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Inquietud por la política de Trump sobre cambio climático

Con el paso de las semanas tras su victoria en las elecciones presidenciales de Estados Unidos, Donald Trump va configurando su gabinete de gobierno, asignando puestos y carteras a algunos pesos pesados del partido republicano con los que tuvo enfrentamientos durante las primarias, cerrando rencillas y fortaleciendo su discurso de proteccionismo económico frente a los tratados de libre comercio internacionales, negativa a intervenciones militares en Oriente Medio, recuperación de las relaciones con Rusia. Mientras los medios de comunicación mayoritarios siguen histéricos con cada nombramiento, Donald Trump ha moderado el tono del discurso de campaña y está siendo un presidente electo bastante previsible, pergeñando su equipo de gobierno antes de dejar su residencia en el piso 66 de la torre Trump en Manhattan, 721 Fifth Avenue
New York, NY 10022, para mudarse a la Casa Blanca el próximo 20 de Enero de 2017, en 1600 Pennsylvania Ave NW, Washington, DC 20500, cediendo el control de su imperio empresarial a sus descendientes.

Gobierno de Donald Trump sobre cambio climático
Diagrama elaborado por The New York Times, con los altos cargos nombrados por Donald Trump para su gabinete de gobierno. Las posturas en relación al cambio climático están establecidas por colores: rojo – negacionista declarado del cambio climático, amarillo – no considera prioritaria la investigación científica sobre el cambio climático, verde – actitud moderada y favorable a protocolos para reducir emisiones contaminantes, negro – sin posición conocida. El nombramiento más preocupante hasta ahora es Scott Pruitt para la Environmental Agency.

Mientras Donald Trump termina de hacer los últimos nombramientos para cada departamento de gobierno durante la breve transición, crece la incertidumbre por su política sobre el cambio climático, tanto que se han producido movilizaciones sociales y protestas de grupos ecologistas como Greenpeace, investigadores, meteorólogos, científicos que trabajaron en el departamento gubernamental de Energía, líderes de comunidades indígenas de nativos americanos y estudiantes por los nombramientos de políticos negacionistas del cambio climático y una mayoría de altos cargos públicos que no consideran prioritario mantener administraciones públicas e instituciones dedicadas a la investigación científica del cambio climático, por lo que se anunció un recorte de hasta 100 mil millones USD. Bajo el lema o hashtag en las redes sociales como Twitter, StandUpForScience se están publicando comentarios y noticias donde se teme que todo el conocimiento acumulado para detener o ralentizar el calentamiento global sea dilapidado por el próximo gobierno, favorable a continuar con los combustibles fósiles y la extracción hidráulica a gran profundidad, aunque en los tweets se querellan detractores contra seguidores de Trump.

Frente a la codicia inherente al discurso de Al Gore durante la elaboración de los documentales contra el cambio climático y sus onerosas conferencias de la última década, la posición de Donald Trump sobre el cambio climático ha sido escéptica, más que negacionista como estilaba en el año 2012, considerando que no hay suficiente investigación científica para sacar conclusiones infalibles sobre el calentamiento global; más aún, que el cambio climático sea consecuencia únicamente de la acción del hombre en el planeta, en el periodo denominado Antropoceno, desde la revolución industrial o incluso tomando como referencia el periodo 1880-2016 donde se acumulan los estudios gubernamentales sobre el clima. En 2015 el presidente Obama a través de la Agencia de Protección Medioambiental, puso como objetivo la reducción de las emisiones en un 30 % para el año 2030. Lo que Trump considera es que si Estados Unidos se atiene a los Acuerdos de París de 2015 para reducir sus emisiones contaminantes, con el objetivo de limitar el aumento de la temperatura media mundial a 1,5 °C sobre los niveles preindustriales, otros países serán más competitivos, dejando de ser la primera potencia mundial frente al sudeste asiático. Es un debate con precedentes olvidados, que proviene del Protocolo de Kioto sobre el cambio climático promovido por las Naciones Unidas preparado entre los años 1997 y 2005, que Estados Unidos y Canadá nunca ratificaron, alegando que limitaría su crecimiento económico frente a China y otros países en desarrollo más reticentes y recelosos puesto que Norteamérica fue más contaminante cuando vivió su etapa de mayor crecimiento y producción.

