Protestas en Estados Unidos contra el veto migratorio (I)

El 28 de enero de 2017, la prohibición de entrada a ciudadanos de los países vetados causó que decenas de viajeros que llegaban a los Estados Unidos fueran retenidos en varios aeropuertos estadounidenses, así como se impidió a cientos de pasajeros tomar vuelos a los Estados Unidos. Pese al caos y la confusión generada por la aplicación de la orden ejecutiva no se expulsó a los viajeros que tenían permiso de residencia permanente, denominados «green card holders», ni tampoco a quienes tenían doble nacionalidad, con pasaporte de al menos un país no vetado. Aún así continúa la incertidumbre para aquellos extranjeros que podrían no ser admitidos, incluso aunque tuvieran un permiso permanente de residencia en Estados Unidos, mientras aquellos que están en el país temen que no podrán salir, incluso temporalmente, dado que si su nacionalidad entra en la lista de países vetados u otros de confesión musulmana, no podrán regresar. La orden provocó críticas internacionales, protestas en aeropuertos de las grandes ciudades de Estados Unidos como John F. Kennedy en Nueva York, O’Hare en Chicago, Dulles en Washington, SeaTac en Seattle, Los Angeles, San Francisco, y movilizaciones sociales contra la orden ejecutiva de Trump que se extenderán en las próximas semanas bajo los lemas «Not my president», «I am a Muslim too», «No Muslim Ban», «No Ban No Wall», o en palabras del alcalde de Nueva York, Bill de Blasio: «We the People, We will have the Final Say».

protestas aeropuertos Estados Unidos veto migratorio musulmanes 2017
Musulmanes rezando en el aeropuerto JFK en protesta por el veto a países de confesión islámica.

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La Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU) presentó una demanda para revocar judicialmente la medida contra la inmigración, basándose en los principios de tolerancia religiosa del liberalismo fundacional de la constitución estadounidense, la libertad de culto, y la primera enmienda a la constitución. El departamento de Seguridad Nacional declaró el 28 de enero que la orden había afectado a «menos de un 1%» de los 325.000 viajeros que habían llegado a aeropuertos estadounidenses, estimando que hubo 375 viajeros afectados, 109 estaban en tránsito y a 173 se les impidió tomar sus vuelos. Donald Trump desvió la atención de la medida para bloquear la migración hacia Estados Unidos desde países sospechosos de yihadismo señalando que los mayores problemas en los aeropuertos fueron causados por un colapso del sistema informático de Delta Air Lines que provocó la cancelación de unos 300 vuelos de avión.

Durante el fin de semana del 28 al 29 de enero de 2017, abogados en turno de guardia acudieron al aeropuerto JFK para dar asistencia a los detenidos por la orden ejecutiva, sentándose en el suelo para hacer carteles identificándose como «inmigration lawyers» de modo que los detenidos los pudieran localizar y redactando habeas corpus para tratar de conseguir su inmediata puesta en libertad. En el aeropuerto JFK había hasta 52 detenidos, los afectados tenían situaciones diferentes: había quienes tenían permiso de residencia permanente, denominado «green card», como visados en regla, como familiares que visitaban a ciudadanos estadounidenses desde alguno de los países musulmanes vetados. Pese a la negación de la administración de seguridad nacional se confirmaron algunas deportaciones, aunque la gran mayoría de los retenidos a su llegada a los aeropuertos fueron liberados y se permitió su entrada en Estados Unidos.

inmigration lawyers airport detentions 2017

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Algunos viajeros cancelaron vuelos temiendo que no podrían regresar a Estados Unidos si salían del país, al tener nacionalidad de alguno de los países vetados a pesar de tener un permiso de residencia permanente o visado en regla, solicitaron la devolución del importe a las aerolíneas. Aunque las empresas fueron reticentes al inicio, vieron el beneficio de marca en los trending topics de las redes sociales como Twitter o Facebook, modificando su oferta para proteger a los consumidores afectados.

El baile de cifras prosiguió el 31 de enero, cuando el diario The New York Times confrontó los 109 retenidos según fuentes gubernamentales hasta 721 personas afectadas, que según informes de los funcionarios de seguridad era el total de personas retenidas. The Washington Post elevó el número de afectados a 90 000, cifra virtual sacada de la manga cual prestidigitadores, que se corresponde con el número de visados para viajar a Estados Unidos expedidos en el año 2015 desde los siete países vetados. De ahí el recrudecimiento de los choques de Trump frente a los medios de comunicación que favorecieron a Clinton durante la campaña electoral se haya agravado, acusándoles de ser «Fake News», rechazando contestar a sus periodistas, considerando que son dichos medios de comunicación quienes dividen al pueblo estadounidense y generan crispación en la sociedad para alentar las protestas contra las medidas ejecutivas del presidente con «anarquistas profesionales, delincuentes y manifestantes pagados por la oposición».

