terremoto se observa el fenómeno de triboluminescencia o fractoluminescencia, emisión de luz posterior a la fractura tectónica en la placa de Cocos frente a la costa de Chiapas que llegó hasta Ciudad de México, similar a las luces en la oscuridad percibidas durante el terremoto en Ica, Perú, el 15 de agosto de 2007, por el choque de la placa tectónica Nazca sobre la placa de América continental, que liberó corrientes de iones por las nubes durante la noche.

Noticias y recursos sobre el terremoto en el istmo de Tehuantepec, México

Terremoto en la costa del Pacífico con epicentro a 87 km de Pijijiapan, México. Mapas interactivos y estadísticas del USGS National Earthquake Information Center.

Cruz Roja Mexicana en Twitter. 520 paramédicos con 99 ambulancias han atendido a las poblaciones afectadas por el terremoto en Oaxaca, Veracruz y Chiapas.

Gobierno Federal de México, canal de Twitter con últimas noticias de la emergencia por el terremoto en los municipios del istmo de Tehuantepec.

Gobierno del Estado mexicano de Oaxaca, canal de Twitter con últimas noticias de la emergencia por el terremoto en los municipios del istmo de Tehuantepec.

Gobierno del Estado mexicano de Veracruz, canal de Twitter con últimas noticias de la emergencia por el terremoto en los municipios del istmo de Tehuantepec.

Gobierno del Estado mexicano de Tabasco, canal de Twitter con últimas noticias de la emergencia por el terremoto en los municipios del istmo de Tehuantepec.

México, canal de Twitter con últimas noticias de la emergencia por el terremoto y formas de ayudar a los municipios damnificados del istmo de Tehuantepec, en los Estados mexicanos de Oaxaca, Chiapas, Veracruz, Tabasco, acostumbrados a las medidas de emergencia por las inundaciones, mediante cuentas de donativos. En Ciudad de México se han abierto tres centros de acopio para recibir donativos en alimentos, agua embotellada, productos para bebés, medicamentos.

Donativos y centros de acopio en Ciudad de México, tras el terremoto del 7 de septiembre de 2017

Donaciones a través de Google y Network for Good.

– Aparentemente, a fecha 10 de septiembre de 2017, todavía no hay un repositorio creado en Google Person Finder para buscar a personas desaparecidas durante el terremoto entre la noche del 7 y la madrugada del 8 de septiembre de 2017 en la costa sureste de México, que debería tener la dirección «http://google.org/personfinder/2017-mexico-earthquake».

People Locator tiene una página dedicada a buscar personas o mascotas desaparecidas durante el terremoto, pero no está tan desarrollada como las comunicaciones en redes sociales.

Facebook Safety Check se activó el 8 de septiembre de 2017 por el terremoto frente a la costa de Chiapas, México. La función «verificación de seguridad» permite a los usuarios de Facebook notificar que están en peligro, a salvo dentro de alguna de las áreas afectadas o fuera de riesgo al encontrarse lejos del área afectada por la catástrofe, a través de un botón en la red social. Los usuarios en la zona cercana a la emergencia, en este caso el terremoto en la costa sureste de México, podrán avisar que están seguros y ver quiénes de sus contactos han reportado que están también a salvo.

Facebook Safety Check, tras el terremoto del 7 de septiembre de 2017 frente a la costa de Chiapas, México

Millones de personas tienen cuenta en Facebook, siendo la mayor red social de internet, por lo que es preferible responder a la verificación de seguridad al conectarse, sobre todo si tienes familiares y amigos en México, dado que el silencio puede interpretarse como que la persona está desaparecida.

Atocatl, supercomputadora en el Instituto de Astronomía de la Universidad Nacional Autónoma de México

El Instituto de Astronomía de la Universidad Nacional Autónoma de México presentó el pasado miércoles 29 de junio de 2011 en el Auditorio Paris Pishmish del Instituto de Astronomía, el equipo de cómputo de alto rendimiento “Atocatl”, que en lengua náhuatl significa pulpo o cefalópodo. Atocatl es un cluster que paralelará 216 procesadores y será utilizado para conocer más del Universo, sirviendo a los investigadores en astronomía en materia de cálculo sobre modelos de astrofísica, posterior a la parte de recepción de datos en los telescopios como desde el Observatorio Astronómico Nacional de San Pedro Mártir.

