Archivo de la etiqueta: Donald Trump

Protestas en Estados Unidos contra el veto migratorio (I)

El 28 de enero de 2017, la prohibición de entrada a ciudadanos de los países vetados causó que decenas de viajeros que llegaban a los Estados Unidos fueran retenidos en varios aeropuertos estadounidenses, así como se impidió a cientos de pasajeros tomar vuelos a los Estados Unidos. Pese al caos y la confusión generada por la aplicación de la orden ejecutiva no se expulsó a los viajeros que tenían permiso de residencia permanente, denominados «green card holders», ni tampoco a quienes tenían doble nacionalidad, con pasaporte de al menos un país no vetado. Aún así continúa la incertidumbre para aquellos extranjeros que podrían no ser admitidos, incluso aunque tuvieran un permiso permanente de residencia en Estados Unidos, mientras aquellos que están en el país temen que no podrán salir, incluso temporalmente, dado que si su nacionalidad entra en la lista de países vetados u otros de confesión musulmana, no podrán regresar. La orden provocó críticas internacionales, protestas en aeropuertos de las grandes ciudades de Estados Unidos como John F. Kennedy en Nueva York, O’Hare en Chicago, Dulles en Washington, SeaTac en Seattle, Los Angeles, San Francisco, y movilizaciones sociales contra la orden ejecutiva de Trump que se extenderán en las próximas semanas bajo los lemas «Not my president», «I am a Muslim too», «No Muslim Ban», «No Ban No Wall», o en palabras del alcalde de Nueva York, Bill de Blasio: «We the People, We will have the Final Say».

protestas aeropuertos Estados Unidos veto migratorio musulmanes 2017
Musulmanes rezando en el aeropuerto JFK en protesta por el veto a países de confesión islámica.

protestas aeropuertos Estados Unidos veto migratorio musulmanes 2017

protestas aeropuertos Estados Unidos veto migratorio musulmanes 2017

protestas aeropuertos Estados Unidos veto migratorio musulmanes 2017

protestas aeropuertos Estados Unidos veto migratorio musulmanes 2017

protestas aeropuertos Estados Unidos veto migratorio musulmanes 2017

La Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU) presentó una demanda para revocar judicialmente la medida contra la inmigración, basándose en los principios de tolerancia religiosa del liberalismo fundacional de la constitución estadounidense, la libertad de culto, y la primera enmienda a la constitución. El departamento de Seguridad Nacional declaró el 28 de enero que la orden había afectado a «menos de un 1%» de los 325.000 viajeros que habían llegado a aeropuertos estadounidenses, estimando que hubo 375 viajeros afectados, 109 estaban en tránsito y a 173 se les impidió tomar sus vuelos. Donald Trump desvió la atención de la medida para bloquear la migración hacia Estados Unidos desde países sospechosos de yihadismo señalando que los mayores problemas en los aeropuertos fueron causados por un colapso del sistema informático de Delta Air Lines que provocó la cancelación de unos 300 vuelos de avión.

Durante el fin de semana del 28 al 29 de enero de 2017, abogados en turno de guardia acudieron al aeropuerto JFK para dar asistencia a los detenidos por la orden ejecutiva, sentándose en el suelo para hacer carteles identificándose como «inmigration lawyers» de modo que los detenidos los pudieran localizar y redactando habeas corpus para tratar de conseguir su inmediata puesta en libertad. En el aeropuerto JFK había hasta 52 detenidos, los afectados tenían situaciones diferentes: había quienes tenían permiso de residencia permanente, denominado «green card», como visados en regla, como familiares que visitaban a ciudadanos estadounidenses desde alguno de los países musulmanes vetados. Pese a la negación de la administración de seguridad nacional se confirmaron algunas deportaciones, aunque la gran mayoría de los retenidos a su llegada a los aeropuertos fueron liberados y se permitió su entrada en Estados Unidos.

inmigration lawyers airport detentions 2017

inmigration lawyers airport detentions 2017

Algunos viajeros cancelaron vuelos temiendo que no podrían regresar a Estados Unidos si salían del país, al tener nacionalidad de alguno de los países vetados a pesar de tener un permiso de residencia permanente o visado en regla, solicitaron la devolución del importe a las aerolíneas. Aunque las empresas fueron reticentes al inicio, vieron el beneficio de marca en los trending topics de las redes sociales como Twitter o Facebook, modificando su oferta para proteger a los consumidores afectados.

El baile de cifras prosiguió el 31 de enero, cuando el diario The New York Times confrontó los 109 retenidos según fuentes gubernamentales hasta 721 personas afectadas, que según informes de los funcionarios de seguridad era el total de personas retenidas. The Washington Post elevó el número de afectados a 90 000, cifra virtual sacada de la manga cual prestidigitadores, que se corresponde con el número de visados para viajar a Estados Unidos expedidos en el año 2015 desde los siete países vetados. De ahí el recrudecimiento de los choques de Trump frente a los medios de comunicación que favorecieron a Clinton durante la campaña electoral se haya agravado, acusándoles de ser «Fake News», rechazando contestar a sus periodistas, considerando que son dichos medios de comunicación quienes dividen al pueblo estadounidense y generan crispación en la sociedad para alentar las protestas contra las medidas ejecutivas del presidente con «anarquistas profesionales, delincuentes y manifestantes pagados por la oposición».

manifestación en Harrington contra el veto migratorio a musulmanes, 5 de febrero de 2017

protestas aeropuertos Estados Unidos veto migratorio musulmanes 2017

La orden ejecutiva de Donald Trump prohibiendo la entrada de ciudadanos desde los países vetados por ser focos de yihadismo recibió críticas de la comunidad internacional incluyendo países que históricamente han sido aliados de Estados Unidos. El primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, aseguró que Canadá seguiría dando asilo a refugiados sirios e inmigrantes desplazados por las guerras en Oriente Medio sin importar su confesión religiosa. La primera ministra de Reino Unido, Theresa May, se mostró reticente a condenar el decreto, declarando que las políticas en inmigración eran responsabilidad del gobierno de cada país, al haber mantenido una entrevista con Donald Trump el día anterior, desarrollándose protestas para que el presidente de Estados Unidos no fuera recibido en el parlamento británico. Mandatarios europeos se quejaron de que Estados Unidos ponía a la Unión Europea en una situación difícil por la crisis de refugiados. Los ministros de Asuntos Exteriores de Francia y Alemania declararon que dar asentamiento a los refugiados que escapan de la guerra era un deber; dada la cristiandad de Estados Unidos como la de Europa, invocaron el valor cristiano del amor al prójimo; el papa Francisco recordó que todos somos migrantes por lo que deberíamos tratar a los foráneos como nos gustaría que nos trataran en su tierra. La sociedad hebrea de ayuda al inmigrante se unió a las protestas, expresando su repulsa a la orden ejecutiva de Trump aprobada deliberadamente en el día internacional en memoria de las víctimas del holocausto, según muchos portavoces con la intención de incitar al odio y alentar el antisemitismo.

De forma hipócrita evitaron recordar que la Unión Europea no había cumplido con sus compromisos respecto al número de refugiados sirios que cada país debía acoger, que el Mediterráneo es el mayor cementerio del mundo por los miles de inmigrantes ahogados que intentan llegar a costas europeas, omitiendo incluso el despreciable y ruin pacto de la Unión Europea con Turquía para delegar el bloqueo migratorio de más desplazados por la guerra en Siria, evitando que desde la frontera turca pudieran alcanzar Grecia, de manera similar a las barreras migratorias en Ceuta y Melilla que el gobierno español tiene con Marruecos, a sabiendas de que ni Turquía ni Marruecos son países cuyos cuerpos de seguridad estatales sean garantes de protección civil ni respeto por los derechos humanos. Malcolm Turnbull, primer ministro australiano, evitó posicionarse considerando que no era su cometido criticar las órdenes ejecutivas de Estados Unidos. Sin embargo, Trump empleó su tribuna en Twitter para burlarse de que él fuera a responsabilizarse del acuerdo entre Turnbull y Obama, consistente en acoger a 1250 demandantes de asilo desde los territorios de ultramar de Australia en los centros de detención de extranjeros situados en Manus Island y Nauru. Trump bromeó diciendo que estudiaría ese «acuerdo estúpido».

Un comandante de la fuerza aérea iraquí mostró su inquietud dado que el veto a su país afectaría incluso a los miembros de los cuerpos de seguridad como los pilotos militares iraquíes entrenados en Estados Unidos que son destinados en misiones para combatir el terrorismo del Estado Islámico (ISIS) en Oriente Medio. Jeffrey Buchalter, instructor de policía del departamento de seguridad nacional y veterano militar que sirvió en Iraq, estaba escuchando las noticias a través de MSNBC cuando se enteró de que un iraquí que había trabajado como intérprete para las fuerzas armadas estadounidenses, estaba retenido en el aeropuerto. Haber servido en Iraq tras la invasión ilegal encabezada por Estados Unidos le costó caro como a otros militares: fue condecorado por heridas de arma de fuego y aparatos explosivos. Le diagnosticaron hernia discal, traumatismo craneoencefálico y trastorno de estrés post-traumático; pasó 2 años y medio de rehabilitación en el centro médico Walter Reed Army para recuperarse. Padre de un niño y una niña, todavía cree que sigue vivo en parte por el trabajo de los intérpretes iraquíes que guiaban a las tropas. Así que llevo a sus hijos con él en un trayecto de dos horas en coche hasta el aeropuerto de Dulles en las afueras de Washington, D.C., donde, por primera vez en su vida, se uniría a una protesta.

Jeffrey Buchalter Dulles Washington Airport 2017
Jeffrey Buchalter, veterano militar con cuatro corazones púrpura, la condecoración militar más antigua de las fuerzas armadas estadounidenses a los heridos en combate.

Hameed Khalid Darweesh, iraquí de 53 años de edad, fue detenido a su llegada al aeropuerto John Fitzgerald Kennedy en Nueva York, pese a portar un visado especial otorgado a traductores e intérpretes de las fuerzas armadas estadounidenses que habían trabajado más de una década cumpliendo lo que oficiales estadounidenses consideraron un «leal y valioso servicio a los Estados Unidos en Iraq», según American Civil Liberties Union (ACLU). Darweesh había trabajado como intérprete para las tropas estadounidenses en Iraq entre los años 2003 a 2013, continuando su servicio de forma ininterrumpida a pesar de que durante años hubo asesinatos de compañeros de trabajo por dar apoyo a la invasión ilegal de Estados Unidos en Iraq, en la cual participaron en coalición Reino Unido y España, tras la funesta alianza en las Azores entre Bush, Blair y Aznar, criminales de guerra siempre impunes. Darweesh quería emigrar a Estados Unidos y comenzar una nueva etapa en su vida, realizando durante dos años los trámites administrativos para obtener un visado en regla, con entrevistas y exámenes para evaluar si podía ser sospechoso de terrorismo.

Los veteranos de guerra se enfurecieron al conocer las circunstancias de la detención de Darweesh. “La idea de que vayamos a detener y deportar a iraquíes que pusieron su vida en primera línea junto a tropas estadounidenses como yo es ignominiosa” declaró Jon Soltz, decano del comité de acción política de los veteranos de Iraq, VoteVets. La junta realizó una petición a Trump para rescindir las restricciones migratorias sobre los visados de los intérpretes militares que llegan a Estados Unidos.

Darweesh Emergency Motion 2017

Entre aquellos indignados con el trato dado a Darweesh estaba su antiguo compañero de la división 101st Airborne, Brandon Friedman, que conoció a Darweesh cuando el pelotón de infantería del cual era teniente entró en Bagdad para expulsar a las tropas del dictador Saddam Hussein, que controló Iraq entre 1979 y 2003, sin poder soslayarse que después de la revolución iraní de 1979, su régimen fue apoyado por Estados Unidos en la guerra contra Irán (1980-1988), si bien pasó a ser enemigo de Estados Unidos en 1991 en la guerra del Golfo Pérsico por su enfrentamiento por la extracción de pozos petroleros contra Kuwait y Emiratos Árabes Unidos, y tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 se preparó la invasión de Iraq y su captura para ser condenado a muerte por crímenes contra la humanidad, atribuyéndole además la autoría del genocidio kurdo al norte de Iraq y las masacres de su policía secreta y militares sobre las poblaciones chiíes.

El ministro de asuntos exteriores de Irán calificó la medida como una ofensa para el mundo islámico, considerando además que sería contraproducente para combatir el terrorismo. Anunció que Irán tomaría medidas recíprocas -vetar por el mismo periodo a viajeros estadounidenses- para salvaguardar los derechos de sus ciudadanos. Desde la campaña electoral, Trump mostró sus desavenencias hacia Irán, reprochando los acuerdos de la administración de Obama para frenar el programa de armamento nuclear en Irán devolviendo al país chií las inversiones en Estados Unidos, mostrando debilidad ante el chantaje de la futura producción de armas atómicas. El programa nuclear de Irán comenzó en la década de 1950-60, durante la Guerra Fría y en oposición a la Unión Soviética, bajo el programa Átomos para la Paz se firmó un acuerdo de cooperación nuclear civil. Tras el derrocamiento del primer ministro democráticamente electo Mohammad Mosaddeq en 1953 y la expulsión de los nacionalistas islámicos, apoyado por el Servicio de Inteligencia Secreta Británico y la CIA, el mandato del Sah Mohammad Reza Pahlevi recibió el auspicio de Estados Unidos y las potencias occidentales con el propósito de que Irán produjera energía eléctrica con centrales nucleares. En marzo de 1974, el Sah se refirió al futuro agotamiento de las reservas de combustibles fósiles, a pesar de que el territorio de Irán está entre los países con más petróleo y gas del mundo, el monarca anunció entonces que Irán tenía previsto producir, antes del año 2000, hasta 23 000 megavatios de electricidad usando plantas nucleares. En esa etapa histórica de modernización y occidentalización de Irán subyacían intereses económicos dado que empresas como Bonn Kraftwerk Union AG, ThyssenKrupp, o General Electric tenían contratos para la construcción de las estructuras y tecnología de las centrales nucleares iraníes, los países occidentales consideraban el régimen iraní suficientemente amistoso como para reservarse importar buena parte de su petróleo, que entonces tenía una producción de seis millones de barriles (950.000 m³) de crudo al día, poniendo de manifiesto los experimentos geopolíticos que históricamente han hecho las potencias occidentales en oriente medio y el golfo pérsico.