manifestación en Harrington contra el veto migratorio a musulmanes, 5 de febrero de 2017

protestas aeropuertos Estados Unidos veto migratorio musulmanes 2017

La orden ejecutiva de Donald Trump prohibiendo la entrada de ciudadanos desde los países vetados por ser focos de yihadismo recibió críticas de la comunidad internacional incluyendo países que históricamente han sido aliados de Estados Unidos. El primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, aseguró que Canadá seguiría dando asilo a refugiados sirios e inmigrantes desplazados por las guerras en Oriente Medio sin importar su confesión religiosa. La primera ministra de Reino Unido, Theresa May, se mostró reticente a condenar el decreto, declarando que las políticas en inmigración eran responsabilidad del gobierno de cada país, al haber mantenido una entrevista con Donald Trump el día anterior, desarrollándose protestas para que el presidente de Estados Unidos no fuera recibido en el parlamento británico. Mandatarios europeos se quejaron de que Estados Unidos ponía a la Unión Europea en una situación difícil por la crisis de refugiados. Los ministros de Asuntos Exteriores de Francia y Alemania declararon que dar asentamiento a los refugiados que escapan de la guerra era un deber; dada la cristiandad de Estados Unidos como la de Europa, invocaron el valor cristiano del amor al prójimo; el papa Francisco recordó que todos somos migrantes por lo que deberíamos tratar a los foráneos como nos gustaría que nos trataran en su tierra. La sociedad hebrea de ayuda al inmigrante se unió a las protestas, expresando su repulsa a la orden ejecutiva de Trump aprobada deliberadamente en el día internacional en memoria de las víctimas del holocausto, según muchos portavoces con la intención de incitar al odio y alentar el antisemitismo.

De forma hipócrita evitaron recordar que la Unión Europea no había cumplido con sus compromisos respecto al número de refugiados sirios que cada país debía acoger, que el Mediterráneo es el mayor cementerio del mundo por los miles de inmigrantes ahogados que intentan llegar a costas europeas, omitiendo incluso el despreciable y ruin pacto de la Unión Europea con Turquía para delegar el bloqueo migratorio de más desplazados por la guerra en Siria, evitando que desde la frontera turca pudieran alcanzar Grecia, de manera similar a las barreras migratorias en Ceuta y Melilla que el gobierno español tiene con Marruecos, a sabiendas de que ni Turquía ni Marruecos son países cuyos cuerpos de seguridad estatales sean garantes de protección civil ni respeto por los derechos humanos. Malcolm Turnbull, primer ministro australiano, evitó posicionarse considerando que no era su cometido criticar las órdenes ejecutivas de Estados Unidos. Sin embargo, Trump empleó su tribuna en Twitter para burlarse de que él fuera a responsabilizarse del acuerdo entre Turnbull y Obama, consistente en acoger a 1250 demandantes de asilo desde los territorios de ultramar de Australia en los centros de detención de extranjeros situados en Manus Island y Nauru. Trump bromeó diciendo que estudiaría ese «acuerdo estúpido».

Un comandante de la fuerza aérea iraquí mostró su inquietud dado que el veto a su país afectaría incluso a los miembros de los cuerpos de seguridad como los pilotos militares iraquíes entrenados en Estados Unidos que son destinados en misiones para combatir el terrorismo del Estado Islámico (ISIS) en Oriente Medio. Jeffrey Buchalter, instructor de policía del departamento de seguridad nacional y veterano militar que sirvió en Iraq, estaba escuchando las noticias a través de MSNBC cuando se enteró de que un iraquí que había trabajado como intérprete para las fuerzas armadas estadounidenses, estaba retenido en el aeropuerto. Haber servido en Iraq tras la invasión ilegal encabezada por Estados Unidos le costó caro como a otros militares: fue condecorado por heridas de arma de fuego y aparatos explosivos. Le diagnosticaron hernia discal, traumatismo craneoencefálico y trastorno de estrés post-traumático; pasó 2 años y medio de rehabilitación en el centro médico Walter Reed Army para recuperarse. Padre de un niño y una niña, todavía cree que sigue vivo en parte por el trabajo de los intérpretes iraquíes que guiaban a las tropas. Así que llevo a sus hijos con él en un trayecto de dos horas en coche hasta el aeropuerto de Dulles en las afueras de Washington, D.C., donde, por primera vez en su vida, se uniría a una protesta.

Jeffrey Buchalter Dulles Washington Airport 2017
Jeffrey Buchalter, veterano militar con cuatro corazones púrpura, la condecoración militar más antigua de las fuerzas armadas estadounidenses a los heridos en combate.

Hameed Khalid Darweesh, iraquí de 53 años de edad, fue detenido a su llegada al aeropuerto John Fitzgerald Kennedy en Nueva York, pese a portar un visado especial otorgado a traductores e intérpretes de las fuerzas armadas estadounidenses que habían trabajado más de una década cumpliendo lo que oficiales estadounidenses consideraron un «leal y valioso servicio a los Estados Unidos en Iraq», según American Civil Liberties Union (ACLU). Darweesh había trabajado como intérprete para las tropas estadounidenses en Iraq entre los años 2003 a 2013, continuando su servicio de forma ininterrumpida a pesar de que durante años hubo asesinatos de compañeros de trabajo por dar apoyo a la invasión ilegal de Estados Unidos en Iraq, en la cual participaron en coalición Reino Unido y España, tras la funesta alianza en las Azores entre Bush, Blair y Aznar, criminales de guerra siempre impunes. Darweesh quería emigrar a Estados Unidos y comenzar una nueva etapa en su vida, realizando durante dos años los trámites administrativos para obtener un visado en regla, con entrevistas y exámenes para evaluar si podía ser sospechoso de terrorismo.

Los veteranos de guerra se enfurecieron al conocer las circunstancias de la detención de Darweesh. “La idea de que vayamos a detener y deportar a iraquíes que pusieron su vida en primera línea junto a tropas estadounidenses como yo es ignominiosa” declaró Jon Soltz, decano del comité de acción política de los veteranos de Iraq, VoteVets. La junta realizó una petición a Trump para rescindir las restricciones migratorias sobre los visados de los intérpretes militares que llegan a Estados Unidos.