Atocatl, supercomputación en el Instituto de Astronomía de la UNAM

Los clusters computacionales son conjuntos de equipos informáticos en centros de datos que coordinan su hardware en unidad, los procesadores trabajan de forma coordinada multiplicando así la capacidad de cálculo computacional. La base formal de la ingeniería informática para cómputos paralelos fue desarrollada por Gene Amdahl de IBM, en 1967 publicó lo que ha llegado a ser considerado como el papel inicial de procesamiento paralelo: la Ley de Amdahl que describe matemáticamente el aceleramiento que se puede esperar paralelizando cualquier otra serie de tareas realizadas en una arquitectura paralela, dicho de forma accesible: un algoritmo matemático decide sobre la velocidad de los procesadores, qué tareas divididas se priorizan en el cálculo según la optimización en el resultado final, según la mayor mejora alcanzable en cada segmento.

Este tipo de ensambles de ordenadores se ha desarrollado entorno a la supercomputación, donde la actual reina de estas supercomputadoras está en el Laboratorio para Ciencia Computacional RIKEN en Kobe, Japón, K-Computer como puede verse en la página del proyecto Top500, que paraleliza desde este mes de junio más de 68.500 procesadores y su potencia de cálculo equivale a 8200 billones de operaciones por segundo: como si todos los habitantes de un millón de planetas como el nuestro hicieran un cálculo matemático cada segundo, haciendo operaciones de aritmética sin parar que en informática se definen en unidades de cálculo de coma flotante por segundo. La UNAM alberga en la actualidad diversos equipos de alto desempeño, el más grande de ellos Kan Balam en la Dirección General de Cómputo y de Tecnologías de Información y Comunicación (DGTIC). En funcionamiento desde el año 2007, Kan Balam cuenta con 1368 procesadores, y en el momento de su inauguración figuraba entre las 30 más poderosas a nivel mundial operando en instituciones de educación superior.

Atocatl destaca en el manejo eficaz de grandes bases de datos con un almacenamiento que en su primera fase será de 40 Terabytes pero que se espera quintuplicará para antes del año 2012. Atocatl ha sido concebido como otros centros de supercomputación con vistas a futuras ampliaciones antes de que termine el año, contará con un total de 8 GPU, 288 procesadores CPU y 200 Terabytes para almacenamiento de datos. El centro de supercomputación ha sido financiado por Conacyt y la Universidad Nacional Autónoma de México y ha tenido un costo total de 2,4 millones de pesos. Los investigadores del Instituto de Astronomía, Magdalena González, Octavio Valenzuela y Bárbara Pichardo, también Secretaria Académica del Instituto de Astronomía de la UNAM, responsables de coordinar las operaciones del proyecto reafirman la filosofía cooperativa del proyecto que aúna el esfuerzo de un nutrido número de instituciones, con la destacada participación de la Coordinación de la Investigación Científica y el Posgrado en Ciencias de la UNAM. De hecho, Atocatl será usado para capacitar estudiantes de posgrado en el uso y desarrollo de proyectos de supercómputo dentro del departamento de astronomía.

Atocatl, supercomputación en el Instituto de Astronomía de la UNAM

– Página oficial de astronomía en la Universidad Nacional Autónoma de México.
– Leer más sobre la lengua Náhuatl, con más de un millón de hablantes en México y con comunidades lingüísticas también en El Salvador.

El coraje mexicano en la guerra contra el narcotráfico

La guerra contra el narcotráfico en México es posiblemente la preocupación política interior más importante entre los ciudadanos mexicanos que en la escalada de violencia dejó 15,273 muertos en el pasado año 2010, y a nivel internacional en la lucha contra el crimen organizado siendo una estrategia unida entre el ejército y la policía federal mexicana puesta en marcha por Felipe Calderón desde el año 2006, deteniendo a numerosos líderes de los diferentes cárteles de la droga, cuya producción de cocaina, heroina, marihuana y algunos tipos de drogas sintéticas como las metanfetaminas son vendidos a nivel nacional, exportados sobretodo a Estados Unidos en su mayor porcentaje -cerca de 80%- y aunque menos, también a España.