“I’m still open-minded. Nobody really knows,” Trump said. “Look, I’m somebody that gets it, and nobody really knows. It’s not something that’s so hard and fast. I do know this: Other countries are eating our lunch.”

Frente a esta última declaración escéptica de Trump hace unos días, conviene recordar lo que decía en noviembre de 2012, básicamente que el concepto del calentamiento global fue creado para favorecer a China, limitando la competitividad de Estados Unidos para que otros países que padecieron atrasos históricos en desarrollo industrial les alcancen en producción interior bruta. No es por tanto que Trump sea un iletrado testarudo que niegue el conocimiento científico acumulado, sino que es reticente a que Estados Unidos pierda su hegemonía en el orden económico mundial, aunque sea a costa de mayor daño medioambiental.

Según Trump haría falta más investigación científica de las agencias estatales de medio ambiente y meteorología, así como de la agencia nacional aeroespacial, que no pude hacerse sin mantener el presupuesto económico en dichas instituciones. Hay evidencias ineludibles del agotamiento de combustibles fósiles como el petróleo que ya sólo se encuentran en reservas a gran profundidad en el planeta, lo cual obligará a una lenta transición a las energías renovables y los coches eléctricos hacia el año 2050, el calentamiento global cuya causa dominante o factor fundamental son las emisiones contaminantes, gases efecto invernadero: dióxido de carbono (CO2), gas metano (CH4) y óxido nitroso (N2O), y gases industriales fluorados: hidrofluorocarbonos (HFC), perfluorocarbonos (PFC) y hexafluoruro de azufre (SF6) desde 1950, ha sido absorbido por los océanos sin que se observen los deshielos de los polos que había previsto Al Gore y los ecologistas más agoreros. Por lo que el cambio climático se realiza afortunadamente de un modo más lento y gradual en el sufrido planeta Tierra.

Congreso Mundial por la Naturaleza 2016 en Honolulú, Hawái

Desde el 1 al 10 de septiembre de 2016 se celebra el Congreso Mundial por la Conservación de la Naturaleza en Honolulu, Hawai, donde se debaten temas medioambientales, principalmente relacionados con el cambio climático, el calentamiento de los océanos, la protección de la biodiversidad y las normativas internacionales contra el tráfico de especies en peligro de extinción, como la caza furtiva de elefantes para la venta ilegal de marfil.

Entre otros temas que se han debatido en las conferencias, están el reconocimiento a Bibhuti Lahkar por su labor de conservación en el santuario de Manas, patrimonio de la India, Bantu Lukambo y Josué Kambasu, pescadores del Lake Edward en Virunga National Park, reserva de la república del Congo, así como Yulia Naberezhnaya y Andrey Rudomakha por su labor en la parte occidental del Cáucaso, Rusia. Un aspecto destacado sobre el alcance de las áreas de conservación es que aproximadamente un 15% de la superficie terrestre y un 10% de los mares del planeta forman parte de zonas de conservación o reservas naturales, aunque sólo un 2% de la superficie oceánica tiene el trato de protección de la biodiversidad.

Hoy, el mundo se enfrenta a desafíos cruciales a nivel social y medioambiental, como el cambio climático, la seguridad alimentaria y el acceso al agua potable – declaró la directora general de IUCN, Inger Andersen. Las áreas protegidas desempeñan un papel determinante en la conservación de especies y ecosistemas que nos ayudan a afrontar estos desafíos. Asegurar que dichas áreas están cuidadosamente delimitadas y administradas efectivamente es crucial si queremos prosperar de forma sostenible en este planeta.

Según los estudios científicos de IUCN y del Centro Mundial de Vigilancia de la Conservación de las Naciones Unidas, están registradas 202,467 áreas de conservación de la biodiversidad, que cubren 20 millones de kilómetros cuadrados o aproximadamente 14.7% de la superficie terrestre, sin contabilizar la Antártida. Lo cual no se encuentra tan lejos del 17% marcado como objetivo para el año 2020 en el Congreso Aichi Biodiversity Targets. Los países de Latinoamérica y del Caribe protegen su biodiversidad alcanzando áreas de 5 millones de kilómetros cuadrados, sin embargo la mitad de la extensión está en el territorio de Brasil. La parte del mundo con menos áreas de conservación está en Oriente Medio, con aproximadamente 119 mil kilómetros cuadrados.