Después de la revolución iraní de 1979 liderada por el Ayatolá Ruhollah Jomeini, las relaciones diplomáticas se deterioraron, Irán pasó de estar regida por la dinastía Pahlevi, vestigio del imperialismo persa, cuya monarquía era favorable a los negocios con las potencias occidentales, a ser una república constitucional islámica chií, bajo la tutela de wilayat faqih, la dirección espiritual de los Imames, con un sabio religioso que haya demostrado su conocimiento de la ley islámica o Sharia, por encima del presidente gobernante, que rechazó radicalmente continuar con las políticas de negocios con los países occidentales, de quienes había sido títere la dinastía Pahlevi, que desde finales del siglo XIX había concedido el monopolio del tabaco a una empresa británica y a lo largo del siglo XX suprimió las leyes islámicas para prohibir la vestimenta rigorista en las mujeres y a través de la policía secreta de seguridad nacional, masacró y torturó a los rebeldes chiíes. La hostilidad de la república moderna de Irán y su orden teocrático se manifestó en noviembre de 1979 cuando cientos de seguidores de Jomeini asaltaron la embajada de Estados Unidos en Teherán como protesta ante el intervencionismo estadounidense, tomando como rehenes a más de cincuenta ciudadanos y diplomáticos estadounidenses. Los rebeldes chiíes exigían que Estados Unidos extraditara al Sah, quien recibía tratamiento médico y asilo, para juzgarlo en Irán por crímenes cometidos durante su reinado sobre los ciudadanos con su policía secreta, denominada SAVAK. A la vista de las consecuencias del fundamentalismo islámico, el expresidente estadounidense Carter rompió relaciones diplomáticas con Irán e impuso en abril de 1980 un embargo comercial, exceptuando medicinas y alimentos; los fondos iraníes en bancos estadounidenses quedaban congelados y contabilizados para indemnizar a los rehenes al ser liberados y pagar las demandas de las empresas estadounidenses contra Irán.

Al utilizar el programa nuclear para obtener plutonio y uranio enriquecido, con los que fabricar armamento atómico, Irán recibió el rechazo de la comunidad internacional. Estados Unidos instó al Organismo Internacional de Energía Atómica a terminar su cooperación en el programa nuclear iraní, las empresas que tenían contratos previos a la revolución de 1979 decidieron retirarse de los proyectos de construcción de los reactores nucleares, dejándolos incompletos. Irán no encontró socios entre los países europeos, pero tras la caída de la Unión Soviética recibió apoyo de Rusia y China en sus avances de enriquecimiento de uranio, aunque pese a las crisis diplomáticas de la primera década del siglo XXI nunca se llegó a demostrar que Irán tuviera bombas nucleares pero tampoco que el avance de su programa sólo les permitía tener energía atómica con uso civil; los informes del OIEA afirmaron que Irán había investigado sobre armamento. El Consejo de Seguridad de la ONU elaboró un marco legal entre 2006 y 2010 para prohibir la venta de armamento a Irán, así como dar tecnología que les permitiera lanzar misiles con cargas nucleares. La Unión Europea y Estados Unidos mantuvieron embargos y prohibiciones financieras como el bloqueo del dinero de clientes iraníes en bancos extranjeros, la restricción comercial sobre las importaciones desde Irán, y sanciones a quienes dieran suministro a Irán para su programa de armamento.

A inicios de 2016 la administración de Obama logró un acuerdo diplomático con Irán para detener su programa de armamento nuclear, con supervisiones del OIEA para comprobar el debido cumplimiento del pacto. Estados Unidos devolvería gradualmente el dinero bloqueado en sus bancos a clientes iraníes, por más de 50.000 millones de dólares, además de abrir el mercado a las exportaciones de Irán a otros países, notablemente su petróleo que alcanza 2,7 millones de barriles diarios disponibles para exportación con el beneplácito de la OPEP, también devolvió 1.700 millones de dólares a la república islámica chií como antiguo reembolso del dinero que había entregado el régimen del sah Mohammad Reza Pahlevi para comprar equipamiento militar, antes de la revolución iraní de 1979. Irán recibió su primer Airbus 321, del total de 100 aeronaves que ha encargado. Boeing anunció la venta de otros 50 aviones a Homa, la compañía aérea de Irán, cuya primera entrega está prevista en 2018, de modo que se reactive la aerolínea nacional frente al gasto de ciudadanos iraníes en empresas extranjeras para viajar.

El 1 de febrero de 2017, Emiratos Árabes Unidos fue el primer país musulmán que respaldó la orden ejecutiva de Donald Trump, a través del ministro de asuntos exteriores, Sheikh Abdullah bin Zayed Al Nahyan, quien declaró que la mayoría de los países de confesión musulmana no estaban vetados dentro de la orden ejecutiva, medida que calificó de temporal y decisión soberana de Estados Unidos. Esta semana se inauguró el Trump International Golf Club en Dubai, Emiratos Árabes Unidos, ubicado en el centro de Akoya, una extensa urbanización de DAMAC Properties, promotora inmobiliaria de Hussain Sajwani, que fue invitado junto a sus familiares al resort hotelero de Trump en Mar-a-Lago para celebrar fin de año. Sin embargo, cuando todavía en las primarias republicanas Donald Trump prometió que como medida de seguridad nacional prohibiría la inmigración desde todos los países musulmanes y elaboraría un censo en Estados Unidos para identificar a sospechosos de yihadismo, las letras doradas en árabe con el apellido Trump fueron retiradas del exterior de la obra y los carteles de publicidad con Trump luciendo swing para promocionar la futura inauguración del campo de golf y selecto club de caballeros, fueron retirados de la avenida Jeque Zayed, en Dubái. Sólo en la segunda semana de febrero de 2017 unos operarios volvieron a colocar las letras doradas con el apellido del presidente estadounidense cuando había luz verde para la inauguración, a la cual acudieron los hijos mayores de Trump en representación.

Orden Ejecutiva de Donald Trump contra la entrada de terroristas extranjeros en Estados Unidos

En su primera semana como presidente de los Estados Unidos, Donald Trump firmó una serie de medidas conocidas como executive orders, que en la terminología jurídica de otros países se asemejan a los decretos ley, donde el presidente del gobierno, como jefe del poder ejecutivo en virtud del artículo II, secciones 1,3 de la Constitución, puede dictar reformas con carácter de ley incluso sin aprobación del poder legislativo. El expresidente Bill Clinton las utilizó para evitar el Congreso en decisiones controvertidas, como la entrada en guerra en Yugoslavia, cuando los demócratas no tenían mayoría. Pese a que Donald Trump podría sentirse respaldado dado que el partido republicano controla ambas cámaras legislativas, el actual presidente estaría esquivando voces críticas, como Mike Pence o John McCain. A principios del siglo XX, el departamento de Estado comenzó a numerar las órdenes ejecutivas de forma retroactiva hasta el año 1862 cuando el presidente Lincoln suspendió el mandato de habeas corpus y aprobó la Emancipation Proclamation por orden ejecutiva.

Donald Trump firma la orden ejecutiva número 13769El 27 de enero de 2017, el presidente Donald Trump firmó la orden ejecutiva número 13769, titulada Protección de la Nación contra la Entrada de Terroristas Extranjeros en Estados Unidos (Protecting the Nation from Foreign Terrorist Entry into the United States). La sección tercera de la orden prohíbe la entrada de personas procedentes de Libia, Irán, Irak, Somalia, Sudán, Siria y Yemen, bajo el Immigration and Nationality Act (INA), sin importar el estatus de visado o residencia permanente, durante 90 días. La sección quinta de la orden suspende el Programa de Admisión de Refugiados de los Estados Unidos (USRAP) durante 120 días, además de reducir el aforo previsto de 110 000 personas para 2017 a menos de la mitad. La sección séptima de la orden trata sobre la mejora de los sistemas de control biométrico en aeropuertos y aduanas para escanear huellas dactilares y rastrear a los viajeros en una base de datos de criminales, terroristas e inmigrantes ilegales. Trump alegó en su comparecencia que la orden incluía países «previamente identificados por la administración de Obama como reductos terroristas».

La orden ejecutiva de Trump se basaba en legislación vigente como H.R.158 o las normativas de entrega de visados y protección contra terroristas Visa Waiver Program Improvement y Terrorist Travel Prevention Act de 2015, que fueron redactadas en el Congreso y firmadas por el presidente Obama. Dicha ley formó parte del Consolidated Appropriations Act de 2016, que retiró el privilegio de los 90 días de entrada sin visado a ciudadanos con doble nacionalidad que habían viajado desde alguno de los 38 países que entregaron visados para viajar a Estados Unidos desde el año 2011. Desde el año pasado todavía con Obama como presidente, se les hacía pasar el trámite de obtener un visado, los países mencionados eran Irak, Siria, Irán y Sudán, junto con aquellos presentes en la lista State Sponsors of Terrorism, países que financiaban el yihadismo; Libia, Yemen, y Somalia fueron añadidos posteriormente por la Secretaría de Seguridad Nacional.

Durante la campaña electoral a la presidencia, Donald Trump propuso medidas para proteger a Estados Unidos de atentados yihadistas, como elaborar un censo de musulmanes residentes en Estados Unidos para registrar a supuestos radicales, y vetar la entrada desde ciertos países considerando que muchos extremistas islámicos podrían utilizar el programa de reasentamiento de refugiados para entrar en Estados Unidos. Después de la masacre en el tiroteo de Orlando, Donald Trump aseguró como promesa electoral que suspendería los visados para musulmanes de países con vinculaciones terroristas, mediante una reforma en materia de seguridad nacional para bloquear la inmigración desde territorios yihadistas. Las evidencias o pruebas incriminatorias para deducir qué países deberían ser vetados son controvertidas y han sido deliberadamente tergiversadas tomando estadísticas de las agencias gubernamentales. Un informe del año 2015 publicado por Migration Policy Institute concluyó que de 784 000 refugiados por guerras asentados en Estados Unidos desde el 11 de septiembre de 2001, sólo 3 fueron detenidos por indicios de terrorismo.

El diario The Guardian señaló que desde que comenzara la guerra en Siria, Estados Unidos había actuado con lentitud en la respuesta a la crisis de los refugiados, comprometiéndose frente a la Organización de Naciones Unidas a acoger a 10 000 personas desplazadas para finales del año 2016. Dado que los países europeos no alcanzaron sus compromisos en el número de refugiados que darían asilo, cumpliendo unas estadísticas vergonzosas, salvo Suecia, Dinamarca o Alemania, se esperaba que Estados Unidos tuviera un papel más determinante, no una solidaridad paupérrima teniendo en cuenta que 4,8 millones de sirios han huido de la guerra a países vecinos. Algunos países europeos como España, son quizá los más lamentables en su incumplimiento, dado que España se comprometió a dar rutas más seguras para los migrantes que toman embarcaciones desde Libia tratando de cruzar el Mediterráneo, en unas estadísticas de unas 4500 personas muertas en el mar tratando de llegar a Europa desde el norte de África durante el pasado año 2016. De los 17 337 refugiados que España se comprometió a dar asilo hasta septiembre de 2017, solo ha dado protección a 1488 personas.

No se trata sólo de que Estados Unidos sea una nación construida por inmigrantes, que los cimientos morales de la Constitución y leyes fundacionales se basaron en criterios de igualdad de los individuos con mismos derechos civiles y libertades sin discriminación por etnia o confesión religiosa, por lo que el veto constituiría un retroceso que contradice los orígenes del liberalismo estadounidense. En el periodo contemporáneo violaría las leyes del Immigration & Naturalization Act de 1965 que eliminó la ascendencia o nacionalidad como criterios de admisión a inmigrantes, Estados Unidos acogió a refugiados en las tres últimas décadas del siglo XX: en los 70, Estados Unidos aceptó la entrada de cientos de miles de refugiados de Vietnam. En 1980, Estados Unidos recibió a más de 125 000 cubanos durante el éxodo del Mariel. En la década de los 90 acogieron a desplazados por las guerras en Bosnia, Somalia y Rwanda.