Darweesh Emergency Motion 2017

Entre aquellos indignados con el trato dado a Darweesh estaba su antiguo compañero de la división 101st Airborne, Brandon Friedman, que conoció a Darweesh cuando el pelotón de infantería del cual era teniente entró en Bagdad para expulsar a las tropas del dictador Saddam Hussein, que controló Iraq entre 1979 y 2003, sin poder soslayarse que después de la revolución iraní de 1979, su régimen fue apoyado por Estados Unidos en la guerra contra Irán (1980-1988), si bien pasó a ser enemigo de Estados Unidos en 1991 en la guerra del Golfo Pérsico por su enfrentamiento por la extracción de pozos petroleros contra Kuwait y Emiratos Árabes Unidos, y tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 se preparó la invasión de Iraq y su captura para ser condenado a muerte por crímenes contra la humanidad, atribuyéndole además la autoría del genocidio kurdo al norte de Iraq y las masacres de su policía secreta y militares sobre las poblaciones chiíes.

El ministro de asuntos exteriores de Irán calificó la medida como una ofensa para el mundo islámico, considerando además que sería contraproducente para combatir el terrorismo. Anunció que Irán tomaría medidas recíprocas -vetar por el mismo periodo a viajeros estadounidenses- para salvaguardar los derechos de sus ciudadanos. Desde la campaña electoral, Trump mostró sus desavenencias hacia Irán, reprochando los acuerdos de la administración de Obama para frenar el programa de armamento nuclear en Irán devolviendo al país chií las inversiones en Estados Unidos, mostrando debilidad ante el chantaje de la futura producción de armas atómicas. El programa nuclear de Irán comenzó en la década de 1950-60, durante la Guerra Fría y en oposición a la Unión Soviética, bajo el programa Átomos para la Paz se firmó un acuerdo de cooperación nuclear civil. Tras el derrocamiento del primer ministro democráticamente electo Mohammad Mosaddeq en 1953 y la expulsión de los nacionalistas islámicos, apoyado por el Servicio de Inteligencia Secreta Británico y la CIA, el mandato del Sah Mohammad Reza Pahlevi recibió el auspicio de Estados Unidos y las potencias occidentales con el propósito de que Irán produjera energía eléctrica con centrales nucleares. En marzo de 1974, el Sah se refirió al futuro agotamiento de las reservas de combustibles fósiles, a pesar de que el territorio de Irán está entre los países con más petróleo y gas del mundo, el monarca anunció entonces que Irán tenía previsto producir, antes del año 2000, hasta 23 000 megavatios de electricidad usando plantas nucleares. En esa etapa histórica de modernización y occidentalización de Irán subyacían intereses económicos dado que empresas como Bonn Kraftwerk Union AG, ThyssenKrupp, o General Electric tenían contratos para la construcción de las estructuras y tecnología de las centrales nucleares iraníes, los países occidentales consideraban el régimen iraní suficientemente amistoso como para reservarse importar buena parte de su petróleo, que entonces tenía una producción de seis millones de barriles (950.000 m³) de crudo al día, poniendo de manifiesto los experimentos geopolíticos que históricamente han hecho las potencias occidentales en oriente medio y el golfo pérsico.

Después de la revolución iraní de 1979 liderada por el Ayatolá Ruhollah Jomeini, las relaciones diplomáticas se deterioraron, Irán pasó de estar regida por la dinastía Pahlevi, vestigio del imperialismo persa, cuya monarquía era favorable a los negocios con las potencias occidentales, a ser una república constitucional islámica chií, bajo la tutela de wilayat faqih, la dirección espiritual de los Imames, con un sabio religioso que haya demostrado su conocimiento de la ley islámica o Sharia, por encima del presidente gobernante, que rechazó radicalmente continuar con las políticas de negocios con los países occidentales, de quienes había sido títere la dinastía Pahlevi, que desde finales del siglo XIX había concedido el monopolio del tabaco a una empresa británica y a lo largo del siglo XX suprimió las leyes islámicas para prohibir la vestimenta rigorista en las mujeres y a través de la policía secreta de seguridad nacional, masacró y torturó a los rebeldes chiíes. La hostilidad de la república moderna de Irán y su orden teocrático se manifestó en noviembre de 1979 cuando cientos de seguidores de Jomeini asaltaron la embajada de Estados Unidos en Teherán como protesta ante el intervencionismo estadounidense, tomando como rehenes a más de cincuenta ciudadanos y diplomáticos estadounidenses. Los rebeldes chiíes exigían que Estados Unidos extraditara al Sah, quien recibía tratamiento médico y asilo, para juzgarlo en Irán por crímenes cometidos durante su reinado sobre los ciudadanos con su policía secreta, denominada SAVAK. A la vista de las consecuencias del fundamentalismo islámico, el expresidente estadounidense Carter rompió relaciones diplomáticas con Irán e impuso en abril de 1980 un embargo comercial, exceptuando medicinas y alimentos; los fondos iraníes en bancos estadounidenses quedaban congelados y contabilizados para indemnizar a los rehenes al ser liberados y pagar las demandas de las empresas estadounidenses contra Irán.

