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Accidente de avión del Chapecoense en Colombia

Un avión que transportaba a los jugadores, técnicos y directivos del equipo de fútbol brasileño Chapecoense para disputar la final de la copa Sudamericana se accidentó la noche del lunes 28 de noviembre cuando se dirigía al aeropuerto José María Córdova de Medellín, Colombia, estrellándose antes de llegar a Antioquia. El balance de la tragedia son 71 muertos y seis supervivientes entre los que se encuentran los futbolistas Alan Ruschel, Jakson Follman y Hélio Neto, que fue encontrado debajo del fuselaje. Las otras tres personas que salvaron la vida son un periodista y dos tripulantes del avión. Las autoridades colombianas ya han recuperado las dos cajas negras y 63 cuerpos, aunque la identificación de todos los fallecidos podría llevar dos días más. El portero del equipo Marcos Danilo Padilha sobrevivió al accidente pero murió en el camino al hospital.

Accidente de avión del Chapecoense

Accidente de avión del Chapecoense

La aeronáutica civil no permitió al Chapecoense volar directamente desde Sao Paulo a Medellín por no ser la aeronave de una empresa del país de despegue o aterrizaje, respectivamente de Brasil o Colombia, por lo que tuvo que hacer obligatoriamente una escala en Bolivia, país donde tiene sede la aerolínea LaMia. Esta decisión de la seguridad aérea de Brasil le fue confirmada a la delegación del equipo de Chapecó cuando la institución hizo oficial su plan de viaje. A pesar de la negativa de hacer el viaje directo cuando se pensó en hacerlo en un avión Airbus 320, con mayor autonomía de vuelo, los directivos del ‘verdao’ continuaron con su plan inicial porque habían contratado ya el servicio con LaMia (Línea aérea Mérida internacional de aviación), una modesta aerolínea chárter que comenzó su actividad en el Estado venezolano de Mérida en el año 2009, en un avión Avro Regional Jet (RJ85), por lo que aceptaron la escala en la ciudad de Santa Cruz. El director del Departamento Administrativo del Sistema de Prevención, Atención y Recuperación de Desastres de Antioquia, Mauricio Parodi, informó a los medios de comunicación que el avión con matrícula CP2933 procedía de Cochabamba y había realizado una escala en el aeropuerto Viru Viru, de Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, antes de emprender de nuevo el vuelo hasta el aeropuerto José María Córdova de Medellín. Los supervivientes del club de Chapecó fueron llevados a los hospitales San Vicente Fundación de Rionegro y San Juan de Dios de la Unión.

Accidente de avión del Chapecoense

Es posible utilizar la matrícula CP2933 del avión que empleó el club de fútbol brasileño Chapecoense para encontrar información de lo sucedido gracias al sitio Flightradar24 que utiliza información en tiempo real de cada avión a través del transpondedor ADS-B que tienen la mayoría de los aviones comerciales, recogiendo datos como la posición del avión en el mapa, su rumbo con la trayectoria seguida, escalas en aeropuertos, altitud, velocidad, etc. Como se observa en las imágenes, hay datos de aterrizaje en el primer trayecto, cuando hicieron escala en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, sin embargo el estado del segundo trayecto aparece como «desconocido», distinguiéndose una línea de puntos discontinuos en el momento en que se perdió la comunicación con la torre de control del aeropuerto de Medellín, Colombia. La hora esperada eran las 21.33 horas locales (02.33 GMT del martes 29 de noviembre) pero el avión nunca llegó, perdiendo el control en La Ceja, Antioquia.

Accidente de avión del Chapecoense

Accidente de avión del Chapecoense

Sobre las causas del accidente, existe la convicción de que se trató de un fallo eléctrico y no tanto falta de combustible lo que provocó la pérdida de control y la caída del avión antes de llegar a Medellín, estrellándose en el Cerro Gordo, La Unión. La rabia es que el accidente se habría evitado de haber elegido un avión más seguro y con mejor historial de accidentes, evitando hacer escala en Bolivia, pero por la falta de acuerdo aeronáutico se realizó el vuelo en dos trayectos con la modesta aerolínea LaMia, que sólo cuenta con dos tipos de aeronaves: British Aerospace BAE-Avro y Avro RJ85, modelo de avión que llevó a los 47 integrantes del club, 21 periodistas y 9 tripulantes.

Los hinchas del club de fútbol Chapecoense se concentraron alrededor del estadio Arena Condá para homenajear y rezar por los integrantes de su equipo. Las condolencias llegaron desde seguidores en las redes sociales y otros clubes de fútbol, que guardaron un minuto de silencio en los entrenamientos y solicitaron llevar el escudo del Chapecoense en señal de luto para las camisetas que se utilizarán en la última jornada del campeonato. Atlético Nacional invitó en un comunicado oficial a la federación Conmebol a que el título de la Copa Sudamericana le sea entregado a la Associacao Chapecoense de Futebol como laurel honorífico y en homenaje póstumo a las víctimas del fatal accidente de avión. «De nuestra parte, y para siempre, Chapecoense Campeón de la Copa Sudamericana 2016».