Difícilmente los refugiados sirios pueden ser simpatizantes del yihadismo, cuando son la población más vulnerable, mujeres y menores de edad que escapan de la atrocidad de la guerra, atrapados entre el Estado Islámico y el régimen de Bashar Háfez al-Ásad. El Estado Islámico ha actuado reiteradamente con violencia sobre los sirios que rechazaban unirse al califato, pues huían del extremismo de los talibanes. Si Europa y Estados Unidos cierran sus fronteras dejando que Turquía impida el paso a los desplazados por la guerra de Siria, al igual que España devuelve a migrantes a países represivos donde no hay ningún respeto por los derechos humanos, como Marruecos o Libia, lo cierto es que refuerzan el argumento del Estado Islámico de que los países occidentales los han abandonado y la única salvación para los musulmanes sirios está en adherirse a las filas de los terroristas o bien huir de la muerte y la miseria a otros países de Oriente Medio. Donald Trump declaró a la cadena de televisión Christian Broadcasting Network (CBN) que daría prioridad a la minoría cristiana al dar entrada a los refugiados sirios, explicando -falsamente, pues se admitieron refugiados tanto cristianos como musulmanes- que habían recibido un trato despreciable por la administración de Obama. Los cristianos representan apenas entre 0.1% a 1.5% de los refugiados sirios que optaron por la protección de las Naciones Unidas para escapar de la guerra. António Guterres, responsable de la Comisión de las Naciones Unidas por los refugiados, explicó en octubre del 2015 que muchos sirios tenían lazos con la comunidad cristiana en Líbano y que algunos grupos habían solicitado la protección de la Organización de Naciones Unidas.

En junio del 2016, basándose en una lista de 580 detenidos por supuesta vinculación con yihadistas entre el 11 de septiembre de 2001 y el 31 de diciembre de 2014, proporcionada por el departamento de Justicia, el subcomité de Inmigración, del cual fueron cargos públicos los republicanos Jeff Sessions y Ted Cruz, aseguraron que al menos 380 de los 580 reos eran extranjeros. Desde el 11 de septiembre de 2001, los atentados terroristas que causaron más muertes fueron perpetrados mayoritariamente por extremistas islámicos de Arabia Saudita, Líbano, Afganistán y Pakistán, países no incluidos entre los vetados por la orden ejecutiva. Alex Nowrasteh, del laboratorio político libertario Cato Institute, señaló que en realidad 241 de las 580 condenas, esto es un 41,5%, no fueron por delitos de terrorismo; aunque la imputación inicial fue por delitos relativos al terrorismo, finalmente no fueron juzgados por tales delitos, sino que posteriormente se cambió la calificación jurídica de los hechos. Cualquier persona con un mínimo conocimiento del sistema judicial sabe que no hay que fiarse de los atestados policiales ni de la primera calificación jurídica tras una denuncia donde generalmente se opta por la más perjudicial y grave para justificar -en la práctica cubrirse las espaldas por quebrantamientos procesales- las diligencias previas y actuaciones policiales, cuando en la mayoría de los procesos judiciales se acaban juzgando delitos que no se correspondían con la gravedad de la acusación o se descubre que los supuestos hechos descritos no eran tales.

Mapa de los 7 países vetados por la Orden Ejecutiva 13769 Protección de la Nación contra la Entrada de Terroristas Extranjeros en Estados Unidos
Mapa de los 7 países vetados por la Orden Ejecutiva 13769 Protección de la Nación contra la Entrada de Terroristas Extranjeros en Estados Unidos: Libia, Irán, Irak, Somalia, Sudán, Siria y Yemen. Las estadísticas muestran el número y tipo de visados entregados a ciudadanos de dichos países en el año 2016. Fuente Wikipedia e Informe de la Oficina de Visados. Despacho de Asuntos Consulares, Departamento de Estado.

Resulta chocante que ni en la redacción, ni en la comparecencia del presidente Trump se hiciera ninguna mención a la Iniciativa Pan Sahel elaborada en noviembre del 2002 por la Oficina contra el terrorismo del Departamento de Estado, para cooperar con Chad, Niger, Mauritania y Mali, ni los compromisos de los países de la OTAN respecto a los territorios del Sahel, una amplia franja de 4 millo­nes de km² que abarca desde al océano Atlántico hasta el mar Rojo, donde se difumina la aridez del desierto del Sáhara para dar comienzo a la sabana y los cauces del río Níger, como frontera geográfica que separa el Magreb, África árabe islámica, de África negra y los cultos animistas del Vudú de la mitología Yoruba, cuyo sincretismo por el ancestral tráfico de esclavos de los reinos tribales africanos queda recogido en el folklore musulmán Gnawa en Marruecos y Argelia, así como la convivencia entre el cristianismo por la evangelización colonial con los cultos tradicionales a través de África central.

Conflictos en el Sahel
Geopolítica en el Sahel. Fuente: Monde Diplomatique.

Además de la presencia de los rebeldes tuareg, combatientes del Azawad, diferentes facciones yihadistas, entre ellas Al Qaeda, Al Murabitun, Muyao, Macina, Ansar Dine, Boko Haram, han encontrado en el Sahel un santuario donde obtener reclutas, entre jóvenes sin expectativas laborales sumidos en una pobreza estructural, una demografía con alta tasa de natalidad donde la mitad de la población son adolescentes, no tienen más salidas que emigrar clandestinamente o dejarse fascinar por el cebo de los terroristas. El histórico tráfico de esclavos ha sido sustituido por la logística de narcotraficantes, contrabandistas y grupos terroristas, a los que los países occidentales han pagado más de 80 millones de euros por rescates de cooperantes humanitarios secuestrados, la franja del Sahel recorre países como Mauritania, Senegal, Malí, Burkina Faso, Níger, Chad, Sudán y Eritrea, denominada el cinturón del hambre dado el bajo índice de desarrollo humano, es una base de reclutamiento, radicalización, financiación y preparación de la yihad. Los terroristas no necesitan una gran estructura en el Sahel, sólo usar unos cientos de dólares que provienen del tráfico de armas, drogas y secuestros, para convencer a chicos jóvenes económicamente desesperados para perpetrar un atentado; si consideran que el resultado ha sido satisfactorio, lo reivindican como propio.

Tropas internacionales en el Sahel

Bajo protectorado francés dado el pasado colonial en África, en el Sahel se diseminan soldados franceses, cascos azules de la ONU y tropas de 26 países de la Unión Europea (EUTM), para entrenar y asesorar a las fuerzas armadas nacionales para que puedan proteger sus países. Los estadounidenses tienen desplegadas bases y medios de espionaje para rastrear la franja del Sahel, además de unas embajadas blindadas construidas en serie, tanto que son denominadas McEmbassies por algunos diplomáticos. Estados Unidos conoce que los yihadistas reclutan en la zona de conflicto como un terrorismo trashumante donde la presencia continuada de militares occidentales trata de evitar que se hagan con un territorio como hizo el ISIS en Siria.

La sección primera, que describe el propósito de la orden ejecutiva, invoca el recuerdo de los atentados del 11 de septiembre de 2001 asegurando que la normativa del Departamento de Estado impidió a los funcionarios consulares realizar un análisis sobre los visados de los terroristas que perpetraron los atentados. Sin embargo, ninguno de los terroristas que secuestraron los aviones para estrellarlos contra el World Trade Center, provocando la mayor masacre en un atentado terrorista a Estados Unidos, provenían de los países vetados. Precisamente se excluye del veto a Arabia Saudí, Egipto, Líbano, Emiratos Árabes Unidos, Turquía, Azerbaiyán y otros territorios donde la mayoría de la población es de confesión musulmana, excepciones motivadas por los negocios de la familia Trump en dichos países, así como de algunos de los miembros del gobierno.

Pese a que Donald Trump quiso escenificar un traspaso de todo su imperio hotelero a sus hijos para evitar conflictos de intereses con sus funciones ejecutivas como presidente del gobierno, cabe destacar que en Arabia Saudí -país de procedencia de los terroristas que atentaron contra el WTC el 11 de septiembre de 2001-, Trump ha buscado oportunidades de negocio en Jeddah, ciudad próxima a la Meca; en Emiratos Árabes Unidos, administra un campo de golf en Dubai junto con Damac Properties. En Estambul, Turquía, además de la Trump Tower, el empresario concedió una licencia para utilizar su apellido en dos edificios de lujo. En Egipto, Donald Trump es administrador de dos empresas: Trump Marks Egypt y Trump Marks Egypt LLC; mientras que en Bakú, Azerbaiyán, construyó también un hotel. En Indonesia tenía previsto abrir un hotel en Lido y Bali, en un acuerdo empresarial con MNC Group, con sede en Yakarta. El jurista David G. Post criticó que «permitir que intereses empresariales interfieran en la función pública del presidente del gobierno al realizar una orden ejecutiva» constituye una ofensa que debería ser objeto de impeachment o moción de censura, algo que el profesor universitario Allan Lichtman había sugerido que ocurriría en algún momento de la legislatura.

Inquietud por la política de Trump sobre cambio climático

Con el paso de las semanas tras su victoria en las elecciones presidenciales de Estados Unidos, Donald Trump va configurando su gabinete de gobierno, asignando puestos y carteras a algunos pesos pesados del partido republicano con los que tuvo enfrentamientos durante las primarias, cerrando rencillas y fortaleciendo su discurso de proteccionismo económico frente a los tratados de libre comercio internacionales, negativa a intervenciones militares en Oriente Medio, recuperación de las relaciones con Rusia. Mientras los medios de comunicación mayoritarios siguen histéricos con cada nombramiento, Donald Trump ha moderado el tono del discurso de campaña y está siendo un presidente electo bastante previsible, pergeñando su equipo de gobierno antes de dejar su residencia en el piso 66 de la torre Trump en Manhattan, 721 Fifth Avenue
New York, NY 10022, para mudarse a la Casa Blanca el próximo 20 de Enero de 2017, en 1600 Pennsylvania Ave NW, Washington, DC 20500, cediendo el control de su imperio empresarial a sus descendientes.

Gobierno de Donald Trump sobre cambio climático
Diagrama elaborado por The New York Times, con los altos cargos nombrados por Donald Trump para su gabinete de gobierno. Las posturas en relación al cambio climático están establecidas por colores: rojo – negacionista declarado del cambio climático, amarillo – no considera prioritaria la investigación científica sobre el cambio climático, verde – actitud moderada y favorable a protocolos para reducir emisiones contaminantes, negro – sin posición conocida. El nombramiento más preocupante hasta ahora es Scott Pruitt para la Environmental Agency.

Mientras Donald Trump termina de hacer los últimos nombramientos para cada departamento de gobierno durante la breve transición, crece la incertidumbre por su política sobre el cambio climático, tanto que se han producido movilizaciones sociales y protestas de grupos ecologistas como Greenpeace, investigadores, meteorólogos, científicos que trabajaron en el departamento gubernamental de Energía, líderes de comunidades indígenas de nativos americanos y estudiantes por los nombramientos de políticos negacionistas del cambio climático y una mayoría de altos cargos públicos que no consideran prioritario mantener administraciones públicas e instituciones dedicadas a la investigación científica del cambio climático, por lo que se anunció un recorte de hasta 100 mil millones USD. Bajo el lema o hashtag en las redes sociales como Twitter, StandUpForScience se están publicando comentarios y noticias donde se teme que todo el conocimiento acumulado para detener o ralentizar el calentamiento global sea dilapidado por el próximo gobierno, favorable a continuar con los combustibles fósiles y la extracción hidráulica a gran profundidad, aunque en los tweets se querellan detractores contra seguidores de Trump.

Frente a la codicia inherente al discurso de Al Gore durante la elaboración de los documentales contra el cambio climático y sus onerosas conferencias de la última década, la posición de Donald Trump sobre el cambio climático ha sido escéptica, más que negacionista como estilaba en el año 2012, considerando que no hay suficiente investigación científica para sacar conclusiones infalibles sobre el calentamiento global; más aún, que el cambio climático sea consecuencia únicamente de la acción del hombre en el planeta, en el periodo denominado Antropoceno, desde la revolución industrial o incluso tomando como referencia el periodo 1880-2016 donde se acumulan los estudios gubernamentales sobre el clima. En 2015 el presidente Obama a través de la Agencia de Protección Medioambiental, puso como objetivo la reducción de las emisiones en un 30 % para el año 2030. Lo que Trump considera es que si Estados Unidos se atiene a los Acuerdos de París de 2015 para reducir sus emisiones contaminantes, con el objetivo de limitar el aumento de la temperatura media mundial a 1,5 °C sobre los niveles preindustriales, otros países serán más competitivos, dejando de ser la primera potencia mundial frente al sudeste asiático. Es un debate con precedentes olvidados, que proviene del Protocolo de Kioto sobre el cambio climático promovido por las Naciones Unidas preparado entre los años 1997 y 2005, que Estados Unidos y Canadá nunca ratificaron, alegando que limitaría su crecimiento económico frente a China y otros países en desarrollo más reticentes y recelosos puesto que Norteamérica fue más contaminante cuando vivió su etapa de mayor crecimiento y producción.

“I’m still open-minded. Nobody really knows,” Trump said. “Look, I’m somebody that gets it, and nobody really knows. It’s not something that’s so hard and fast. I do know this: Other countries are eating our lunch.”

Frente a esta última declaración escéptica de Trump hace unos días, conviene recordar lo que decía en noviembre de 2012, básicamente que el concepto del calentamiento global fue creado para favorecer a China, limitando la competitividad de Estados Unidos para que otros países que padecieron atrasos históricos en desarrollo industrial les alcancen en producción interior bruta. No es por tanto que Trump sea un iletrado testarudo que niegue el conocimiento científico acumulado, sino que es reticente a que Estados Unidos pierda su hegemonía en el orden económico mundial, aunque sea a costa de mayor daño medioambiental.