Al utilizar el programa nuclear para obtener plutonio y uranio enriquecido, con los que fabricar armamento atómico, Irán recibió el rechazo de la comunidad internacional. Estados Unidos instó al Organismo Internacional de Energía Atómica a terminar su cooperación en el programa nuclear iraní, las empresas que tenían contratos previos a la revolución de 1979 decidieron retirarse de los proyectos de construcción de los reactores nucleares, dejándolos incompletos. Irán no encontró socios entre los países europeos, pero tras la caída de la Unión Soviética recibió apoyo de Rusia y China en sus avances de enriquecimiento de uranio, aunque pese a las crisis diplomáticas de la primera década del siglo XXI nunca se llegó a demostrar que Irán tuviera bombas nucleares pero tampoco que el avance de su programa sólo les permitía tener energía atómica con uso civil; los informes del OIEA afirmaron que Irán había investigado sobre armamento. El Consejo de Seguridad de la ONU elaboró un marco legal entre 2006 y 2010 para prohibir la venta de armamento a Irán, así como dar tecnología que les permitiera lanzar misiles con cargas nucleares. La Unión Europea y Estados Unidos mantuvieron embargos y prohibiciones financieras como el bloqueo del dinero de clientes iraníes en bancos extranjeros, la restricción comercial sobre las importaciones desde Irán, y sanciones a quienes dieran suministro a Irán para su programa de armamento.

A inicios de 2016 la administración de Obama logró un acuerdo diplomático con Irán para detener su programa de armamento nuclear, con supervisiones del OIEA para comprobar el debido cumplimiento del pacto. Estados Unidos devolvería gradualmente el dinero bloqueado en sus bancos a clientes iraníes, por más de 50.000 millones de dólares, además de abrir el mercado a las exportaciones de Irán a otros países, notablemente su petróleo que alcanza 2,7 millones de barriles diarios disponibles para exportación con el beneplácito de la OPEP, también devolvió 1.700 millones de dólares a la república islámica chií como antiguo reembolso del dinero que había entregado el régimen del sah Mohammad Reza Pahlevi para comprar equipamiento militar, antes de la revolución iraní de 1979. Irán recibió su primer Airbus 321, del total de 100 aeronaves que ha encargado. Boeing anunció la venta de otros 50 aviones a Homa, la compañía aérea de Irán, cuya primera entrega está prevista en 2018, de modo que se reactive la aerolínea nacional frente al gasto de ciudadanos iraníes en empresas extranjeras para viajar.

El 1 de febrero de 2017, Emiratos Árabes Unidos fue el primer país musulmán que respaldó la orden ejecutiva de Donald Trump, a través del ministro de asuntos exteriores, Sheikh Abdullah bin Zayed Al Nahyan, quien declaró que la mayoría de los países de confesión musulmana no estaban vetados dentro de la orden ejecutiva, medida que calificó de temporal y decisión soberana de Estados Unidos. Esta semana se inauguró el Trump International Golf Club en Dubai, Emiratos Árabes Unidos, ubicado en el centro de Akoya, una extensa urbanización de DAMAC Properties, promotora inmobiliaria de Hussain Sajwani, que fue invitado junto a sus familiares al resort hotelero de Trump en Mar-a-Lago para celebrar fin de año. Sin embargo, cuando todavía en las primarias republicanas Donald Trump prometió que como medida de seguridad nacional prohibiría la inmigración desde todos los países musulmanes y elaboraría un censo en Estados Unidos para identificar a sospechosos de yihadismo, las letras doradas en árabe con el apellido Trump fueron retiradas del exterior de la obra y los carteles de publicidad con Trump luciendo swing para promocionar la futura inauguración del campo de golf y selecto club de caballeros, fueron retirados de la avenida Jeque Zayed, en Dubái. Sólo en la segunda semana de febrero de 2017 unos operarios volvieron a colocar las letras doradas con el apellido del presidente estadounidense cuando había luz verde para la inauguración, a la cual acudieron los hijos mayores de Trump en representación.

Orden Ejecutiva de Donald Trump contra la entrada de terroristas extranjeros en Estados Unidos

En su primera semana como presidente de los Estados Unidos, Donald Trump firmó una serie de medidas conocidas como executive orders, que en la terminología jurídica de otros países se asemejan a los decretos ley, donde el presidente del gobierno, como jefe del poder ejecutivo en virtud del artículo II, secciones 1,3 de la Constitución, puede dictar reformas con carácter de ley incluso sin aprobación del poder legislativo. El expresidente Bill Clinton las utilizó para evitar el Congreso en decisiones controvertidas, como la entrada en guerra en Yugoslavia, cuando los demócratas no tenían mayoría. Pese a que Donald Trump podría sentirse respaldado dado que el partido republicano controla ambas cámaras legislativas, el actual presidente estaría esquivando voces críticas, como Mike Pence o John McCain. A principios del siglo XX, el departamento de Estado comenzó a numerar las órdenes ejecutivas de forma retroactiva hasta el año 1862 cuando el presidente Lincoln suspendió el mandato de habeas corpus y aprobó la Emancipation Proclamation por orden ejecutiva.

Donald Trump firma la orden ejecutiva número 13769El 27 de enero de 2017, el presidente Donald Trump firmó la orden ejecutiva número 13769, titulada Protección de la Nación contra la Entrada de Terroristas Extranjeros en Estados Unidos (Protecting the Nation from Foreign Terrorist Entry into the United States). La sección tercera de la orden prohíbe la entrada de personas procedentes de Libia, Irán, Irak, Somalia, Sudán, Siria y Yemen, bajo el Immigration and Nationality Act (INA), sin importar el estatus de visado o residencia permanente, durante 90 días. La sección quinta de la orden suspende el Programa de Admisión de Refugiados de los Estados Unidos (USRAP) durante 120 días, además de reducir el aforo previsto de 110 000 personas para 2017 a menos de la mitad. La sección séptima de la orden trata sobre la mejora de los sistemas de control biométrico en aeropuertos y aduanas para escanear huellas dactilares y rastrear a los viajeros en una base de datos de criminales, terroristas e inmigrantes ilegales. Trump alegó en su comparecencia que la orden incluía países «previamente identificados por la administración de Obama como reductos terroristas».