Respecto al calentamiento de los océanos y el deshielo de los polos, el informe Explaining ocean warming: Causes, scale, effects and consequences, realizado por un equipo de 80 científicos de 12 países, incide en que las emisiones de gases contaminantes han alterado los ecosistemas de las zonas polares a las regiones tropicales, forzando el desplazamiento hasta 10 grados de latitud hacia los polos de grupos enteros de especies de plancton, medusas, tortugas y aves marinas para buscar aguas a una temperatura similar a sus hábitats anteriores, provocando la pérdida de zonas de reproducción para las tortugas y aves marinas, y como consecuencia de efecto dominó en la cadena alimentaria, alterando las expectativas de éxito reproductivo de mamíferos marinos.

Congreso Mundial por la Naturaleza 2016 en Honolulú, Hawái

En el este de África y el Océano Índico occidental, el calentamiento oceánico ha reducido la población de algunas especies de peces al destruir gradualmente los arrecifes de coral donde se alimentan, añadido a las pérdidas causadas por la pesca intensiva y las técnicas de pesca como las redes de enmalle. En el sudeste de Asia, se prevé que las capturas caigan entre un 10% y un 30% para el año 2050 con respecto a las estadísticas pesqueras de 1970 a 2000, ya que la distribución de las especies de peces va cambiando, mientras se mantiene el status quo en las altas emisiones de gases de efecto invernadero.

«La mayor parte del calentamiento inducido por el hombre desde la década de 1970 ha sido absorbido por el océano, que actúa como un amortiguador contra el cambio climático, pero esto tiene un precio. Nos quedamos asombrados por la magnitud y el alcance de los efectos del calentamiento del océano en ecosistemas enteros«, declaró Dan Laffoley, vicepresidente de la Comisión Mundial de Áreas Protegidas de la UICN, y uno de los autores principales del informe sobre el calentamiento oceánico. Un dato demoledor del estudio es que si el calor generado por los gases emitidos por la actividad industrial no hubiese sido absorbido en los 2 km de profundidad oceánica entre los años 1955 y 2010 sino acumulado en los primeros 10 km de la capa atmosférica más próxima a la superficie terrestre, el calentamiento global del planeta Tierra habría alcanzado 36°C.

Congreso Mundial por la Naturaleza 2016 en Honolulú, Hawái

El informe destaca también evidencias de que el calentamiento oceánico está causando el aumento de enfermedades en las especies de plantas y animales marinos, y desarrollando patologías nocivas para la salud humana, patógenos que se propagan fácilmente en aguas más cálidas, incluyendo la bacteria del cólera y la proliferación de algas dañinas que causan enfermedades neurológicas como la ciguatera, intoxicación alimentaria por ingesta de peces semipelágicos (aguja, pez vela, barracuda, dorado, peto, coronado, cubera, mero) que habitan los arrecifes coralinos y es endémica en los trópicos, donde es mayor la fuerza de las olas al dañar los arrecifes en los que se encuentran macroalgas: los ciclones tropicales y maremotos preceden a los brotes de ciguatera. La ciguatera es frecuente en Cuba, República Dominicana, Puerto Rico, la costa sur de los Estados Unidos y algunos países indo-pacíficos como Hawaii. La enfermedad es causada por ciertas toxinas (ciguatoxina-1, maitotoxina, escaritoxina, palitoxina, ácido okadaico) producidas por ciertos dinoflagelados que viven en detritus y en las macroalgas asociadas a sistemas de arrecifes.

El calentamiento de los océanos también está alterando el clima, con una serie de efectos en cadena como el aumento del número de huracanes peligrosos para las poblaciones costeras, que ha aumentado a un ritmo de alrededor de 25-30% por grado de calentamiento global, la subida de las precipitaciones en las latitudes medias y las zonas de monzón, y menos lluvias en varias regiones subtropicales. Estos cambios tendrán efectos perjudiciales sobre las cosechas en importantes regiones productoras de alimentos, tales como América del Norte y la India.

Congreso Mundial por la Naturaleza 2016 en Honolulú, Hawái
Ceremonia de bienvenida de la comunidad de nativos hawaianos E Alu Pū y la asociación Kua’ Āina Ulu ‘Auamo en Hale’iwa on O’ahu.