Según Trump haría falta más investigación científica de las agencias estatales de medio ambiente y meteorología, así como de la agencia nacional aeroespacial, que no pude hacerse sin mantener el presupuesto económico en dichas instituciones. Hay evidencias ineludibles del agotamiento de combustibles fósiles como el petróleo que ya sólo se encuentran en reservas a gran profundidad en el planeta, lo cual obligará a una lenta transición a las energías renovables y los coches eléctricos hacia el año 2050, el calentamiento global cuya causa dominante o factor fundamental son las emisiones contaminantes, gases efecto invernadero: dióxido de carbono (CO2), gas metano (CH4) y óxido nitroso (N2O), y gases industriales fluorados: hidrofluorocarbonos (HFC), perfluorocarbonos (PFC) y hexafluoruro de azufre (SF6) desde 1950, ha sido absorbido por los océanos sin que se observen los deshielos de los polos que había previsto Al Gore y los ecologistas más agoreros. Por lo que el cambio climático se realiza afortunadamente de un modo más lento y gradual en el sufrido planeta Tierra.

Memes sobre Donald Trump (I)

Recopilación de algunos de los memes, imágenes y vídeos elaborados por usuarios que se hicieron virales por internet según se acumulaban las declaraciones polémicas y otras excéntricas promesas de Donald Trump en su campaña electoral hacia la presidencia de Estados Unidos. Así como otras creatividades producidas por gente con indudable talento para el diseño gráfico para celebrar al presidente electo, el caballero Donald Trump.

USA elections 2016 Trump memes
Dicen que quien ríe el último ríe mejor, aforismo que se ajusta a la victoria presidencial contra pronóstico de Donald Trump sobre los medios de comunicación mayoritarios, mass media que le dieron cobertura gratuita por un valor de más de 2k millones USD, utilizándolo como bufón para hacer burla de sus declaraciones polémicas y desvaríos al inicio de la campaña, para después desgañitarse a denostarlo cuando sintieron miedo de su escalada entre el electorado estadounidense, y manipularon las estadísticas de intención de voto, alentando todavía más a sus forofos a votarlo, consiguiendo el efecto contrario de lo que querían, dar por hecho como buenos bocazas que Hillary Clinton ganaría por goleada. Pese a moderar su discurso, retirando las propuestas más radicales contra la inmigración y por la seguridad nacional, Donald Trump sigue siendo objeto de linchamiento por los medios de comunicación mayoritarios.

Ghostbusters against Trump

Los memes sobre Donald Trump, aún con su talento y buenas referencias de la cultura de masas, como Los Cazafantasmas, El Príncipe de Bel-Air o Los Simpsons, en algunas de las imágenes, rozan el límite de la libertad de expresión, no exentas de un sentido del humor tan oscuro, como el de los votantes que respaldaron a Trump como castigo a las élites políticas y clases dirigentes de Estados Unidos.

Trump first day in the White House

USA elections 2016 Trump memes

USA elections 2016 Trump memes
El periódico escocés Daily Record, como tantos otros tabloides, puso el grito en el cielo con la victoria presidencial del rupturista Donald Trump, haciendo mención a la predicción aparecida en un episodio de Los Simpsons de que llegaría a la Casa Blanca. En cualquier caso, la serie de Matt Groening, que representa el promedio de la sociedad estadounidense, habría acertado su pronóstico de haber ganado Hillary Clinton, con Lisa Simpson como la primera mujer en ser presidenta de Estados Unidos.

USA elections 2016 Trump memes
No todo lo manufacturado en la campaña de Trump -como las gorras con el slogan Make America Great Again- estaba fabricado en Estados Unidos, aún con las promesas de poner aranceles para frenar las importaciones a China y recuperar puestos de trabajo con proteccionismo económico. Quienes desde el partido demócrata boicotearon la candidatura de Bernie Sanders, prefiriendo a la deshonesta Hillary Clinton, deben estar arrepentidos.

USA elections 2016 Trump memes
La secuencia de Fibonacci explica el atractivo áureo del peinado incombustible de Trump.

USA elections 2016 Trump memes

USA elections 2016 Trump memes

USA elections 2016 Trump memes

USA elections 2016 Trump memes

USA elections 2016 Trump memes

USA elections 2016 Trump memes

USA elections 2016 Trump memes


Thug Life: Because you’ll be in jail.


Game of Thrones: Winter is Trumping.


Anuncio de estética japonesa sobre el mensajero Trump.


En el canal de Thorstein Memeson hay otros vídeos con un oscuro sentido del humor sobre lo que Trump representa en la política internacional, con la serie Juego de Tronos.


M.A.M.O.N. (Monitor Against Mexicans Over Nationwide) es un cortometraje satírico de ciencia-ficción que explora con humor negro y muchos efectos visuales, las terribles consecuencias del plan contra la inmigración ilegal consistente en construir un enorme muro en la frontera entre México y Estados Unidos. Una fanfarronada yankee que finalmente no se llevará a cabo.


Metal Gear Trump.


Trump never go down.


Donald, the parody.

Así llegó Donald Trump a la Casa Blanca (III)

Donald Trump se mofó en muchas ocasiones de la poca energía que tenían sus apocados oponentes, durante las primarias republicanas la tomó con Jeb Bush, que ni con todo el dinero que se gastó en publicidad fue el candidato elegido por el partido como candidatura republicana a la presidencia. Ya en campaña electoral hacia la Casa Blanca, Donald Trump se mofó de Hillary Clinton por la escasa frecuencia de mitines y su paupérrima concentración social, como en el mitin de Omaha, Nebraska, que no pudiera mantener su ritmo frenético de mitines recorriendo todo el país sin descanso, que no fuera capaz de subir o bajar escaleras sin agarrarse a la barra ni montarse en un coche sin que la auparan. Y el señor Trump es algo más mayor, con 70 años de edad.

Hillary Omaha meeting 2016

Como es sabido, el slogan de la campaña presidencial de Trump estaba copiado del expresidente Reagan de 1980, con una sutil diferencia al simplificarlo: se cambió «Let’s Make America Great Again» por «Make America Great Again«. De animar a los ciudadanos a recuperar entre todos el esplendor de la nación, al imperativo autoritario de Trump. Reagan alentaba al pueblo estadounidense, Trump lo ordena como si hubiera una conmoción nacional o un Estado de excepción. La preparación plagiadora de Trump comenzó mucho tiempo atrás de las primarias, cuando días después de las elecciones presidenciales del año 2012, que perdió Mitt Romney frente a Barack Obama, registró como marca el slogan Make America Great Again, como si fuera de su propiedad intelectual. A excepción de copiar dicha frase, las similitudes entre el temple de Reagan y la actitud histriónica de Trump son escasas, salvo en su capacidad de showman:

Incluso el discurso de Melania -pronunciado con un acento horrible y espantoso- en la convención republicana celebrada en julio de 2016 en Cleveland, modelo eslovaca, mujer trofeo, a la sazón esposa de Trump y ya primera dama de Estados Unidos, estaba plagiado de forma totalmente descarada del discurso que hiciera Michelle Obama en la campaña del año 2008:

Melania Trump (2016)

«Mis padres me marcaron con la idea de que tienes que trabajar duro para conseguir lo que quieres en la vida. Que tu palabra te compromete y que haces lo que dices y cumples tu promesa. Que tratas a la gente con respeto. (Mis padres) me enseñaron que debo mostrar mis valores y mi moral en mi vida. Ésa es la lección que yo sigo transmitiendo a nuestro hijo.

Y necesitamos transmitir esa lección a las muchas generaciones que vienen. Porque queremos que nuestros niños en esta nación sepan que el único límite para sus logros es la fuerza de vuestros sueños y la disposición a trabajar para conseguirlos».

Michelle Obama (2008)

«Y Barack y yo fuimos educados, como tantos otros, en los mismos valores: que tú trabajas duro por lo que quieres en la vida; que tu palabra te compromete y que haces lo que dices que vas a hacer; que tratas a la gente con dignidad y respeto, incluso aunque no los conozcas e incluso aunque no estés de acuerdo con ellos.

Y Barack y yo queremos construir vidas guiadas por esos valores, y transmitirlas a la próxima generación. Porque queremos que nuestros niños y todos los niños de esta nación sepan que el único límite para el nivel de vuestras aspiraciones es el alcance de vuestros sueños y la disposición a trabajar para conseguirlos».

Como un dramaturgo del certamen ateniense de las Leneas, Donald Trump supo presentar en los escenarios de los mítines referentes conocidos y respetados en el imaginario estadounidense, haciendo cambios meramente estéticos para aparentar innovación y continuidad histórica. Algo similar a la maqueta que propone Homer Simpson para renovar el aspecto de la central nuclear de Springfield, copiando el modelo anterior y añadiendo meramente unos alerones en la parte exterior de los reactores. Una de las frases más sonadas de Trump en los mítines al final de campaña presidencial, apenas días antes de las elecciones del 9 de noviembre de 2016 fue «I don’t need Beyonce nor Jay-z to fill this arena, I don’t need J-Lo nor Bon Jovi, I don’t need them to fill my rallies», jactándose de que no necesitaba a celebridades de la música o iconos culturales afroamericanos e hispanos para convocar a las masas, bastando su propia popularidad, frente a Hillary, sus artistas de MTV e incluso el uso de una niña actriz con guión de la pregunta que tenía que hacer, al estilo de Lisa Simpson: «Señor Burns, su campaña parece un tren de mercancías desbocado y sin frenos, ¿por qué es usted tan popular?» Frente a los plagios de Donald Trump, la publicidad impostada de Hillary Clinton en sus mítines de cartón-piedra. Trump insistía a las cámaras que giraran alrededor y no lo enfocaran solamente a él, para que se observaran las multitudes que era capaz de congregar en estadios, frente a la paupérrima audiencia de Hillary.

En el libro Masa y Poder de Elias Canetti de 1960, se analizaban los fenómenos sociológicos aparecidos en el periodo de entreguerras en los regímenes totalitarios con dictadores que eran similares a personajes teatrales, histriónicos que a través de una estética de Estado no artística, lograban convocar a las masas que rendían culto a su personalidad. Algunas de las conclusiones del libro Masas y Poder aplicables al fenómeno Trump son que los líderes políticos convocan a las masas y necesitan mantener siempre la congregación evitando que se diluya, pues la masa no aparece espontáneamente ni se da cita sin un director, pese a que los individuos dentro de la masa siempre quieren ver densidad, crecimiento de los integrantes e igualdad entre los miembros, la masa generada por Trump era cerrada y excluyente por criterios ideológicos y geográficos, de tipo anillo, retenida y rápida -utilizando la terminología de Canetti- al perseguir la meta cercana en el tiempo de la victoria presidencial en las elecciones del 9 de noviembre de 2016.

Masa cerrada: al contrario de la masa abierta, la masa cerrada se configura mediante límites; en lugar de un crecimiento infinito y de una incorporación indiscriminada de miembros, este tipo de masa se configura como un espacio cerrado en donde la pertenencia al grupo pasa por una serie de filtros geográficos e ideológicos. La cantidad de nuevos integrantes es limitada, por lo cual el crecimiento y la fuerza de la masa son menores; sin embargo, la masa cerrada tiene una mayor estabilidad que la abierta y, consiguientemente tiene mayor capacidad de perdurar. Si la masa abierta era fundamentalmente fugaz y se desintegraba al momento en que su crecimiento paraba o su meta común era alcanzada o diluida, la masa cerrada, en la medida en que no depende de su crecimiento, tiene la posibilidad de la repetición (ante la perspectiva de volver a reunirse, la masa supera una y otra vez su disolución).

La masa como anillo: se refiere a la masa presente en los estadios o arenas. Es un tipo de masa cerrada puesto que hay un espacio limitado que define de antemano el máximo de espectadores que conformarán la masa, es decir, existe una densidad preestablecida. Tiene la característica fundamental de ser doblemente cerrada, puesto que la descarga en la cual se diluyen las diferencias individuales en pos de la unidad común no se da hacia afuera del estadio (como una ola de incendios, por ejemplo), sino hacia adentro, hacia los propios integrantes de la masa al interior de la arena. Una segunda característica de este tipo de masa consiste en que, al tener la forma de anillo, un lado de la masa ve de frente al otro, con lo cual aparece un juego especular en el que las reacciones de una parte afectan y excitan a la otra.

Una de las promesas más radicales de Donald Trump fue que construiría un gran muro en la frontera de Estados Unidos y México, insistiendo a lo largo de su campaña que el muro sería pagado por México. Propuso medidas de seguridad fronteriza contra la inmigración ilegal, declarando en julio de 2015 que «el gobierno mexicano incentiva a su gente más indeseable a emigrar a Estados Unidos, nos traen gente con problemas, criminales, narcotraficantes y violadores». En su primer mitin en la ciudad de Derry, New Hampshire, el 19 de agosto de 2015, Trump declaró: «Día 1 de mi presidencia, los inmigrantes ilegales se irán» y en Alabama, uno de los Estados más racistas y empobrecidos, azuzó con demagogia los tópicos de que la mano de obra inmigrante destruía empleos a los nacionales prometiendo que los doce millones de indocumentados serían deportados en dos años, a la mitad de su mandato.

Donald Trump intercaló su promesa de construir el muro en la frontera con México, con aseveraciones donde mostraba respeto hacia los trabajadores mexicanos a los que había tenido en sus empresas y hacia los empresarios mexicanos con los que había hecho negocios, pero no con los inmigrantes ilegales. Sin embargo, la edificación del muro y obligar al gobierno mexicano a pagarlo, fue una de sus fanfarronadas yankees, pues finalmente no lo considera determinante en su política de seguridad. “Dedicará mucho tiempo a controlar la frontera. Quizá no dedique tanto tiempo a intentar que México pague por construir un muro para impedir la inmigración, pero fue una gran herramienta de campaña”, declaró Newt Gingrich al diario The Washington Post, presidente de la Cámara de Representantes en los noventa.