La orden ejecutiva de Trump se basaba en legislación vigente como H.R.158 o las normativas de entrega de visados y protección contra terroristas Visa Waiver Program Improvement y Terrorist Travel Prevention Act de 2015, que fueron redactadas en el Congreso y firmadas por el presidente Obama. Dicha ley formó parte del Consolidated Appropriations Act de 2016, que retiró el privilegio de los 90 días de entrada sin visado a ciudadanos con doble nacionalidad que habían viajado desde alguno de los 38 países que entregaron visados para viajar a Estados Unidos desde el año 2011. Desde el año pasado todavía con Obama como presidente, se les hacía pasar el trámite de obtener un visado, los países mencionados eran Irak, Siria, Irán y Sudán, junto con aquellos presentes en la lista State Sponsors of Terrorism, países que financiaban el yihadismo; Libia, Yemen, y Somalia fueron añadidos posteriormente por la Secretaría de Seguridad Nacional.

Durante la campaña electoral a la presidencia, Donald Trump propuso medidas para proteger a Estados Unidos de atentados yihadistas, como elaborar un censo de musulmanes residentes en Estados Unidos para registrar a supuestos radicales, y vetar la entrada desde ciertos países considerando que muchos extremistas islámicos podrían utilizar el programa de reasentamiento de refugiados para entrar en Estados Unidos. Después de la masacre en el tiroteo de Orlando, Donald Trump aseguró como promesa electoral que suspendería los visados para musulmanes de países con vinculaciones terroristas, mediante una reforma en materia de seguridad nacional para bloquear la inmigración desde territorios yihadistas. Las evidencias o pruebas incriminatorias para deducir qué países deberían ser vetados son controvertidas y han sido deliberadamente tergiversadas tomando estadísticas de las agencias gubernamentales. Un informe del año 2015 publicado por Migration Policy Institute concluyó que de 784 000 refugiados por guerras asentados en Estados Unidos desde el 11 de septiembre de 2001, sólo 3 fueron detenidos por indicios de terrorismo.

El diario The Guardian señaló que desde que comenzara la guerra en Siria, Estados Unidos había actuado con lentitud en la respuesta a la crisis de los refugiados, comprometiéndose frente a la Organización de Naciones Unidas a acoger a 10 000 personas desplazadas para finales del año 2016. Dado que los países europeos no alcanzaron sus compromisos en el número de refugiados que darían asilo, cumpliendo unas estadísticas vergonzosas, salvo Suecia, Dinamarca o Alemania, se esperaba que Estados Unidos tuviera un papel más determinante, no una solidaridad paupérrima teniendo en cuenta que 4,8 millones de sirios han huido de la guerra a países vecinos. Algunos países europeos como España, son quizá los más lamentables en su incumplimiento, dado que España se comprometió a dar rutas más seguras para los migrantes que toman embarcaciones desde Libia tratando de cruzar el Mediterráneo, en unas estadísticas de unas 4500 personas muertas en el mar tratando de llegar a Europa desde el norte de África durante el pasado año 2016. De los 17 337 refugiados que España se comprometió a dar asilo hasta septiembre de 2017, solo ha dado protección a 1488 personas.

No se trata sólo de que Estados Unidos sea una nación construida por inmigrantes, que los cimientos morales de la Constitución y leyes fundacionales se basaron en criterios de igualdad de los individuos con mismos derechos civiles y libertades sin discriminación por etnia o confesión religiosa, por lo que el veto constituiría un retroceso que contradice los orígenes del liberalismo estadounidense. En el periodo contemporáneo violaría las leyes del Immigration & Naturalization Act de 1965 que eliminó la ascendencia o nacionalidad como criterios de admisión a inmigrantes, Estados Unidos acogió a refugiados en las tres últimas décadas del siglo XX: en los 70, Estados Unidos aceptó la entrada de cientos de miles de refugiados de Vietnam. En 1980, Estados Unidos recibió a más de 125 000 cubanos durante el éxodo del Mariel. En la década de los 90 acogieron a desplazados por las guerras en Bosnia, Somalia y Rwanda.

Difícilmente los refugiados sirios pueden ser simpatizantes del yihadismo, cuando son la población más vulnerable, mujeres y menores de edad que escapan de la atrocidad de la guerra, atrapados entre el Estado Islámico y el régimen de Bashar Háfez al-Ásad. El Estado Islámico ha actuado reiteradamente con violencia sobre los sirios que rechazaban unirse al califato, pues huían del extremismo de los talibanes. Si Europa y Estados Unidos cierran sus fronteras dejando que Turquía impida el paso a los desplazados por la guerra de Siria, al igual que España devuelve a migrantes a países represivos donde no hay ningún respeto por los derechos humanos, como Marruecos o Libia, lo cierto es que refuerzan el argumento del Estado Islámico de que los países occidentales los han abandonado y la única salvación para los musulmanes sirios está en adherirse a las filas de los terroristas o bien huir de la muerte y la miseria a otros países de Oriente Medio. Donald Trump declaró a la cadena de televisión Christian Broadcasting Network (CBN) que daría prioridad a la minoría cristiana al dar entrada a los refugiados sirios, explicando -falsamente, pues se admitieron refugiados tanto cristianos como musulmanes- que habían recibido un trato despreciable por la administración de Obama. Los cristianos representan apenas entre 0.1% a 1.5% de los refugiados sirios que optaron por la protección de las Naciones Unidas para escapar de la guerra. António Guterres, responsable de la Comisión de las Naciones Unidas por los refugiados, explicó en octubre del 2015 que muchos sirios tenían lazos con la comunidad cristiana en Líbano y que algunos grupos habían solicitado la protección de la Organización de Naciones Unidas.