Además de la corrupción y deserción en los cuerpos de seguridad del Estado, el contrabando de armas adquiridas en armerías de la frontera con Estados Unidos, un sistema judicial ineficaz por la alta impunidad de los crímenes y las dificultades de acceso por desigualdades sociales, la causa raíz de inestabilidad en el Estado de Derecho de la república federal mexicana está en el consumo de droga en núcleos urbanos de bajo nivel de conciencia moral, debido a que no se corta la solidez financiera del crimen organizado por la vía aparentemente más accesible de todos los ciudadanos que es reforzada por la persecución de los activos económicos de los criminales, para combatir el miedo por el terror de los secuestros, violaciones y asesinatos.

Aunque los cárteles de la droga llevan décadas usando el terror mediante la violencia armada en diferentes zonas de Colombia, Guatemala, Honduras, El Salvador y México, notablemente los asesinatos en Ciudad Juárez de cientos de mujeres, incluyendo las rivalidades entre los criminales, muchos sicarios constantemente renovados son varones jóvenes sin expectativas profesionales, de barrios marginados, sin conocimientos sobre la producción y exportación de droga, pero atraidos por las ofertas de poder y dinero de los cárteles.

Militares en Michoacán, en la guerra contra el narcotráfico en México, año 2007.

En la edición digital de El País, puede leerse el reportaje ‘México Heroico‘, con historias de ciudadanos mexicanos que se han unido con un enfoque crítico sobre los resultados que está dando la guerra contra el narcotráfico, donde decenas de miles han fallecido, con noticias horribles que se han hecho parte de una espera cotidiana, donde no extraña a muchos leer que han aparecido cuerpos decapitados en una vía. Arturo Valenzuela, un cirujano de Ciudad Juárez que decidió quedarse apoyando la asociación de médicos, Martha Rivera Alanís, una maestra de Nuevo León, Jaime Rodríguez Calderón, alcalde de García, localidad de Monterrey donde reformó repetidas veces el cuerpo de policía militarizado, María Santos Gorrostieta, alcaldesa de Tiquicheo en Michoacán que muestra su cuerpo con heridas de bala, Marisela Escobedo, madre asesinada ante el Palacio de Gobierno donde se había quedado para exigir justicia por el asesinato de su hija, Luz María Dávila y Javier Sicilia, madre y padre con hijos asesinados por sicarios de los cárteles de droga que encabezaron junto con otros ciudadanos mexicanos marchas de conciencia cívica desde Cuernavaca.

Hay un antes y un después de «lo de Villas de Salvárcar». Ocurrió el 31 de enero de 2010. Quince jóvenes que celebraban una fiesta en un barrio de Ciudad Juárez fueron acribillados. Desgraciadamente, no fue la crueldad del crimen lo que lo convirtió en famoso, sino unas declaraciones que hizo el presidente Felipe Calderón. Sin salirse de la versión oficial, que sostiene que la inmensa mayoría de los caídos desde 2007 son sicarios que se matan entre sí, el presidente de la República atribuyó la matanza a un ajuste de cuentas entre bandas. El patinazo no pudo ser mayor. Enseguida se supo que los muchachos eran en su mayoría buenos estudiantes y deportistas, víctimas de la espiral de locura y muerte que azota a Ciudad Juárez, donde en el año 2010, y a pesar del despliegue de más de 10.000 policías federales, se produjeron 3.100 homocidios. El presidente Calderón no tuvo más remedio que ir ocho días después a Juárez y disculparse ante los familiares de los muchachos. Una de las madres, Luz María Dávila, rota por el dolor, lo encaró:

«Disculpe, señor presidente, yo no le puedo decir bienvenido porque para mí no lo es. Yo quiero justicia. Mis hijos eran dos muchachitos que estaban en una fiesta. Y quiero que usted se retracte de lo que dijo. Dijo que eran pandilleros. Mentira. Mis dos hijos estudiaban y trabajaban. No tenían tiempo de andar en la calle. Eran mis dos únicos hijos y ya no los tengo. Ahora quiero justicia. Ustedes siempre hablan y no hacen nada. Quiero que se ponga en mi lugar y siente lo que ahorita estoy sintiendo yo. No me diga que sí, ¡haga algo, señor presidente!