Accidente de avión del Chapecoense

Accidente de avión del Chapecoense

Accidente de avión del Chapecoense

Zero Gravity Corporation

Zero Gravity Corporation es el nombre de una empresa estadounidense, comprada a inicios del año 2008 por Space Adventures, pero fundada por el emprendedor Peter Diamandis, el astronauta Byron K. Lichtenberg y el ingeniero de la NASA Ray Cronise, establecida en Virginia, creada en Fort Lauderdale, Florida, Estados Unidos, cuya actividad económica es el desarrollo de vuelos comerciales de avión desde aeropuertos como otras aerolíneas pero donde se experimenta una drástica reducción de la gravedad, haciendo que la fuerza del peso de los pasajeros disminuya hasta permitirles flotar en la cabina, que tiene un espacio con asientos y un largo pasillo vacio para los efectos buscados. Al contrario que la agencia aeroespacial NASA, Zero G está gobernada por el régimen jurídico que afecta a las compañias comerciales de transporte aéreo, permitiendo a la empresa dar su servicio tanto a investigadores científicos como a turistas espaciales o personas físicas que puedan permitirse este ocio. Entre las personalidades conocidas y mediatizadas que han subido a uno de estos vuelos sin gravedad están el dúo de ilusionistas y comediantes Penn Jillette y Teller, la empresaria Martha Stewart, el físico teórico Stephen Hawking, el ingeniero aeroespacial Burt Rutan, el astronauta Buzz Aldrin, y el ídolo de los estudiantes de Computer Science y programadores de videojuegos shooter, John Carmack.

Zero Gravity flights

Desde el mes de abril del año 2006, Zero Gravity se convirtió en la primera aerolínea comercial en tener acceso de uso en las instalaciones del Kennedy Space Center. Un año después, comenzaron a comercializar vuelos para el público en general desde el aeropuerto de Las Vegas con precios que comenzaron desde 3,675 dólares USD y actualmente están en 4,950 dólares USD por persona. La empresa posee y opera un avión modelo Boeing 727-200, denominado «G-Force One» y modificado para poder permitir la experiencia de gravedad cero dentro de la cabina, cuya bóveda está diseñada con arcos parabólicos como en el modelo KC-135, una nave de la agencia aeroespacial NASA que reduce la gravedad en su interior, aunque más asequible económicamente. La agencia estadounidense NASA tiene efectivamente acuerdos con Zero G, en relación con contratos firmados desde septiembre del año 2008 para proveer vuelos a turistas espaciales con microgravedad en cabina. Además de pruebas de vuelo realizadas en Ellington Field cerca del Johnson Space Center proporcionados por el programa FASTRACK Space Experiment Platform. Entre las experiencias más singulares de Zero Gravity está el servicio a grupos e incluso celebración de nupcias denominadas «weightless wedding», donde la pareja de recién casados Noah Fulmor y Erin Finnegan se convirtieron en el primer matrimonio celebrado «sin gravedad» el 20 de junio del año 2009.

Zero Gravity flights

Durante los vuelos de Zero Gravity, los pasajeros o turistas espaciales tienen que seguir un entrenamiento, aunque no basado en pruebas físicas durísimas como las de un astronauta o para opositar a algún cuerpo de seguridad, los vuelos duran entre 90 y 100 minutos, donde el pasajero flota trazando una serie de entre doce y quince parábolas que duran entorno a 30 segundos de gravedad reducida de forma gradual, simulando la gravedad que se experimenta en otros cuerpos celestes fuera de la Tierra: dos parábolas con una diferencia de gravedad de un tercio, similar a la que se experimentaría en Marte, tres parábolas que simulan la gravedad en la Luna que es aproximadamente una sexta parte de la gravedad en la Tierra y diez parábolas que reducen drásticamente la gravedad desde el punto anterior permitiendo flotar en la cabina. Cada parábola se desarrolla con la nave ascendiendo en un ángulo de 45 grados, a una altura de unos 7,300 metros, llegando hasta una altura máxima de 9,800 metros, y termina cuando la nave desciende con un ángulo de entre 30 a 45 grados. Los efectos de disminución y aumento drásticos de gravedad se logran respectivamente cuando la nave espacial baja a gran velocidad en la parábola y cuando sube nuevamente recorriendo la parábola, como una montaña rusa en un parque de atracciones potenciado espacialmente y a gran altitud.

Zero Gravity flights
Imagen tomada en el artículo de BBC News sobre el vuelo de gravedad cero de Stephen Hawking.

Si leis en inglés, es muy interesante encontrar los artículos de aquellas personas que han tenido la experiencia, algunas personalidades ya citadas al principio del artículo: Penn Jillette describe de forma muy divertida su vuelo, estos son algunos fragmentos traducidos del inglés:

«Asi que actualmente, la única manera para dejar de sentir el propio peso más allá de unos segundos en una montaña rusa es viajando suficientemente lejos de la Tierra, o tomar el Cometa Vómito. El Cometa Vómito es la forma que tiene la NASA para entrenar astronautas. Toman una aeronave vieja y grande, dirigiéndola arriba y abajo a gran velocidad. Cuando la nave sube, pesas 1,8 veces tu masa, y cuando la nave desciende, llegas a pesar cerca de 0.»