Instituciones religiosas judías como el Comité Judío Estadounidense, la B’nai B’rith, la Conference of Presidents of Major American Jewish Organizations, el rabino Shalom Baum, presidente del Rabbinical Council of America, la Asamblea Rabínica del movimiento conservador, el Religious Action Center of Reform Judaism, la Reconstructionist Rabbinical Association y el National Jewish Democratic Council repudiaron las declaraciones de Trump acerca de elaborar un censo de musulmanes residentes en Estados Unidos y no permitir la entrada de nuevos musulmanes por motivos de seguridad nacional declarando que «importarían generaciones de fanatismo, fundamentalismo y terrorismo», por considerarlos discriminatorios, contrarios al espíritu y los valores estadounidenses, la tolerancia religiosa y el liberalismo constitucional, que comenzó históricamente con los tratados de tolerancia religiosa en la Ilustración y derechos fundamentales como la libertad de culto.

El ministro de interior de Israel, Aryeh Dery, expresó que la asunción de Trump como presidente significaría el ocaso y final del movimiento judío conservador y el judaísmo reformista, al considerar que tanto Trump como sus asesores tenían convicciones antisemitas y carecían de una política coherente en relación al conflicto árabe-israelí como para que Estados Unidos se implicara en el proceso de paz en Palestina, dado que Trump ha realizado comparaciones de incitación al odio como que las políticas de Israel en sus fronteras y los métodos contra grupos terroristas árabes deberían ser empleados en la frontera con México, además de que los conocimientos de Trump en materia de religión dejan tanto que desear que no es capaz de hacer una cita de la Biblia. Sin embargo, Trump moderó posteriormente su discurso dando prioridad a la relación diplomática con Israel antes que al acuerdo con Irán. El propio empresario ha reconocido que para él la religión es una estrategia más de integración social e institucionalización, para arraigarse en una sociedad aceptando sus costumbres, como él mismo hizo adoptando el rótulo de protestante presbiteriano por la familia de su madre, evitando la tradición protestante luterana de los abuelos alemanes, o como su hija Ivanka al convertirse al judaísmo como alianza de poder con su marido, el partidazo Jared Kushner, nieto de supervivientes del Holocausto.

USA elections 2016 Trump

Una vez elegido presidente de Estados Unidos, Donald Trump ha tenido que modular el discurso de retórica incendiaria, para controlar sus propias excentricidades y tratar de conciliar a la sociedad que mediante la continua crispación había dividido en dos mitades, calmando los ánimos para frenar la espantada hacia Canadá y las protestas callejeras entre vencedores y vencidos. De algún modo reconociendo que buscaba el poder por el poder, sin ideología definida ni un programa dado, salvo sus convicciones personales, y que no tenía preparada una agenda política con medidas que poner en marcha, pues amasar una fortuna como empresario no significa tener conocimientos de políticas económicas, como demostrara aquel añejo debate patrio entre Pizarro y Solbes, Trump ha suavizado sus posturas con respecto a revocar por completo algunas de las reformas legislativas del mandato de Obama, prefiriendo conservar parte de las ideas para el nuevo sistema de sanidad, renegociar los tratados de libre comercio más que rescindirlos por completo, eligiendo acuerdos bilaterales con países cercanos pero anulando el Acuerdo Transpacífico de Libre Comercio, así como reconsiderar la posición geoestratégica de Estados Unidos en las relaciones diplomáticas, evitando más intervencionismo militar en Oriente Medio.

A través de sus perfiles en redes sociales, Donald Trump ha publicado un vídeo donde anuncia sus planes para los 100 primeros días de mandato, ni una sola mención contra la inmigración, ni el muro a México ni el censo a musulmanes, sólo reformas de proteccionismo económico, de larga tradición en la historia de Estados Unidos, sobre todo en el sector agroalimentario como aparece en el clásico libro Economics in One Lesson publicado en 1946 por Henry Hazlitt.

Todo político profesional -un showman televisivo no es tan diferente- sabe que durante la campaña debe utilizar un discurso modulado para ser el que más apoyos populares reciba, centrándose en determinados grupos de población, para cambiar súbitamente a otro discurso tras ganar las elecciones, afortunadamente en este caso para moderarse. Después de todo, si se truncó la candidatura de Bernie Sanders a la presidencia por el sabotaje de los demócratas, Donald Trump no parece -como se difundió desde los mass media- la peor opción, dado que Hillary Clinton podría haber llevado al mundo a la Tercera Guerra Mundial, un escenario bastante más oscuro. En campaña, Trump prometió acabar con la influencia de los lobbys para exaltar a la población empobrecida de las zonas rurales del centro de Estados Unidos y áreas desindustrializadas del Rust Belt en sectores como la minería, donde el carbón ya no da empleo ni 100.000 estadounidenses dada la automatización de las minas y la existencia de otras vías de aprovechar energía, la siderurgia y la automoción, prometiendo aranceles -impuestos sobre las importaciones- a México y China para frenar su crecimiento y la recuperación de las viejas fábricas, frente al discurso de Hillary Clinton de cerrar los sectores obsoletos como las centrales térmicas de carbón, poner límites legales por criterios medioambientales a la extracción hidráulica de los combustibles fósiles como el gas y transitar a las energías renovables, pero ese discurso no llegó a convencer salvo en las metrópolis costeras.

USA elections 2016 Trump

Aunque se reuniera con Nigel Farage, líder del Partido por la Independencia del Reino Unido, y se rumoreara que piensa buscar alianzas con partidos de ultra derecha para crear un partido identitario europeo, respecto a la política sanitaria y económica en Estados Unidos habrá probablemente más bremain (continuidad-permanencia) que brexit (ruptura-salida). La (En inglés: Affordable Care Act) reforma sanitaria promulgada por Obama en 2010, ha ampliado la cobertura médica a decenas de millones de estadounidenses que no tenían recursos económicos para pagarse un seguro médico privado. La ley establece un mandato individual que exige a los ciudadanos adultos sin plan de salud que mantengan una cobertura médica, a riesgo de ser penalizados con una multa. Aquellos ciudadanos cuyos ingresos estén por debajo del cuádruple del umbral de pobreza (92.200 USD al año para una familia compuesta por cuatro personas) recibirán préstamos con el fin de subvencionar el pago del seguro de salud. La elegibilidad de Medicaid, el programa de salud de los Estados Unidos para subvencionar planes de salud a personas de bajos recursos económicos, tendrá normativas en cada Estado en función de ingresos del grupo familiar o extender la cobertura a los hijos. La ley prohíbe a las empresas de seguros discriminar por enfermedades previas o género, exigiéndoles otorgar cobertura a todos los solicitantes y a ofrecerles las mismas tarifas.

Trump se mostró abierto a un sistema de sanidad público que cubriese a todos los estadounidenses teniendo en cuenta que anteriormente sólo los funcionarios -por la administración estatal- y determinados trabajadores -a través del contrato laboral con su empresa- recibían cobertura sanitaria y el resto de la población tenía que costear seguros privados, pero en la campaña electoral siguió el ideario republicano de revocar el legado de Obama. Tras ser elegido presidente está dispuesto a conservar dos partes en la redacción de la ley: la que prohíbe a las aseguradoras privadas negar un seguro médico a las personas con enfermedades previas en su historial clínico, y la que permite que el seguro de los padres cubra a los hijos hasta los 26 años de edad.

Trump ha incluido en su equipo de gobierno a Jeffrey Eisenach, ejecutivo del sector de las telecomunicaciones, Michael Catanzaro, del sector petrolero, o Michael Torrey, del sector agroalimentario, además de rodearse de sus familiares para asignarles un puesto dentro de la administración gubernamental: Ivanka y su marido Jared Kushner, así como su hijo Donald Jr, por lo que no tardarán en llegar las acusaciones de nepotismo, aún cuando suenan nombramientos de republicanos ultraconservadores con los que no había tenido buena relación en campaña, reconciliándose con su propio partido para no generar ansias de impeachment. Incluso cerrando enfrentamientos con los Clinton reconociendo que no buscaría ningún proceso judicial contra ellos. “Toda esta mitificación de que Trump era alguien foráneo que llegaría para destruir el establishment y drenar el pantano a las clases dirigentes, la metáfora que usaba cuando prometía que acabaría con la influencia de los lobbys y las grandes corporaciones, eran frases de trilero”, declaró al periódico The New York Times el republicano Peter Wehner.

Así llegó Donald Trump a la Casa Blanca (II)

Allan Lichtman, profesor de Historia de la American University, en Washington D.C., y autor de Predicting the Next President: The Keys to the White House, utiliza un método para vaticinar quién va a ocupar el Despacho Oval que se ha demostrado infalible en los últimos 32 años. Su fórmula consiste en responder verdadero o falso para trece enunciados sobre el gobierno en ejercicio, 13 Keys to the White House, de modo que si seis de las afirmaciones no se corresponden con la realidad -son consideradas falsas- el partido que ocupa la presidencia perderá el poder. El método de Allan Lichtman se basa en la premisa de que las elecciones son, ante todo, un examen del partido gobernante, es decir, no es el candidato de la oposición quien gana generando grandes expectativas, sino el antecesor quien ha hecho las cosas mal. Para llegar a esa conclusión estudió todas las elecciones desde 1860, cuando Abraham Lincoln accedió a la presidencia, hasta 1980, año en que Ronald Reagan se impuso a Jimmy Carter. En cualquier caso, confesaba que el resultado de las elecciones de 2016 era el más difícil de predecir desde 1984. Lichtman acertó al anticipar la victoria de Trump dado que para las elecciones presidenciales de 2016 no se cumplían estas seis aseveraciones, que se corresponden con las preguntas 1, 3, 4, 7, 11 y 12:

–Tras las elecciones de mitad de mandato, el partido político que gobierna cuenta con más escaños en la cámara de representantes que antes de las elecciones (Los republicanos han obtenido mayoría en ambas cámaras legislativas).

USA House of Representatives and Senate 2016
Fuente: El País: USA 2016

–El candidato del partido en el poder es el presidente en funciones (Barack Obama).

–El candidato del partido en el poder es una persona carismática o un héroe nacional (Hillary Clinton no es Franklin Roosevelt y estaba investigada por el FBI).

–No hay un tercer partido o una campaña independiente que sea relevante (algunos sondeos aseguraban que el libertario Gary Johnson tendría un 10% de apoyo).

–El gobierno actual ha puesto en marcha grandes cambios en política nacional (El legado de Obama es una deuda pública por encima del PIB, reformas incompletas en materia de sanidad y de seguridad interior, trasladando meramente presos de Guantánamo sin cumplir la promesa de cerrar la prisión).

–El gobierno actual ha tenido un gran éxito en materia de política exterior o de defensa (En el primer mandato de Obama fue clave la guerra contra el terrorismo en Afganistán que culminó en la persecución de Bin Laden en Pakistán, siguiendo la misma política militar de Bush Jr, pero en el segundo mandato no hubo ningún éxito de política internacional y diplomacia a excepción del acuerdo nuclear con Irán, sino agotamiento y debilidad frente a Reino Unido, Rusia, Siria, China o Filipinas).

En una serie de entrevistas con The Washington Post realizadas antes de celebrarse las elecciones, el profesor Lichtman señalaba que Obama no ha emprendido en su segundo mandato ninguna gran iniciativa, como el Affordable Care Act que impulsó en su primera legislatura. Ni siquiera las feministas consideran a Hillary Cliton una heroína nacional pese a las humillaciones que padeció por culpa de su marido, el expresidente Bill Clinton, en el caso Lewinsky. Se estima que más de un 50% de las mujeres estadounidenses blancas votaron por Trump, a sabiendas de todas las declaraciones polémicas contra la mujer y las fanfarronadas de su vida de mujeriego conquistador. Misógino empedernido y galán socarrón, se airearon antiguas entrevistas de Trump en la revista Playboy donde soltaba barbaridades sobre mujeres famosas en la crónica social de la época. Tampoco quedó desacreditado porque sacaran trapos sucios como el video del año 2005 donde Donald Trump se prepara para el show «Days of Our Lives» junto a la actriz Arianne Zucker, acompañado en el set por el presentador de «Access Hollywood» Billy Bush y se pone a fanfarronear que cuando un hombre como él es una celebridad las mujeres se dejan hacer cualquier cosa. Trump se disculpó arrepintiéndose de dichas palabras, mencionando que sacar un vídeo de más de una década de antigüedad sólo pretendía servir a los demócratas como maniobra de distracción, una cortina de humo como manipulación mediática, para detener su momentum en la intención de voto. El libertario Larry Flynt ofreció una recompensa millonaria para quien ofreciera grabaciones de vídeo con escándalos del mujeriego Donald Trump.

Hillary echó la culpa de su derrota a la investigación de James Comey, director del FBI, en relación a los correos electrónicos confidenciales que imprudentemente Clinton envió desde un servidor privado cuando era secretaria de Estado y cuyas filtraciones según la candidata estaban relacionadas con un ataque informático desde Rusia para favorecer a Trump. Lo que se ha descubierto en cambio es que Hillary se negó a usar una cuenta dentro de un servidor estatal que evitaba la eliminación de emails, empleando el matrimonio Clinton servidores con un dominio personal por donde circulaban miles de emails diarios, relacionados con sus intereses privados, la fundación Clinton y cobros de Goldman Sachs por conferencias. Luego nadie se extraña de la impopularidad de Hillary y la desconfianza de los ciudadanos hacia su familia, que finalmente fue exonerada de responsabilidades.