Aquella súplica sigue pendiente. La situación del país va de mal en peor. La cifra de asesinatos, de secuestros, de asaltos, de robos… va en aumento. Durante los últimos meses han sido cientos los cadáveres encontrados en fosas clandestinas. Hay zonas, como Tamaulipas, donde el Estado no es capaz de garantizar la seguridad ni en la carretera principal, la 101, que une la capital desl Estado, Ciudad Victoria, con la fronteriza Heroica Matamoros. Hace unas semanas se supo que una madrugada sí y otra también, grupos de sicarios a bordo de lujosas camionetas y manejando fusiles de alto poder se sitúan al borde de la carretera, dan el alto a los autobuses de línea, suben a ellos, eligen a punta de pistola a unas cuentas mujeres y a unos cuantos hombres y los bajan. A ellas las violan allí mismo y a ellos se los llevan para intentar extorsionar a sus familias. Luego los entierran en fosas clandestinas. ¿Cuántos? No se sabe. ¿Quiénes? Tampoco. ¿Por qué? Menos. Estas tres preguntas con sus respuestas -o la falta de ellas- se pueden aplicar a la guerra que vive México. Más de 40.000 muertos, 9.000 sin identificar, 5.000 desaparecidos…

Y justo ahora, cuando todas las veredas parecían conducir inexorablemente al precipicio, un rumor ha empezado a escucharse en la calle. A ratos sordo como un lamento. A veces indignado. Ante la incapacidad del Gobierno de detener la sangría constante -y también de abrazar a las víctimas de la barbarie-, un hombre de pelo cano, sombrero de paja y dos relojes en la mano izquierda, se ha puesto en camino. Se llama Javier Sicilia. Es poeta. Como la mayoría de los mexicanos, observa con horror la deriva de su país. Pero también como la mayoría, permanecía quieto. El pasado 28 de marzo de 2011, su hijo Juan Francisco, de 24 años, fue asesinado en Cuernavaca junto a otros jóvenes y dos adultos. Sicilia, que se encontraba en Filipinas, regresó a México, anunció que jamás volvería a escribir poesía, puso junto a su reloj el de su hijo y se echó a la calle para intentar recuperar la conciencia cívica, entrentarse al miedo, reclamar justicia.

Marcha de ciudadanos mexicanos desde Cuernavaca a Ciudad Juárez.

-¿Por qué, en vez de encerrarse en su dolor, ha salido a la calle a decir basta?

-Por dignidad. Y por mi hijo. Porque su desgracia le está poniendo cara y nombre a la de 40.000 desconocidos. Y, sobre todo, porque tengo que hacer todo lo posible para que no muera ni un muchacho más.

A través del poeta Sicilia, de Marisela Escobedo o de Luz María Dávila, los mexicanos se han ido enterando de que la versión oficial no es del todo cierta. Que muchos de los 40.000 muertos tal vez sí fueran sicarios, pero que otros muchos no pudieron evitar su mala fortuna.

Un día, sin avisar, la guerra vino a buscarlos.

Puntos clave en el pacto ciudadano por la paz

1. Exigimos esclarecer asesinatos y desapariciones y nombrar a las víctimas.

Se deben esclarecer y resolver los asesinatos, las desapariciones, los secuestros, las fosas clandestinas, la trata de personas y el conjunto de delitos que han agraviado a la sociedad. Determinar la identidad de todas las víctimas de homicidio es un requisito indispensable para generar confianza.

Exigimos a las autoridades estatales y federal la resolución pública que presente a los autores intelectuales y materiales de algunos de los casos emblemáticos que han agraviado a la sociedad, entre ellos la familia Reyes, Marisela Escobedo y su hija Rubí, las niñas y niños de la guardería ABC, la familia Le Barón, los jóvenes de Villas de Salvárcar, los jóvenes de Morelos.

Convocamos a la sociedad civil a rescatar la memoria de las víctimas de la violencia, a no olvidar y exigir justicia colocando en cada plaza o espacio público placas con los nombres de las víctimas.

2. Exigimos poner fin a la estrategia de guerra y asumir un enfoque de seguridad ciudadana. Se debe cambiar el enfoque militarista y la estrategia de guerra de la seguridad pública y asumir una nueva estrategia de seguridad ciudadana con enfoque en los derechos humanos.

3. Exigimos combatir la corrupción y la impunidad.

Se requiere una amplia reforma en la procuración y administración de justicia que dote de verdadera autonomía al Ministerio Público y al Poder Judicial que establezca el control ciudadano sobre las policías y los cuerpos de seguridad, avance en la reforma de los juicios orales y establezca sistemas más efectivos de control judicial que reduzcan la discrecionalidad en los procedimientos y resoluciones de fondo.