En junio del 2016, basándose en una lista de 580 detenidos por supuesta vinculación con yihadistas entre el 11 de septiembre de 2001 y el 31 de diciembre de 2014, proporcionada por el departamento de Justicia, el subcomité de Inmigración, del cual fueron cargos públicos los republicanos Jeff Sessions y Ted Cruz, aseguraron que al menos 380 de los 580 reos eran extranjeros. Desde el 11 de septiembre de 2001, los atentados terroristas que causaron más muertes fueron perpetrados mayoritariamente por extremistas islámicos de Arabia Saudita, Líbano, Afganistán y Pakistán, países no incluidos entre los vetados por la orden ejecutiva. Alex Nowrasteh, del laboratorio político libertario Cato Institute, señaló que en realidad 241 de las 580 condenas, esto es un 41,5%, no fueron por delitos de terrorismo; aunque la imputación inicial fue por delitos relativos al terrorismo, finalmente no fueron juzgados por tales delitos, sino que posteriormente se cambió la calificación jurídica de los hechos. Cualquier persona con un mínimo conocimiento del sistema judicial sabe que no hay que fiarse de los atestados policiales ni de la primera calificación jurídica tras una denuncia donde generalmente se opta por la más perjudicial y grave para justificar -en la práctica cubrirse las espaldas por quebrantamientos procesales- las diligencias previas y actuaciones policiales, cuando en la mayoría de los procesos judiciales se acaban juzgando delitos que no se correspondían con la gravedad de la acusación o se descubre que los supuestos hechos descritos no eran tales.

Mapa de los 7 países vetados por la Orden Ejecutiva 13769 Protección de la Nación contra la Entrada de Terroristas Extranjeros en Estados Unidos
Mapa de los 7 países vetados por la Orden Ejecutiva 13769 Protección de la Nación contra la Entrada de Terroristas Extranjeros en Estados Unidos: Libia, Irán, Irak, Somalia, Sudán, Siria y Yemen. Las estadísticas muestran el número y tipo de visados entregados a ciudadanos de dichos países en el año 2016. Fuente Wikipedia e Informe de la Oficina de Visados. Despacho de Asuntos Consulares, Departamento de Estado.

Resulta chocante que ni en la redacción, ni en la comparecencia del presidente Trump se hiciera ninguna mención a la Iniciativa Pan Sahel elaborada en noviembre del 2002 por la Oficina contra el terrorismo del Departamento de Estado, para cooperar con Chad, Niger, Mauritania y Mali, ni los compromisos de los países de la OTAN respecto a los territorios del Sahel, una amplia franja de 4 millo­nes de km² que abarca desde al océano Atlántico hasta el mar Rojo, donde se difumina la aridez del desierto del Sáhara para dar comienzo a la sabana y los cauces del río Níger, como frontera geográfica que separa el Magreb, África árabe islámica, de África negra y los cultos animistas del Vudú de la mitología Yoruba, cuyo sincretismo por el ancestral tráfico de esclavos de los reinos tribales africanos queda recogido en el folklore musulmán Gnawa en Marruecos y Argelia, así como la convivencia entre el cristianismo por la evangelización colonial con los cultos tradicionales a través de África central.

Conflictos en el Sahel
Geopolítica en el Sahel. Fuente: Monde Diplomatique.

Además de la presencia de los rebeldes tuareg, combatientes del Azawad, diferentes facciones yihadistas, entre ellas Al Qaeda, Al Murabitun, Muyao, Macina, Ansar Dine, Boko Haram, han encontrado en el Sahel un santuario donde obtener reclutas, entre jóvenes sin expectativas laborales sumidos en una pobreza estructural, una demografía con alta tasa de natalidad donde la mitad de la población son adolescentes, no tienen más salidas que emigrar clandestinamente o dejarse fascinar por el cebo de los terroristas. El histórico tráfico de esclavos ha sido sustituido por la logística de narcotraficantes, contrabandistas y grupos terroristas, a los que los países occidentales han pagado más de 80 millones de euros por rescates de cooperantes humanitarios secuestrados, la franja del Sahel recorre países como Mauritania, Senegal, Malí, Burkina Faso, Níger, Chad, Sudán y Eritrea, denominada el cinturón del hambre dado el bajo índice de desarrollo humano, es una base de reclutamiento, radicalización, financiación y preparación de la yihad. Los terroristas no necesitan una gran estructura en el Sahel, sólo usar unos cientos de dólares que provienen del tráfico de armas, drogas y secuestros, para convencer a chicos jóvenes económicamente desesperados para perpetrar un atentado; si consideran que el resultado ha sido satisfactorio, lo reivindican como propio.

Tropas internacionales en el Sahel

Bajo protectorado francés dado el pasado colonial en África, en el Sahel se diseminan soldados franceses, cascos azules de la ONU y tropas de 26 países de la Unión Europea (EUTM), para entrenar y asesorar a las fuerzas armadas nacionales para que puedan proteger sus países. Los estadounidenses tienen desplegadas bases y medios de espionaje para rastrear la franja del Sahel, además de unas embajadas blindadas construidas en serie, tanto que son denominadas McEmbassies por algunos diplomáticos. Estados Unidos conoce que los yihadistas reclutan en la zona de conflicto como un terrorismo trashumante donde la presencia continuada de militares occidentales trata de evitar que se hagan con un territorio como hizo el ISIS en Siria.