Media Gov Clinton

Lichtman realizó una predicción complementaria a la victoria presidencial: Trump será objeto de un impeachment, equivalente en el Derecho anglosajón de la moción de censura, como ya ocurriera con los expresidentes Johnson, Nixon, y Clinton. Por la Constitución de Estados Unidos los altos cargos públicos pueden ser procesados por mandato de la Cámara de Representantes a causa de delitos graves, al igual que en el modelo británico, una vez que el Congreso abre el proceso, es el Senado quien se encarga de llevar a cabo el juicio. Para condenar al acusado, destituyendo e inhabilitando para desempeñar funciones públicas, son necesarias las dos terceras partes de los votos de los senadores. Aunque los republicanos tienen mayoría en ambas cámaras legislativas y dadas las críticas de otros líderes del partido durante las primarias, no les costaría mucho inhabilitar a Trump en caso de hartarse de él, si se diera el caso sería el primer presidente destituido en toda la historia de los Estados Unidos, pero su cargo lo tomaría el vicepresidente Mike Pence, alguien más predecible pero no menos peligroso.

Donald Trump fue criticado por otros conservadores estadounidenses, su principal oponente en las primarias republicanas Ted Cruz, lo acusó de ser un impostor, chaquetero en su afiliación política, que había pertenecido tanto al partido demócrata como al republicano en diferentes periodos de su trayectoria, además de haber apoyado a candidatos demócratas en el pasado y haber favorecido posiciones liberales progresistas como la legalización del aborto y el matrimonio entre personas del mismo sexo. Mitt Romney aseguró que en la campaña estaban en juego «el Trumpismo contra el Republicanismo» y acusó a Trump de mantener posiciones contrarias al partido republicano como racismo, xenofobia, intolerancia religiosa e incitación a la violencia. Las posturas de Trump, que incluyen la intolerancia religiosa y el proteccionismo económico, distan de recibir el beneplácito del Tea Party, como ya fueron cuestionadas por otros líderes republicanos durante las primarias para elegir al candidato presidencial. Algunos representantes republicanos que participaron en actos del Tea Party fueron Sarah Palin, Michelle Bachmann, otros que recibieron respaldo durante las primarias pasadas fueron Marco Rubio en Florida, Ryan Paul en Kentucky, o Sharron Angle en Nevada. Pese a las críticas de Ted Cruz, Mitt Romney o Lindsey Graham del peligro que Donald Trump suponía para la estabilidad del partido republicano, en marzo de 2016 de Trump ya era favorito para la nominación republicana, con 678 delegados.

USA elections 2016 Trump

En otras palabras, Donald Trump elaboró una ideología sui géneris, que se basa en su propia construcción de imagen, es decir en una caracterización o un personaje carismático con gran capacidad de adaptación o resiliencia, un showman televisivo y un empresario inmobiliario escritor de bestsellers, más que un político profesional. Nadie más antisistema que un gran empresario, frente a quienes desde la extrema izquierda o el progresismo buscan empleo como funcionarios en la burocracia para vivir a costa de la riqueza de quienes más puestos de trabajo crean y más contribuyen con sus impuestos, se endeudan con los bancos para comprar a crédito y dicen ser comunistas o socialdemócratas viviendo como burgueses acomodados. Nadie conoce mejor que Trump, magnate del entretenimiento y celebridad televisiva, los resortes de la sociedad y la cultura del espectáculo en la economía más capitalista del mundo. En realidad el pulso de Trump contra el establishment es una contrarrevolución ultraconservadora populista que se opone al progresismo social, la corrección política, al multiculturalismo, al feminismo y a los compromisos sociales de la democracia, un sistema político y una legislación electoral que en realidad ha permitido su llegada a la presidencia de Estados Unidos, demostrando una vez más que la democracia es sólo un tipo de organización política -con ventajas y desventajas- y no una virtud moral o un avance cultural, que tiene todavía muchos defectos y es manifiestamente mejorable.

Protestas tras las elecciones presidenciales USA 2016

Por lo que pese a las manifestaciones de odio y movilizaciones sociales en protesta tras las elecciones durante el mes de noviembre, clamando con pancartas «Trump is not our president» esa parte de la población debería revisar la legislación de su sistema electoral, porque la victoria legítima de Trump se debe justamente a la democracia. Tan equivocados están como quienes en España difundieron panfletos declarando que se había perpetrado un golpe de Estado como en 1981, cuando si un gobernante y los altos cargos de su partido político son reelegidos, aún cuando estén de forma ya demostrada implicados en delitos de corrupción y financiación ilegal, es porque el propio sistema democrático, de forma ajustada a la legislación, se lo permite, por más rabia y represión social que genere. Lo que los ciudadanos en cada Estado deberían en cambio clamar es isonomía, lograr la igualdad ante la ley frente a un sistema judicial donde las clases privilegiadas pueden pasearse con impunidad, porque democracia ya tienen demasiada y sólo les depara decepciones en cada cita electoral.


Roberto Centeno, asesor de Donald Trump en el programa español de televisión Espejo Público por wifiteam.

Trump había intentado desacreditar a Obama en varias ocasiones antes de preparar su campaña electoral, tanteando presentarse como candidato a la presidencia después del 2012. Fue uno de los instigadores de la persecución sobre la supuesta falsedad del certificado de nacimiento de Obama, considerando que no había nacido en ningún territorio de Estados Unidos y que pudiera ser falso que nació en Honolulu, Hawaii, con lo que no debería tener la nacionalidad, quedando inhabilitado. Desde medios contrarios a Obama se cuestionó su falta de contundencia en la guerra al Estado Islámico en los bombardeos en Siria, e incluso se insinuó que su confesión religiosa podría estar vinculada al Islam por pasar su infancia en Indonesia. En uno de los ataques de la cadena Fox News contra los demócratas, Bill O’Reilly difundió unas imágenes del adolescente Obama en una ceremonia islámica con su familia política en Indonesia, a modo de acusación velada. Pese a que Obama siempre ha sido tan moderado como un agnóstico, pero dada la importancia de las creencias religiosas en Estados Unidos, se inclinó hacia el cristianismo protestante. En su libro La audacia de la esperanza: Reflexiones sobre cómo restaurar el sueño americano (En inglés, The Audacity of Hope: Thoughts on Reclaiming the American Dream), Barack Obama explicó sobre su trayectoria espiritual que «no fue criado en un hogar religioso», aunque su madre era «en muchas formas la persona espiritualmente más consciente que ha conocido». Describió que su padre keniano fue criado dentro de la fe islámica, pero que «confirmó ser un ateo» cuando conoció a su madre, y dijo que su padrastro indonesio era un hombre «que veía la religión como algo particularmente inútil». En su juventud en Estados Unidos, Obama trabajó durante la veintena como organizador comunitario y su colaboración con las iglesias de las minorías de raza negra, le sirvió para comprender «el poder de la tradición religiosa afroamericana para estimular el cambio social», mostrándose respetuoso con las religiones cristianas y protestantes.

Obama Fox News

Wesley Clark, general estadounidense que fue comandante de la OTAN entre 1997-2000, ha difundido en diferentes publicaciones y entrevistas televisivas en los últimos quince años que el Estado Islámico se originó con financiación de países aliados al buscar radicales suníes para enfrentarse al grupo chií Hezbolá, como una estrategia anterior a entrenar a los rebeldes sirios para derrocar a Bashar al Assad. Los datos del estudio de Wall Street Journal sobre las donaciones millonarias de países a la Clinton Foundation corroboran la política exterior belicista de Hillary Clinton, apodada como la reina de la guerra, en defensa de los intereses de Arabia Saudí, y en contra de la alianza chií entre Irán, Assad y Hezbolá en Siria y Líbano. Esto aumenta el riesgo de confrontación militar con Rusia y Oriente Medio pese al acuerdo anti-nuclear con Irán. Al mismo tiempo, Hillary Clinton defiende una política beligerante hacia Rusia en su frontera con Ucrania, por el conflicto de Crimea y la intervención de Rusia en Siria. Trump se ha mostrado contrario a seguir interviniendo en la guerra de Siria, prefiriendo mejorar las relaciones con Rusia y dejar que sea Putin quien se ocupe del Estado Islámico, más partidario de la autarquía y el aislacionismo que de mantener alianzas de intervencionismo militar como la OTAN, manifestó en el pasado estar en contra de la guerra de Irak, de mayores intervenciones de Estados Unidos en Oriente Medio ni más experimentos en el Golfo Pérsico que generen caos internacional e inestabilidad por la propagación de organizaciones terroristas yihadistas, criticando el desempeño de Obama en la guerra contra el terrorismo islámico y la política exterior seguida por Estados Unidos en Oriente Medio en los últimos 30 años.

Clinton Foundation donors

Los medios de comunicación mayoritarios advierten que la actitud rupturista y antisistema de la cual hizo gala Donald Trump durante la campaña electoral supone un riesgo de regresar al absolutismo o una forma de neototalitarismo conservador, pues será el presidente de Estados Unidos con más poder de la historia, cuyos orígenes en el liberalismo constitucional, la separación de poderes y contrapesos (checks and balances) está ahora sometido a prueba. Controlará ejecutivo y legislativo con mano de hierro, pero como anticipara durante la campaña amenazando a Hillary Clinton con nombrar a un fiscal que la investigara por sus prácticas diplomáticas opacas en el caso del atentado al consulado de Bengasi, donde murieron dos Navy Seal, un diplomático y el embajador estadounidense en Libia, su sospechosa eliminación de decenas de miles de emails confidenciales -más de 30.000- con comunicaciones sobre los negocios y la fundación del matrimonio Clinton, o mantuviera una polémica con la magistrada Ruth Ginsburg diciendo que deberían inhabilitarla, Trump pretende controlar también el poder judicial, ya de por sí politizado y corrupto, demostrando que con influencias se puede condenar a los enemigos y encubrir a los amigos, algo que -como es notorio- se hace en muchos países del mundo, incluyendo España. Para ello ha nombrado al senador Jeff Sessions como fiscal general, que según algunos medios tuvo vinculación en su inicio de la carrera judicial con el ilegalizado grupo racista Ku Klux Klan, precursor reconvertido después en la NRA (Asociación Nacional del Rifle). El teniente general Mike Flynn, será consejero de Seguridad Nacional y Mike Pompeo será el director de la CIA, quien fuera promotor de la investigación contra Hillary Clinton por el atentado contra el consulado estadounidense en la ciudad libia de Bengasi en 2012 y quien declaró que Edward Snowden, oculto en Rusia tras haber desvelado informaciones confidenciales de espionaje, debe ser sometido a un juicio justo y condenado a muerte.

Muchos aspectos de la imagen mediática de Trump son controvertidos, cuando no directamente tergiversados. Pese a recuperarse de una bancarrota y suspensiones de pagos en sus empresas de resorts para luego amasar una fortuna en la inmobiliaria y el sector de la construcción, Trump no se corresponde exactamente con el arquetipo o ideal cultural americano del self-made man, pues tal expresión utilizada para rendir culto a su personalidad refiere a alguien que nació siendo pobre, en un entorno socio-económico en clara desventaja, pero que alcanzó un gran éxito económico o profesional por su trabajo duro, tenacidad e ingenio más que por heredar una fortuna, tener contactos, influencia familiar u otros privilegios. Donald Trump es más bien un empresario de segunda generación en el mismo sector de su padre, de quien aprendió el oficio y junto a sus hermanos heredó una fortuna. Si se repasan los orígenes familiares no es difícil encontrar que el imperio Trump procede de inmigrantes alemanes de confesión religiosa protestante luterana cuyo apellido original era Drumpf, después adaptado a Trump como estrategia de integración social tras la Segunda Guerra Mundial dado que la familia prefirió fingir que era de origen sueco en la postguerra para hacer negocios alquilando viviendas residenciales a la clase media de origen judío en Estados Unidos, evitando cualquier vinculación con el nazismo. Fred Trump construyó viviendas de alquiler accesibles a través de grandes complejos de apartamentos en Nueva York, incluyendo más de 27.000 departamentos para familias de bajos ingresos y townhouses en los barrios de Coney Island, Bensonhurst, Sheepshead Bay, Flatbush, y Brighton Beach en Brooklyn, y Flushing y propiedades jamaiquinas en Queens. En 1968, su hijo de 22 años Donald Trump se unió a su Administración de Trump Management Co., siendo presidente en 1974, y rebautizándolo a The Trump Organization en 1980. A mediados de los setenta cedió su fortuna a su hijo, con un patrimonio de unos 250 millones de dólares, dejándolo al mando del negocio de bienes raíces en Manhattan, mientras Fred se aferró a Brooklyn y Queens. Según declaraciones de Donald Trump en el programa de las mañanas Today, de la cadena NBC, en octubre del 2015, recibió un préstamo de 1 millón de dólares para empezar sus propias inversiones en el sector inmobiliario, que calificó de pequeño importe en comparación con todo lo que logró construir durante su vida.

Donald Trump convocó grandes multitudes en sus mítines, llenando estadios y gimnasios de colegios. Miles de personas asistieron a los mítines de Trump en Iowa, más que cualquier otro candidato en sus actos de campaña. Trump celebró un mitin en el Estadio Ladd-Peebles en Mobile, Alabama, asistiendo aproximadamente unas 30.000 personas. Algunos de estos eventos estuvieron marcados por incidentes de violencia, mayormente de detractores anti-Trump contra simpatizantes de Trump, aunque también en el caso contrario, como la expulsión de periodistas y activistas progresistas de izquierda que criticaban el mensaje: «Yo contra el mundo» (Recuperaré el orden) frente al slogan demócrata «Lo hacemos juntos» (Stronger together).