(…)

«Bob nos explicó que no era la Zero G (gravedad cero), lo que nos haría vomitar sino la 1.8 G. Nos dijo que al término de la parte de gravedad cero teníamos que sentarnos en la cabina de la nave con la cabeza erguida perpendicularmente al suelo. Dijo también que sería mejor si simplemente nos sentábamos en calma sin reir, ni hablar ni mirar alrededor. Era nuestra mejor posibilidad para evitar las nauseas. Ibamos a pasar de 0G a 1.8G en una serie de treinta ocasiones. Estaríamos un total de quince minutos sin sentir nuestro propio peso. Esto es una duración superior a la de Alan Shepard en su primer vuelo. También iba a recuperar mis 228 kilos durante los otros quince minutos. La aeronave sólo tiene una ventana en el medio de la cabina. Está en una pequeña cavidad y no es sencillo mirar a través. No podíamos saber donde nos encontrabamos. No podíamos tampoco llegar a sincronizar la percepción visual con la sensación corporal de falta de peso. Es como una montaña rusa en la oscuridad pero SIN VIENTO.»

(…)

«Bob nos explicó que haríamos «2 marcianas, 2 lunares, y entonces llegar a cero.» Esto significa estar 30 segundos a 1/3 de la gravedad terrestre, después a 1/6 de la gravedad terrestre y entonces llega el gran momento. Entre cada una de las bajadas nos volveríamos pesados de nuevo. Nos dijeron que posiblemente preferiríamos estar sentados en cabina para las primeras parábolas hasta acostumbrarnos al cambio. Nos avisaron de la conveniencia de empezar despacio. Bob hablaba con Billy y conmigo. Nos dijeron que si nos sentíamos mal podíamos volver a los asientos y asegurarlos. Bob gesticuló con su brazo mostrando la inclinación del aeroplano durante la parábola, para que comprendiesemos algo de la causa de nuestras sensaciones corporales. Durante la ascensión su brazo se inclinó y me sentí pesado. Quiero decir que me sentía apretado contra el asiento y entonces… su mano… mientras miraba cómo se curvaba la mano, me sentí ligero.»

La experiencia descrita por John Carmack en un artículo publicado en Armadillo Aerospace, no se queda corta pero al contrario que en el artículo anterior es sobretodo por las ilustraciones y no por el relato escrito. Hay imágenes hilarantes e incluso un video donde se ve cómo los pasajeros se lanzan volando desde el fondo de la cabina, dando volteretas y planeando durante los segundos de reducción de la gravedad e incluso rebotando por las paredes y el suelo de la nave sin poder equilibrarse.

Zero Gravity flights

– Más información en la web oficial de la empresa Zero Gravity, sobretodo importante la sección de fotografías y videos.

El Transbordador Endeavour listo para regresar

Aún con daños en el escudo con una ruptura de 10 cm de largo, el Transbordador Endeavour está listo para regresar a Tierra este miercoles, con esto da completada su misión de llegar a la Estación Espacial Internacional.

“Han decidido volar (con el escudo térmico) tal como está y no se necesitará una EVA”, informó el astronauta Shane Kimbrough a los siete tripulantes del Endeavour en una comunicación desde el Centro Espacial Johnson, en Houston (Texas).

La brecha, de unos diez centímetros de largo, se produjo como resultado del impacto de espuma aislante y posible hielo desprendidos del tanque externo del transbordador pocos segundos después del lanzamiento desde el Centro Espacial Kennedy, en Cabo Cañaveral (Florida).

Via [Economista]

El Endeavour salió a cumplir su misión

El Transbordador ‘Endeavour’ salio hoy desde Cabo Cañaveral para cumplir su misión de 11 dias en el espacio.

El transbordador Endeavour de la NASA se ha acoplado hoy con éxito a la Estación Espacial Internacional (EEI), donde los tripulantes comenzarán ahora los trabajos para proseguir la construcción de la plataforma en órbita terrestre. El Endeavour salió de la base espacial de Cabo Cañaveral a las 00.36 hora de España.

El comandante Scott Kelly y el piloto Charles Hobaugh han acercado la nave lentamente a la EEI para alinear los sistemas de acoplamiento y han conectado el Endeavour con el complejo espacial a las 20.02 horas, unos minutos después de lo previsto por la agencia espacial estadounidense.

El acoplamiento del Endeavour con la EEI, que gira en órbita a unos 386 kilómetros de la Tierra, se ha producido tres días después de su lanzamiento desde el Centro Espacial Kennedy, en Cabo Cañaveral (Flórida) para iniciar su misión de 11 días. Esta maniobra se ha llevado a cabo una vez que los siete tripulantes del transbordador se aseguraran de que la nave no sufrió daños en su vuelo hacia la órbita terrestre.

Las precauciones tomadas forman parte de una tarea rutinaria de revisión después de un lanzamiento, establecida a raíz del accidente ocurrido en 2003, cuando el Columbia se desintegró en el regreso de una misión científica y los siete tripulantes perdieron la vida.