4. Exigimos combatir la raíz económica y las ganancias del crimen.

La criminalidad y su violencia tienen como su motor las ganancias derivadas del narcotráfico, los secuestros, la trata de personas, la extorsión, la venta de protección y demás delitos que después reinyectan los recursos en la economía mediante el lavado de dinero. Exigimos un combate frontal al lavado de dinero y activos de los delincuentes.

5. Exigimos la atención de emergencia a la juventud y acciones efectivas de recuperación del tejido social.

Exigimos una política económica y social que genere oportunidades reales de educación, salud, cultura y empleo para jóvenes porque son las y los principales víctimas de esta estrategia.

6. Exigimos democracia participativa.

Mejor democracia representativa y democratización en los medios de comunicación.

Enlaces:

– Artítulo en El País sobre las medidas políticas a nivel local en la lucha contra el narcotráfico, ‘Son mexicanos, son valientes‘.
Historia del narcotráfico en México.
Guerra contra el narcotráfico en México.

Un buen mexicano ilegal

Juan Manuel Cordero es un hombre de 26 años, originario de Magdalena de Kino, Sonora; su hazaña fue ayudar a un niño que habia sufrido un accidente en Phoenix, Arizona; lamentablemente en el accidente la madre fallecio, por lo tanto Juan Manuel Cordero sólo tenia dos opciones, ayudar al pequeño ó seguir su camino; como buen mexicano prefirio ayudar al pequeño hasta que las autoridades llegaran.

En el momento que estuvieron juntos, Cordero le dio de beber al niño y lo tranquilizo, ahora sólo espera la deportación a nuestro país; sé que como mexicanos no hay nadie más aún estando en algún problema de caracter legal.

Tabasco necesita tu ayuda

La situación en Tabasco es más alarmante de lo que se esperaba, todo se ha salido de control, hay miles de damnificados que necesitan nuestra ayuda economica ó material; es por que que en Bucéfalo han publicado actualizaciones constantes sobre lo sucedido en este estado mexicano azotado por las inundaciones.

Tambien nos ha compartido los numeros telefonicos ó cuentas bancarias para apoyar a todas esas personas que necesitan de nuestra ayuda.

Tabasco necesita tu ayuda

Tabasco necesita tu ayuda

Tabasco necesita tu ayuda

Asi que ya saben, si puedes ayudar, hazlo… no sabemos cuando necesitaremos la ayuda otros.

YouTube llegó a México

Chad Hurley presentará el dia de hoy en el Distrito Federal, si no es que ya lo hizo, la versión mexicana de YouTube en una conferencia de prensa; asi que desde hoy, México se integrará al grupo de paises que ya cuentan con el sistema de YouTube regional.

Creo que la presentación es muy divertida y es bonito para todos los mexicanos, tener nuestro propio subdominio en Youtube, mx. Generalmente, cuando un proyecto web se hace muy grande, suele tener siempre una versión traducida con subdominio de cada pais, ya sea mx, es, en, us, ar, cl…

Monumento a ‘Vicente Fox’ en Veracruz

En Boca del Río, Veracruz; las autoridades panistas levantarán un monumento dandole honor a nuestro ExPresidente Vicente Fox, todo esto para reconocer su gran apoyo a este estado; aun asi, creo que fue al unico lugar que apoyó y que lo reconocen, y solo de acto, porque de palabra ya lo conocemos todos los mexicanos.

La estatua del ex mandatario estará colocada en el boulevard llamado «Vicente Fox» que se encuentra en el malecón de esa zona turística, según informó el alcalde panista Francisco Gutiérrez de Velasco.

estatua Vicente Fox

La inauguración está programada a las once de la mañana «para que reconozcamos la labor que hizo por los veracruzanos, por las grandes visitas y los beneficios», explicó el presidente municipal saliente.

El panista, quien dejará el cargo el 31 de diciembre, destacó que el propio gobernador de Veracruz, Fidel Herrera Beltrán ha reconocido la labor de Fox Quesada en Veracruz, estado de los más visitados durante su gestión.

Veo que todo mundo puede tener su propio monumento… ¿Para cuando el Monumento a Carlos García?