Varios miles de personas acudieron al Centro de Convenciones de Phoenix, Arizona, al mitin del 11 de julio de 2015, convirtiendo al evento de lejos en uno de los más multitudinarios de la campaña de primarias en el partido republicano. El sheriff del condado de Maricopa Joe Arpaio presentó al candidato y durante su discurso, Donald Trump invocó a «la mayoría silenciosa» estadounidense como hiciera Richard Nixon en 1969, diciendo que la mayoría silenciosa estaba de vuelta para tomar el control del país, refiriéndose a las masas sociales de clase obrera en el corazón de Estados Unidos que no recibían deliberadamente cobertura en los medios de comunicación para silenciar su voz.

Así llegó Donald Trump a la Casa Blanca (I)

Presidente electo de los Estados Unidos de América tras las elecciones presidenciales del pasado 9 de noviembre de 2016, Donald Trump ocupará la Casa Blanca el próximo 20 de enero de 2017 como el 45º presidente, con una campaña marcada por la crispación entre una sociedad estadounidense dividida. La campaña presidencial de Donald Trump de 2016 empezó oficialmente el 16 de junio de 2015 en la Torre Trump de Nueva York, aunque ya había estrechado vínculos financiando a miembros del partido republicano desde el año 2012, además de ser sobradamente conocido como empresario inmobiliario, promotor de programas de televisión como The Apprentice o Miss Universo, autor de libros y conferencias sobre emprendedores. Eligió como jefe de campaña a Corey Lewandowski, que copió el llamamiento a la mayoría silenciosa del pueblo estadounidense del discurso de Nixon de 1969, así como el slogan «Make America great again«, de la campaña del año 1980 del expresidente Reagan, inspirado en su visión del sueño americano.

Corey Lewandowski, criado en Lowell, un condado en los suburbios de Boston, trabajó en Washington desde 1996 en la oficina en el Capitolio del diputado republicano de Massachusetts, Peter Torkildsen. Trabajó también para Robert Ney, senador republicano de Ohio, y entre los años 2000-2003 fue jefe de campaña del senador Bob Smith de Nueva Jersey, y su director de comunicaciones. Según la cadena National Public Radio, fue el asesor político de Trump en las primarias de New Hampshire, donde comenzó a difundir el mensaje de que sólo Trump era el candidato capaz de enfrentarse al establishment y cambiar la deriva de decadencia para volver a hacer grande otra vez a Estados Unidos. Pese a que por su apellido tiene ascendencia polaca, confraternizó ideológicamente con la rama ultraconservadora del Partido Republicano, conocida como el Tea Party, en realidad un movimiento crítico con el sistema estatal que empezó a tener repercusión desde el año 2009 y cuyo objetivo es regresar a los orígenes del liberalismo económico y constitucional de los Estados Unidos, frente a las reformas sanitarias y tributarias de los demócratas, más próximas al socialismo. Corey Lewandowski también se hizo conocido por movilizarse para boicotear visitas de Barack Obama a Boston, una actitud beligerante y explosiva que encontró un desfogue natural en su candidato. Además se asoció en la campaña electoral de Trump con un equipo de expertos como Michael Glassner, que fue consejero principal del influyente senador Bob Dole en los años 90, o Katrina Pierson, la vocera nacional que fue portavoz de los líderes del Tea Party en 2014, y que trabajó en campañas electorales desbancando oponentes demócratas o republicanos demasiado moderados.

USA elections 2016 projections

Dado que Hillary Clinton era una reconocida política profesional que había resistido en su trayectoria dentro del partido demócrata para afianzarse en su carrera hacia la Casa Blanca después de las humillaciones públicas padecidas por los escándalos de su marido, después de perder las primarias como candidata frente a Barack Obama en el año 2008, respaldada por los demócratas en 2016 frente al candidato Bernie Sanders, todos los medios de comunicación mayoritarios daban por hecho que no perdería este último tren y ganaría las elecciones presidenciales, otorgando además un amplio margen de ventaja en las previsiones. Ningún medio de comunicación o cadena televisiva mayoritaria (Fox, CNN, NBC, NPR, Washington Post, Associated Press, etc.) ni previsión online de las elecciones presidenciales (Cook Political, PredictWise, Real Clear Politics, etc.) daba inicialmente a Donald Trump más de 216 representantes, cuando hacían falta 270 para ganar, mientras que daban como mínimo 272 a Hillary Clinton en un intervalo min-max de 272-323.

USA elections 2016 projections

Hacia la recta final de campaña se sabía que la intención de voto estaba muy igualada entre ambos candidatos presidenciales, con Trump pisando los tacones de Clinton, reduciendo su ventaja inicial a entre 2-4 puntos, hasta que el día de las elecciones se confirmaron los augurios: todo el interior de Estados Unidos se tiñó de rojo, salvo los Estados de la costa oeste, los Estados de la zona Noreste, así como territorios asociados. Sin embargo, lo más relevante es que incluso los Estados de tradición demócrata en la región de los grandes lagos, el denominado blue wall, no lucieron de azul, negando su apoyo a Clinton y decantándose por Trump, pese a prever un empate técnico. La dura realidad en el resultado final de las elecciones presidenciales es que Hillary no supo administrar la ventaja que tenía de inicio, dejándose recortar terreno por Trump por días, pese al reñido resultado final en voto directo donde Hillary sacó más de un millón de votos más -62,391,335 votos (48.0%) para Clinton frente a 61,125,956 votos (47.0%) para Trump-, el candidato republicano se alzó con 306 representantes gracias a ponderar los votos electorales en Estados clave como el rust belt, arrebatando a los demócratas los Estados de Iowa, Wisconsin, Michigan, Ohio, Pennsylvania y Florida. Donald Trump completó uno de los mayores sorpassos de la historia del sufragismo.

resultado elecciones presidenciales USA 2016
Resultados de las elecciones presidenciales USA 2016 por New York Times, a los 290 puntos de votos electorales falta sumar los 16 del Estado de Michigan, que aparece como un empate técnico.

Los forofos de Trump celebraron la victoria como hooligans. Entre la muchedumbre de Angry White Men congregada en el cuartel general de Manhattan, destacaba Pax Dickinson, ataviado con una gorra roja con el slogan Make America Great Again, una barba canosa que le hacía parecer un mendigo del metro de New York, haciendo la peineta con ambas manos a las cámaras como un desequilibrado furibundo. Su fotografía fue portada del diario español El Mundo que rezaba un adagio de J.F. Kennedy: Se puede ganar con la mitad pero no se puede gobernar con la otra mitad en contra. Al enterarse, solicitó por Twitter que le enviaran una copia impresa para colocarla en su oficina. Pax Dickinson ha sido elevado a icono de los hinchas incondicionales de Trump y azote de los demócratas progresistas, es además un tecnólogo fundador de We Search, un singular portal de internet donde se publican recompensas por obtener determinada información o material periodístico. La versión española de Pax Dickinson parece ser Alberto Noguera, a juzgar por sus moderados artículos ensalzando a Trump.

Pax Dickinson

Algunos analistas lúcidos, como el director de cine Michael Moore -más conocido por películas como Bowling for Columbine– o el profesor universitario Allan Lichtman, fueron capaces de predecir con bastante antelación que Donald Trump ganaría las elecciones presidenciales, no tanto aprovechando debilidades de los demócratas, sino usando su experiencia como celebridad de éxito empresarial, con su conocimiento del poder de la imagen mediática reproducida masivamente para obtener publicidad en su campaña y así hacer llegar su mensaje a la población estadounidense pese al rechazo de los medios de comunicación, con la excepción del programa de Jaime Bayly, presentadores y periodistas de referencia que se desgañitaron advirtiendo del peligro que acechaba al mundo en caso de que Trump llegara a la Casa Blanca. Aún teniendo a los medios de comunicación y sus sondeos en contra, Trump empleó su magnetismo personal y otros métodos de dudosa legitimidad para conseguir una publicidad favorable a su campaña, como ofrecer regalos a presentadores de cadenas de televisión, según afirma Megyn Kelly de la Fox en su recientemente publicado libro biográfico Settle for more, que fue invitada a pasar un fin de semana gratis en Mar-a-Lago, el complejo hotelero de lujo que tiene Trump en Florida.

Según un estudio difundido por The New York Times, elaborado por mediaQuant y SMG Delta, entre junio de 2015 a febrero de 2016, Trump obtuvo el equivalente a 1.898 millones de dólares en atención mediática de parte de medios de televisión, impresos y redes sociales. Sumados, los 13 rivales republicanos de Trump recibieron un total de 1.159 millones de dólares en cobertura gratuita, más de 700 millones menos que Trump, que ha gastado sólo 10 millones en publicidad en televisión, lo que representa 0,5 % del valor total de su atención mediática. Hillary Clinton tuvo 746 millones de dólares en cobertura gratuita, mientras que Bernie Sanders recibió 321 millones. Tanto Clinton como Sanders habían gastado 28 millones en publicidad en las primarias del partido demócrata, aunque durante los meses de campaña presidencial desde marzo de 2016 a noviembre de 2016 Hillary tiró la casa por la ventana en anuncios de televisión para denostar a Trump como un modelo nocivo para niños y jóvenes.

USA elections 2016 paid versus free media

Por otro lado, no toda la atención mediática gratuita de los medios es positiva, incluso para Hillary Clinton las noticias sobre su investigación por el FBI en el caso de los emails confidenciales o el atentado en el consulado estadounidense en Bengasi, Libia, la perjudicaron e hicieron impopular, pero respecto a Trump sí puede utilizarse el dicho «que hablen mal de mí pero que hablen», porque casi todas las publicaciones eran para criticar la última de sus declaraciones polémicas o de sus chaladuras. La estrategia de Trump desde las primarias republicanas se resumió en hacer la declaración más extrema posible sobre un tema controvertido, generar histeria, crear debate en los mass media y obligar a sus adversarios a posicionarse. Luego rebajar el tono de su mensaje hasta formular propuestas más plausibles y menos radicales dejando en evidencia a los que previamente ha obligado a posicionarse. Trump contra todo y contra todos, llegando a chantajear a su propio partido con que iría en candidatura independiente si no lo elegían como el candidato republicano a la presidencia. Pese a gastar mucho menos que sus rivales en publicidad en televisión, la estrategia mediática de Trump estuvo financiada por el portal de ultraderecha Breitbart News, dirigido por el asesor de comunicación Stephen Bannon, quien durante la legislatura que comenzará en enero de 2017, será el azote de los medios de comunicación que durante toda la campaña estuvieron en contra de Trump, manipularon las encuestas y sondeos de intención de voto, cambiando el mainstream progresista por una línea editorial ultraconservadora.

Carismático sociópata experto en saltarse obstáculos sin mostrarse nunca acomplejado, Donald Trump no salió perjudicado por sus polémicas declaraciones y su retórica incendiaria. Ni su posición antisistema, ni su deseo de controlar los tres poderes (ejecutivo, legislativo, judicial) con la justificación de recuperar la ley y el orden como si Estados Unidos estuviera en conmoción nacional, ni las reformas proteccionistas para Estados Unidos, contrarias a los tratados de libre mercado, ni su xenofobia, intolerancia religiosa, ni tampoco sus comentarios misóginos y un sinfín de chaladuras detuvieron su continuo ascenso en la intención de voto de los ciudadanos, no sólo entre la clase media descontenta de los Estados del interior. Ni su victoria fue influenciada por el terror de los ciudadanos ante el riesgo de nuevos atentados, como utilizó George Bush Jr, adoptando otra variante del discurso del miedo. Salvando las distancias de perfiles antagonistas, pues Bush era hijo de expresidente, hermano de gobernadores, republicano desde la cuna. Trump estaba dispuesto a una candidatura por libre, sin haber sido ni siquiera alcalde en ninguna ciudad, sin más experiencia que su chaqueterismo y tanteo de presentarse a unas elecciones presidenciales al final de su vida para culminar su exitosa trayectoria de empresario y showman televisivo.

Donald Trump Fox News

Michael Moore exponía en su página personal que Trump iba a hacer saltar las previsiones más sensatas ganando las elecciones a la presidencia de Estados Unidos por 5 razones principales por lo que los medios de comunicación no debían subestimar ingenuamente a un magnate del entretenimiento ni divertirse con sus salidas de tono como si fuese un bufón de la Corte, así como 5 estrategias desesperadas en las elecciones presidenciales USA 2016 para intentar evitar lo inevitable, además de introducir algunos hechos que por ilógicos que suenen, son conocidos por la mayoría. Hechos como que más del 75% del electorado estadounidense estaba compuesto por ciudadanos que difícilmente votarían a Trump debido a sus declaraciones incendiarias, misóginas y xenófobas, pues 3/4 de la población son la combinación de mujeres, afroamericanos, inmigrantes latinoamericanos y asiáticos, así como menores de 35 años, que no votarían -en teoría- contra sus propios intereses. Sin embargo, es conocido en todo el mundo que la participación de los votantes es sensiblemente inferior en las comunidades deprimidas, marginadas o más pobres de la población, por más que simpaticen con el candidato progresista, mientras que la población ideológicamente más próxima a la derecha ha sido históricamente más disciplinada a la hora de ir a votar en masa, siempre fieles en su cita con las urnas. Los hombres blancos empobrecidos y rabiosos del centro de Estados Unidos con más de 35 años representan un 20% del electorado pero son 40 millones de votantes en total. En una interpretación sesgada y reduccionista, la nación estadounidense quedaría enfrentada entre la población rural y obrera de los Estados del centro, mayoritariamente blanca descendiente de inmigrantes europeos, frente a las grandes ciudades de las costas, más heterogéneas, mestizas, dinámicas y cosmopolitas.