Durante el acto de recepción del congreso de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) los representantes de diferentes comités participaron de una práctica ancestral de la acuicultura hawaiana (loko iʻa), formas de cultivo frente a la pesca en el habitat salvaje: los grupos fueron guiados en la fabricación de criaderos de peces en una zona donde se practica desde hace más de 600 años, los estanques son construidos mediante la disposición de rocas de lava en círculos (oko kuapa), apiladas tomando base en el agua a poca profundidad dejando pequeños agujeros para permitir que las crías puedan guarecerse si los depredadores acechan el muro acuático o las aves sobrevuelan la zona. Para completar la tarea, colocaron guirnaldas de algas alrededor del criadero de peces, como pasto para alimentar a los peces más jóvenes y guiarlos a sus nuevos hogares.

Los estanques de peces de la acuicultura hawaiana se encuentran junto a la desembocadura de un arroyo, por lo que mediante la apertura de una compuerta se proporciona a los peces una corriente de agua rica en nutrientes y minerales que han transitado el interior de la isla, con estratos dispuestos en terrazas. Varios estanques de peces han sido restaurados en los últimos años, notablemente en la isla Ke’ehi Laguna, Pearl Harbor, Kane’ohe Bay en Oahu, y a lo largo de casi toda la costa sur de Molokai. Kahouna, el mayor criadero de peces que se conserva presenta un muro marino semicircular de 370 metros, ha sido privatizado y la empresa Kahaluu Pond, Inc., alquila la propiedad para celebrar bodas según el rito hawaiano.

Tres estilos diferentes de estanques de peces están siendo reconstruidos en el parque histórico nacional Kaloko-Honokohau de Hawai. La organización no lucrativa ‘Ao’ao O Na Loko I’a O Maui está restaurando Kalepolepo Fishpond. En Kīhei los trabajos de restauración de las zonas de acuicultura los realizan grupos de voluntarios guiados por los nativos hawaianos y trabajadores cualificados.

Durante el congreso se aprobaron 85 medidas entre las organizaciones miembros de la UICN – utilizando por primera vez el sistema de voto electrónico, medidas que incluyen la prohibición de pesca con redes de enmalle que amenaza la vaquita marina, especie de marsopa a punto de extinguirse en el golfo de California, México, y las restricciones sobre el comercio de folidotos, conocidos como armadillos o pangolines, cazados ilegalmente en selvas de África subsahariana. Otros 14 temas de conservación de la naturaleza a nivel global fueron debatidos en el Congreso de la UICN, incluyendo la protección de especies en alta mar, mitigar los impactos de la producción de aceite de palma en la biodiversidad, la protección de los bosques y cierre de todos los mercados nacionales a las ventas de marfil.

En Tanzania y Mozambique se están desarrollando proyectos de inversión económica para desarrollo sostenible de la agricultura en las comunidades locales, agrupados en la denominación Growth Corridors in Africa (SUSTAIN-Africa). La expresión «growth corridor» o «economic corridor» fue acuñada en el año 1998 por el Banco Asiático de Desarrollo, para designar la inversión localizada en zonas geográficas en vías de desarrollo donde las poblaciones locales están ancladas en la pobreza y no tienen medios para generar actividad económica pese a disponer de valiosos recursos naturales, por lo que los proyectos suelen integrar infraestructuras, maquinaria industrial, mano de obra cualificada y procedimientos técnicos implantados desde otros países que invierten cuando hay seguridad jurídica y estabilidad política para establecerse, como ha ocurrido con la llegada de inversores de China en África.

Los proyectos emergentes que incluyen la sostenibilidad medioambiental tienen en cuenta la expansión de los monocultivos que reduce la cobertura de la fronda; el aumento de la demanda de regadío; el aumento de pastos para ganadería; derechos de propiedad sobre las tierras vulnerables por la debilidad de las normativas legales en las asignaciones hechas por los gobiernos a los inversores extranjeros a gran escala; y el aumento de la contaminación por el uso de agroquímicos resultante de la producción extensiva comercial a gran escala.

IUCN.org.
IUCN World Conservation Congress.
Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN.
– Comité Español Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).