La sección primera, que describe el propósito de la orden ejecutiva, invoca el recuerdo de los atentados del 11 de septiembre de 2001 asegurando que la normativa del Departamento de Estado impidió a los funcionarios consulares realizar un análisis sobre los visados de los terroristas que perpetraron los atentados. Sin embargo, ninguno de los terroristas que secuestraron los aviones para estrellarlos contra el World Trade Center, provocando la mayor masacre en un atentado terrorista a Estados Unidos, provenían de los países vetados. Precisamente se excluye del veto a Arabia Saudí, Egipto, Líbano, Emiratos Árabes Unidos, Turquía, Azerbaiyán y otros territorios donde la mayoría de la población es de confesión musulmana, excepciones motivadas por los negocios de la familia Trump en dichos países, así como de algunos de los miembros del gobierno.

Pese a que Donald Trump quiso escenificar un traspaso de todo su imperio hotelero a sus hijos para evitar conflictos de intereses con sus funciones ejecutivas como presidente del gobierno, cabe destacar que en Arabia Saudí -país de procedencia de los terroristas que atentaron contra el WTC el 11 de septiembre de 2001-, Trump ha buscado oportunidades de negocio en Jeddah, ciudad próxima a la Meca; en Emiratos Árabes Unidos, administra un campo de golf en Dubai junto con Damac Properties. En Estambul, Turquía, además de la Trump Tower, el empresario concedió una licencia para utilizar su apellido en dos edificios de lujo. En Egipto, Donald Trump es administrador de dos empresas: Trump Marks Egypt y Trump Marks Egypt LLC; mientras que en Bakú, Azerbaiyán, construyó también un hotel. En Indonesia tenía previsto abrir un hotel en Lido y Bali, en un acuerdo empresarial con MNC Group, con sede en Yakarta. El jurista David G. Post criticó que «permitir que intereses empresariales interfieran en la función pública del presidente del gobierno al realizar una orden ejecutiva» constituye una ofensa que debería ser objeto de impeachment o moción de censura, algo que el profesor universitario Allan Lichtman había sugerido que ocurriría en algún momento de la legislatura.

Jordan Reeves, creatividad infantil en prótesis impresas 3D

Jordan Reeves es una niña que fue noticia en diferentes medios de comunicación estadounidenses, incluyendo artículos en la revista People, Today y Fast Company, cuando participó en un taller para niños durante el evento Superhero Cyborgs 2.0 de KidMob celebrado entre los días 15-19 de enero de 2016 en San Francisco y que tendrá más ediciones. Junto con ingenieros y diseñadores digitales de la empresa de software Autodesk, menores de 15 años con pérdida de alguna de las extremidades superiores pudieron elaborar modelos de prótesis para sus brazos con técnicas de impresión 3D. Kate Ganim, co-directora de Kidmob, declaró que los objetivos principales de la empresa de diseño digital son «apoyar a los niños en el aprendizaje de competencias del siglo XXI, trabajar junto a profesionales de la ingeniería y el diseño de modo que ganen confianza en sí mismos y sus aptitudes creativas para mejorar su experiencia del mundo.»

«El taller se basa en que aquellos menores denominados discapacitados, se sientan súpercapacitados. Si no puede ser una mano, ¿entonces qué querrías producir como prótesis?» A Jordan Reeves, que nació sin antebrazo izquierdo y utiliza de forma habitual una prótesis ortopédica que le permite agarrar objetos, se le ocurrió producir un cañón de purpurina y oropel bajo el nombre en clave Girl Blaster, más tarde incluido en Project Unicorn, prototipo que diseñó junto al mentor Sam Hobish y ha tenido actualizaciones posteriores, pues ambos han trabajado durante meses en un modelo definitivo, charlando a través de Google Hangout.

Jordan Reeves Project Unicorn

Su historia se hizo muy popular a través de las redes sociales, además del canal de la entidad benéfica BornJustRight sobre niños nacidos con alguna discapacidad o malformación, que lejos de sentirse víctimas o estar traumatizados, dan rienda suelta a su creatividad para superar desafíos cotidianos en sus actividades escolares o deportivas. Nihilismo positivo.

Jordan Reeves Project Unicorn

«Nuestro primer objetivo era diseñar una base sobre la cual poder construir el cañón de purpurina», declaró Sam Hobish, ingeniero en Autodesk especializado en modelado e impresión 3D, explicando que las partes más básicas del prototipo se habían realizado en el taller, pero que todavía quedaba mucho trabajo para hacerlas funcionales y terminar la prótesis. «Estamos hablando para ver si conseguimos dar más funcionalidad que lanzar purpurina, de modo que el modelo diseñado permita movilidad en el codo y termine en una mano que pueda lanzar una pelota de baloncesto o sostener un teléfono.»

Desde luego, ser un héroe cyborg es mucho más que lanzar purpurina al mundo. A Jordan le gusta el baloncesto -y hasta encesta en la canasta como puede verse en un vídeo de un partido, no por nada la bautizaron Jordan-, correr, interactuar con animales, tocar el piano y otras incontables actividades que Hobish y su equipo están utilizando como información para realizar sus diseños, sin que las conversaciones semanales para perfeccionar Project Unicorn se salgan por la tangente o se conviertan en banalidades de social media, desperdiciando la racha creativa. En el último año ha presentado su cañón de purpurina en algunos eventos después de salir en medios de comunicación, obtuvo un viaje a DisneyWorld con el premio Dream Big, Princess, las empresas Autodesk y Dremel la obsequiaron con una impresora 3D doméstica y Awesome without Borders donó 1000 USD en filamento para producir piezas.