USA elections 2016 people

No hay duda de que si la gente pudiera votar desde el sofá de su casa utilizando la conexión de su X-box o PlayStation, Hillary ganaría por goleada. Pero la gente tiene que salir de casa y hacer cola para votar. Si residen en vecindarios marginales y deprimidos como algunas comunidades de hispanos y afroamericanos, no sólo tienen que esperar una larga cola, sino que se ponen todo tipo de trabas para que ejerzan el derecho al voto o para manipular las circunscripciones electorales, el efecto Gerrymandering. En muchas elecciones es difícil que un 50% vaya a votar. Y ahí se encuentra el problema en las elecciones de Noviembre: ¿quién va a tener a los votantes más motivados para presentarse a votar? ¿Quién es el candidato con los seguidores más rabiosos? Cuyos forofos enloquecidos estarán arriba a las 5 AM el día de las elecciones, agitando a los demás todo el día, todo el tiempo hasta que cierre el último colegio electoral, asegurándose de que sus conocidos Tom, Dick y Harry (y Bob y Joe y Billy Bob y Billy Joe y Billy Bob Joe) han votado? Así es. Ahí está el peligro. Y no te engañes, no importa cuanta publicidad persuasiva pongan de Hillary en televisión, cuantas veces desacrediten a Trump en los debates o cuantos votos le desvíen los libertarios, no van a detener el magnetismo personal del gigante.

Cinco motivos principales para anticipar la victoria de Trump

1- Bienvenido al Brexit de nuestro Cinturón del Óxido. Trump centrará su atención en los cuatro Estados tradicionalmente demócratas del denominado Rust Belt: Michigan, Ohio, Pennsylvania y Wisconsin, antiguas áreas industrializadas con concentración de viejas empresas en decadencia que dejaron de ser rentables, relacionadas con la minería, el acero y la automoción, provocando el cierre y abandono de fábricas, el descenso de la población desde 1980 y la pérdida de empleos. El Cinturón del Óxido se extiende desde la costa atlántica hasta el este de Wisconsin, limita al sur con las zonas mineras de los montes Apalaches y al norte con los Grandes Lagos. En estos cuatro Estados tradicionalmente demócratas, se eligió en el año 2010 a un gobernante republicano, sólo Pennsylvania tiene a un demócrata. En las primarias de marzo de 2016 de Michigan, más ciudadanos votaron por los republicanos (1.32 millones) que por los demócratas (1.19 millones). En verano de 2016, Trump ya adelantaba según las encuestas a Hillary en Pennsylvania y estaban empatados en Ohio. ¿Empatados? ¿Cómo es posible que la carrera presidencial estuviera tan ajustada después de todas las barbaridades que dijo e hizo Trump? Bueno, tal vez es porque dijo (acertadamente) que el apoyo de Clinton al Tratado de Libre Comercio de América del Norte propició la destrucción de las zonas industrializadas en el Rust Belt. Trump se dedicó a martillar a Clinton sobre esto, así como su respaldo del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica y otras políticas económicas relacionadas con la globalización y el libre comercio que han dejado en la miseria a las clases trabajadoras del Rust Belt. Cuando Trump se colocó a la sombra de una fábrica Ford durante las primarias, amenazó a la corporación de que si seguían adelante con sus planes de cerrar la fábrica y trasladarla a México, impondría un impuesto del 35% sobre cualquier vehículo producido en México y luego enviado para comercializarlo en Estados Unidos. Fue dulce música para los oídos de las clases trabajadoras de Michigan, y cuando lanzó su amenaza a Apple de que los obligaría a dejar de fabricar los iPhones en China para que se fabricaran en Estados Unidos, pues bien, los corazones se extasiaron y Trump alcanzó una gran victoria que posteriormente recayó en el gobernador de Ohio, John Kasich.

Desde Green Bay, Wisconsin, hasta Pittsburgh, Pennsylvania, rotos, deprimidos, en las últimas, montones humeantes esparcidos por las zonas periféricas con el esqueleto de lo que solíamos llamar la clase media. Gente furiosa, trabajadores amargados (y desempleados) quedaron a la espera del chorreo de la riqueza con Reagan y fueron abandonados por los políticos demócratas que todavía intentan decir hipócritas palabras mientras sus miras están puestas en relacionarse con lobbys de Goldman Sachs que les extenderán un gran cheque antes de marcharse. Lo que ocurrió en Reino Unido con el Brexit va a ocurrir en Estados Unidos. Elmer Gantry se presenta como si fuera Boris Johnson y dice cualquier barbaridad con tal de embelesar a las masas de que ¡esta es su oportunidad! ¡Para devolvérsela a todos ellos, todos los que quebraron su sueño americano! ¡Y ahora el forastero, Donald Trump, ha llegado para poner orden! ¡No tienes que estar de acuerdo con él! ¡Tampoco hace falta que te guste! ¡Él es tu cóctel molotov personal que puedes lanzar directamente al centro de los bastardos que te hicieron esto! ¡Trump es tu mensajero!

Y aquí es donde entran las matemáticas. En el año 2012, Mitt Romney -aún recibiendo más apoyos que Trump- perdió por 64 representantes o votos electorales. Suma los votos electorales de Michigan, Ohio, Pennsylvania y Wisconsin. Son 64. Todo lo que Trump necesitaba hacer para ganar las elecciones presidenciales, como era de esperar, era llevar la impronta de color rojo de los Estados tradicionalmente republicanos desde Idaho a Georgia (Estados que nunca votarían a Hillary Clinton), y después ganar en estos cuatro Estados del Rust Belt, para derrotar el muro azul. Ni siquiera necesitaría Florida (donde incluso la comunidad cubana prefirió al empresario antes que a Clinton), Colorado o Virginia. Hacerse con Michigan, Ohio, Pennsylvania y Wisconsin. Y con ello llegar a la cima.

2- El último hombre blanco enfurecido en pie. Dominado por los varones, gobernado durante 240 años por los hombres, Estados Unidos, tal y como lo conocemos se aproxima a su fin. ¡Una mujer a punto de tomar el poder! ¡¿Cómo ha podido ocurrir algo así?! ¡Bajo nuestra mirada vigilante! Hubo signos de advertencia, pero los ignoramos. Nixon, el traidor del género, nos impuso el Título IX, la ley que prohibía las discriminaciones en las prácticas deportivas de los centros de estudio. Después las permitieron pilotar aerolíneas comerciales. Antes de que nos diéramos cuenta, Beyoncé provocó un vendaval en el terreno durante la Super Bowl (¡nuestro juego!) con un ejército de mujeres afroamericanas, con el puño en alto, ¡declarando que nuestra dominación había terminado! ¡Oh, la humanidad!

Este es un vistazo en el interior de la mente del macho blanco en peligro. Existe la sensación de que el poder se les ha escapado de las manos, que su manera de hacer las cosas ya no se corresponde con la forma en que se hacen. Este monstruo, la Feminazi -utilizando una expresión de Trump- “sangra por los ojos o a través de donde sangre” nos ha subyugado — y ahora, después de haber soportado durante ocho años a un hombre negro diciéndonos lo que teníamos que hacer, ¿se espera de nosotros que nos quedemos sentados para que durante ocho años una mujer nos dé órdenes? ¡Y después de eso serán ocho años con un gay en la Casa Blanca! ¡Luego serán los transgéneros! Puedes ver a dónde nos lleva esto. Para entonces los animales recibirán derechos humanos y un maldito hámster llegará a gobernar el país. ¡Tenemos que detener esto!

3- El problema de Hillary. Aunque mucha gente la aprecia, su apoyo a la guerra de Iraq hizo que muchos antibelicistas como Michael Moore prometieran no volver a votarla jamás. Hasta la fecha, el cineasta reconocía no haber roto dicha promesa. Aún prefiriendo a Bernie Sanders como candidato demócrata a la presidencia, más de una década después votaría por Clinton, rompiendo la promesa con tal de evitar que un proto-fascista se convirtiera en el comandante en jefe de Estados Unidos. Sin embargo, reconocía que tristemente Clinton metería a Estados Unidos en intervenciones militares, como ya era beligerante en la etapa de Obama, pero Trump pulsaría su dedo de psicópata sobre el Botón. En otras palabras, Hillary era la opción menos mala entre los peores escenarios posibles, como de costumbre votan los ciudadanos. El mayor problema era la impopularidad de Hillary, dado que hasta un 70% del electorado estadounidense la consideraban alguien poco confiable y una persona deshonesta.

Hillary Clinton Fox News

Representa la política a la vieja usanza, el medraje y la molicie, sólo piensa en estrategias a corto plazo para ser elegida, con rostro de cemento, donde dije digo… Por eso se opuso a los matrimonios entre homosexuales, para tiempo después oficiar bodas gay. Las mujeres jóvenes son sus mayores detractores, lo cual debe doler considerando que son los sacrificios y luchas que Hillary y otras mujeres de su generación aguantaron para que estas mujeres jóvenes no tengan que soportar lo que digan Barbara Bushes del mundo de que deberían volver a la cocina a hornear galletas. Ningún millennial votó por Hillary con el entusiasmo que despertó en su día Obama cuando llegó a la presidencia ni tampoco cuando Bernie Sanders estaba en las primarias demócratas. Hillary Clinton no despertó entusiasmo alguno y precisamente porque las elecciones presidenciales se decidían en quien era capaz de movilizar a más gente para que se molestaran en salir de sus casas a votar, perdió. No sirvió de nada el llamamiento de Obama en las comunidades de menor participación, ni el slogan «Don’t boo, vote!»

4- Votantes deprimidos de Sanders. Aquellos que preferían a Bernie Sanders como candidato demócrata a la presidencia de Estados Unidos aceptaron votar por Clinton después de las primarias. Sorprendentemente, más votantes demócratas respaldaron a Clinton que los que lo hicieron con Obama cuando ella perdió en las primarias del 2008 cuando se enfrentaba contra el expresidente. Pese a la reticencia de los partidarios de Sanders a respaldar a Clinton con tal de no tener a Trump como presidente, se trató de un voto deprimido. Es decir, que este grupo de votantes no acude a las urnas acompañado de sus amistades y conocidos en tropa a votar, ni tampoco hace campaña o habla con entusiasmo con otros vecinos de que piensa votar por Hillary. Un votante deprimido y desencantado. Las personas jóvenes no toleran representantes fraudulentos y farsantes. Volver a la era Clinton/Bush les recuerda pagar por música, usar MySpace o llevar teléfonos móviles de teclas. Votaron por Trump, por la candidatura libertaria o se quedaron directamente en casa. Hillary Clinton lo hizo también mal pretendiendo recibir respaldo de los millenials eligiendo a un hombre moderado como Kaine de compañero de ruta para la vicepresidencia. Si el partido demócrata hubiese puesto a dos mujeres en la candidatura presidencia/vicepresidencia habría sido una forma de entusiasmar a la gente joven para jugarse un doble o nada, pero prefirieron no arriesgarse, perdiendo apoyos.

5- El efecto Jesse Ventura. Finalmente, no hay que descartar la capacidad del electorado de comportarse de manera perversa, traviesa, o subestimar cómo millones de personas fantasean como anarquistas en secreto y se sienten sofisticados una vez que cierran la cortina de la cabina de votación y se sienten solos. Es una de las pocas zonas que quedan en nuestra sociedad de control donde no haya una cámara de seguridad con videovigilancia, aparatos de grabación, donde se puede entrar sin estar vigilado por la mujer, los niños, el jefe, la policía, y tampoco hay un puñetero tiempo límite, hasta cierto punto. Puedes tomarte el tiempo que quieras sin recibir presiones de nadie una vez que estás allí. Puedes pulsar un botón para votar por una candidatura en una línea, o puedes escribir que votas por Mickey Mouse y el Pato Donald -lo cual sería voto nulo pero mucha gente se divierte así- o a un personaje imaginario. No hay reglas. Y por ello, y por todo el odio que tiene mucha gente hacia un sistema político destrozado, millones de personas votarán por Trump no por estar de acuerdo con él, no por su fanatismo o su egolatría, sino simplemente por que les está permitido. Sólo por provocación, para fastidiar, para vengarse y castigar a las élites del establishment, para enfurecer al resto de la población, a papá y mamá. Y de la misma manera que alguien se coloca o se imagina de pie en las cataratas del Niagara y su mente piensa en cómo sería lanzarse a través, mucha gente estará encantada de colocarse en la posición del titiritero y tener a otros como sus marionetas, imponer a Trump y ver qué es lo que sucede en el mundo. Aunque luego se asombren cuando todo esté ardiendo.

Muchos estadounidenses recordarán cómo en los años 90 se eligió a un luchador profesional como gobernador de Minnesota. No lo hicieron porque fueran estúpidos o porque pensaran que Jesse Ventura era un hombre de Estado o un político intelectual. Lo hicieron porque estaba a su disposición. Minnesota es uno de los Estados con más personas inteligentes y formadas del país, pero también lleno de gente con un oscuro sentido del humor: votar por Ventura fue su manera de llevar a la práctica una broma sobre un sistema político enfermo. Jesse Ventura era un individualista sin experiencia, utilizó su nombre y fama mediática para presentar una candidatura independiente en Minnesotta, pero sin causar estragos una vez en el poder y sin querer presentarse a la re-elección. Donald Trump es mucho más peligroso de Jesse Ventura e incluso que Arnold Schwarznegger. Y ya está sentado en la poltrona.