Estadísticas de Internet en México 2007

La Asociación Mexicana de Internet ha enviado un informe donde da las estadísticas sobre el crecimiento de uso del Internet en la población mexicana:

  • En México existen alrededor de 14.8 millones de equipos de cómputo
  • El 59% de estos ordenadores cuenta con servicios de Internet
  • El 55% de los equipos conectados a Internet están en el hogar
  • 63.2 millones de dispositivos móviles tienen acceso a Internet
  • Existen 22.6 millones de usuario de Internet mayores de 6 años
  • El 57% de los mexicanos cuenta con un perfil web personal
  • El 77% de los mexicanos sabe qué es una bitácora
  • 85% de los mexicanos utiliza Google como principal buscador

Creo que no vamos tan mal como muchos imaginamos… ¿o no? El acceso a internet en México no llega a muchas zonas pero muchos hogares podemos conectarnos decentemente.

Diez mexicanos de 10

La Presidencia de la República hace un reconocimiento a todos aquellos jóvenes mexicanos que destacan a nivel internacional en cada una de sus capacidades, básicamente los caracterizan por su fuerte competitividad y sus ganas de seguir triunfando en sus disciplinas.

  • Raúl Gío: Investigador del Instituto de Ciencias del Mar y Limnología.
  • Belem Guerrero: Medallista mundial en cuatro ocasiones en Ciclismo.
  • Giovanni dos Santos: Selección mayor de fútbol.
  • Lorena Ochoa: Premiada con el Premio Nacional del Deporte de México.
  • Ana Gabriela Guevara: Atleta con uno de sus mejores tiempos en la especialidad de los 400 metros planos.
  • Adriana Alcántara Ruiz, Dalia Graciela Díaz Gómez y Carlos Hernández Mejía: Concurso de Agua en Estocolmo.
  • Carlos Franco, Ángel Aliseda y Emanuel Johansen: Equipo de investigadores mexicanos de Geografía.
  • Andrew Alexi Almazán Anaya: El egresado más joven del bachillerato en México.
  • Salvador Palma Vargas: El primer estudiante mexicano en integrarse al selecto grupo de los mejores 100 estudiantes del mundo.
  • Alejandro González Iñárritu, Guillermo del Toro y Alfonso Cuarón: Productores de Cine.

Via [Enchílame]

Ebrard quiere pistas de hielo en el Distrito Federal

Marcelo Ebrard se animó en el verano a implementar playas artificiales, en este invierno pretende instalar pistas de hielo gratuitas, y seguramente lo logrará.

El gobierno de la ciudad de México anunció el martes la instalación de pistas de hielo al aire libre durante la próxima época navideña, incluida una en el Zócalo.

El alcalde capitalino, Marcelo Ebrard, dijo que el propósito es llevar a los capitalinos actividades invernales a las que no muchos han tenido acceso.

“En nuestra ciudad sólo 5% de la población tiene acceso a este tipo de actividad y nosotros lo vamos a poner al alcance de todos, de manera gratuita’’, aseguró.

pistas de hielo México DF

Via [Milenio]

Televisoras mexicanas temen sobre la Reforma Electoral

televisaLas dos principales cadenas televisoras de México aceptaron libremente que los Partidos Politicos no podrán comprar espacios publicitarios en los espacios de publicidad televisiva que se usan en estos medios en dias de campaña electoral, pero otro punto importante por el que en verdad tienen temor, es que pueda llegar a haber un atentado contra la libertad de expresión, es decir, aceptarán no vender espacios a Partidos, pero quieren que siga existiendo un punto de opinión y debate dentro de las mismas televisoras.

tv aztecaPara TV Azteca, en la propuesta electoral se aclara que los Partidos si podrán adquirir espacios, sólo que serán regulados por el Instituto Federal Electoral, y que si el Partido llega a adquirir algún espacio en televisora ó radio, esta será transmitida en el tiempo que tiene disponible el Gobierno, es decir, sólo 48 minutos al dia como máximo de propaganda politica.

Via [Los Tiempos]

Fotoseptiembre 2007

Uno de los eventos más esperados de Fotografia llega a México como cada dos años, la Expo Fotoseptiembre 2007 recopila las mejores fotografias de la década de los 60 y 70, asi como imagenes de arquitectura colonial mexicana, un trabajo de retrospectiva de 40 años del periodista suizo Rene Burri, sucesos historicos y un sin fin más de trabajos de fotografia.

Fotoseptiembre

Las exposiciónes serán en algunos puntos del Distrito Federal, en 24 estados de la Republica y Estados Unidos, comenzará el 7 de Septiembre y durará buena parte del mes.

Si vives en la Ciudad de México y te interesa este evento, visita esta noticia en Universal y la web de Centro de la imagen para conseguir información de lugares, telefonos, guias.