Los diseños modelados con impresión tridimensional en el taller son principalmente accesorios lúdicos, pues Jordan Reeves lleva como otros menores con pérdida de extremidades una prótesis para poder realizar actividades cotidianas que de otro modo se harían mucho más difíciles. David Rotter es un médico especializado en ortopedia de Chicago que ha desarrollado prótesis tradicionales desde que la menor tenía 3 años de edad. Le han impresionado tanto sus nuevos accesorios que ha aceptado participar en los nuevos diseños. Con el nuevo equipo de trabajo en su casa de Columbus, Missouri, y las directrices de ambos profesionales, Jordan ha producido una prótesis que termina en gancho y en una mano, que si bien no está compuesta por materiales tan sólidos como las prótesis médicas que se venden en ortopedias, producirlas con una impresora 3D costó decenas en vez de miles de dólares. Además, dado que el cuerpo de los niños está en pleno crecimiento, las piezas impresas tridimensionalmente son más prácticas que comprar prótesis que no se adaptarán al cuerpo de la menor de un año a otro.

Jordan Reeves Project Unicorn

Jordan Reeves Project Unicorn

Hobish y Rotter se dieron cuenta que no podían adaptar los diseños de manos protésicas en Enabling the future, por lo que tuvieron que idear a partir de septiembre de 2016 otra alternativa: emplear un brazo protésico tradicional con conexión hasta la muñeca donde atornillar una mano que sí sea una pieza modelada para impresión 3D. La mano impresa en tres dimensiones queda fijada en la prótesis médica y se conecta con cables como si fueran los ligamentos de las articulaciones hasta un arnés que la chica lleva colocado en el hombro izquierdo, similar al que ya utiliza Jordan para controlar el gancho mediante el cual agarra objetos.

Jordan Reeves Project Unicorn

Más allá de acomodar la mano impresa, la prótesis puede ser base para otras adiciones. En el paquete que Rotter envió a Jordan, incluyó un gancho protésico estándar y por petición expresa de la niña, un gancho similar al del famoso pirata del País de Nunca Jamás. Conectar sus futuras creaciones impresas en tres dimensiones en el extremo necesitará un anclaje al brazo protésico.

«Allí comienza la diversión de incluir las piezas que ella diseñe en el extremo del brazo protésico», declaró Rotter. «Es dónde realmente pienso que vamos a tener una buena interacción entre lo que yo he hecho, lo que Jordan conceptualiza, y lo que Sam puede ayudarla a producir, para ver si es algo utilizable por ella y le da cierta funcionalidad.»

Jordan, que recibió el paquete justo a tiempo para acudir con el equipamiento al evento Kid Inventors’ Day celebrado el pasado 17 de enero de 2017 en Nueva York, se sintió entusiasmada pese a los titubeos iniciales sobre cómo dar uso a la nueva prótesis.

Prótesis médicas de ortopedia vs prótesis producidas por impresoras 3D

Pese al éxito y la mediatización alcanzada por este caso, el doctor Rotter mantiene la cautela y se muestra prudente al acercarse a las prótesis producidas con impresoras 3D. Él tiene también una impresora 3D en su laboratorio, pero solamente la ha utilizado puntualmente, para producir herramientas o instrumental auxiliar con el que mejorar prótesis médicas tradicionales. Hasta la fecha, jamás ha dado alta médica a ningún paciente entregándole ninguna prótesis completamente realizada por impresión tridimensional, al observar que hay demasiadas variables que muestran una construcción débil.

«Específicamente en las prótesis para las extremidades superiores, no creo que hayamos llegado tan lejos con la impresión 3D como para ofrecer algo con lo que los médicos nos sentiríamos moralmente tranquilos respecto a la cobertura sanitaria», declaró Rotter.

Aún así, la medicina tradicional y la técnica de impresión 3D están en contacto, acercando posiciones. Hobish comenzó a trabajar con Enable Community Foundation, una comunidad de internet sin ánimo de lucro que surgió de la organización homónima que comparte modelos de manos protésicas para imprimirlas en tres dimensiones. Está desarrollando un software llamado LimbForge, que puede ajustar el tamaño de un modelo 3D completo basándose en cambios de una medida específica. Enable ha estado trabajando con expertos en prótesis ortopédicas usando flujos de trabajo establecidos por la comunidad médica.

El objetivo último es colaborar con entidades no gubernamentales que desplazan voluntarios a países que han padecido catástrofes y que se encuentran entre los más pobres del mundo, para imprimir prótesis tridimensionales de bajo coste. En países como Haití, las prótesis médicas tradicionales son muy difíciles de obtener, mientras la mutilación de extremidades o las malformaciones en brazos y piernas son causa de estigma social y recuerda la esclavitud colonial. Poder llevar una prótesis, aunque sea una forma híbrida entre las prótesis de ortopedia y las manos con piezas obtenidas con impresora 3D, da cierto alivio a estas personas habitualmente excluidas de la sociedad.

– Noticia en Fast Company: The girl behind the sparkle shooting prosthetic arm is just getting started.
– Canal de Youtube BornJustRight.
– Página BornJustRight, con historias de superación para niños y novedades escritas por la propia madre de Jordan Reeves, que también comparte inquietudes motivadoras en el Twitter JenLeeReeves y en Instagram. En la barra lateral derecha de Born Just Right hay otros sitios sobre cómo personas con malformaciones o amputaciones de las extremidades tienen coraje de vivir.