El cinismo de la Asociación Nacional del Rifle (NRA) sobre los videojuegos violentos

El pasado 21 de diciembre de 2012, tras la matanza en Sandy Hook Elementary School, Newtown Connecticut, Estados Unidos, la Asociación Nacional del Rifle (NRA), publicó una conferencia de su vicepresidente ejecutivo Wayne LaPierre con una llamada al orden para alertar sobre la inmediata necesidad de entrenar y armar personal cualificado en seguridad dentro de los colegios y centros de estudios para proteger a los menores de edad, denominado National School Shield Program. La NRA se opone al control estatal sobre el acceso a las armas de fuego por parte de los ciudadanos, rechazan reformas para que la legislación, como ocurre en otros países, tipifique motivos para poseerlas, incluyendo registros periódicos sobre las armas y la munición que controla cada ciudadano.

La NRA se refugia en la segunda enmienda a la Constitución de los Estados Unidos donde se establece el derecho a portar armas. Su origen puede remontarse como los derechos procesales en la common law anglosajona, tradición existente antes de la Baja Edad Media, dado que el habeas corpus, contra las detenciones arbitrarias ordenadas por señores feudales, se encuentra recogido en la Magna Carta Libertatum del año 1215 en Inglaterra, ya en la Edad Moderna con la Carta de Derechos de 1689 y hasta el liberalismo constitucional estadounidense, que tiene como fechas clave la Declaración de Independencia de Estados Unidos (1776), la Constitución de Estados Unidos de América (1787) y la Carta de Derechos (1791). Aunque cronológicamente anterior a la revolución francesa, la constitución de Estados Unidos como nación independiente bebió de las fuentes ilustradas, donde se estableció que toda nación moderada debía tener poderes separados (ejecutivo, legislativo, judicial) frente a las monarquías absolutas y el despotismo, junto con un sistema de controles y contrapesos, checks and balances, de modo que ningún organismo estatal ni alto cargo público acumulara demasiado poder como para poner en riesgo las libertades civiles o cometer abusos de forma arbitraria.

El propio comunicado de la NRA insiste en que la inseguridad se soluciona con armas de fuego, que la única manera de detener a criminales armados es disponer de ciudadanos buenos que también porten armas para que puedan actuar inmediatamente, evitando que aquellos aprovechen y exploten las zonas indefensas, lo que justificaría que cada individuo se proteja inmediatamente frente a abusos, empleando su propia arma de fuego. Pero si la interpretación de una doctrina política en sus orígenes democrática y defensora de los derechos civiles ha desembocado en una sociedad más violenta donde periódicamente hay tiroteos, ya sea entre bandas, por abuso de fuerza ante un delincuente o porque un psicópata irrumpe en un centro de estudios armado, algo no está funcionando bien.

NRA Press

The only way to answer that question is to face up to the truth. Politicians pass laws for Gun-Free School Zones. They issue press releases bragging about them. They post signs advertising them.

And in so doing, they tell every insane killer in America that schools are their safest place to inflict maximum mayhem with minimum risk.

How have our nation’s priorities gotten so far out of order? Think about it. We care about our money, so we protect our banks with armed guards. American airports, office buildings, power plants, courthouses — even sports stadiums — are all protected by armed security.

We care about the President, so we protect him with armed Secret Service agents. Members of Congress work in offices surrounded by armed Capitol Police officers.

Yet when it comes to the most beloved, innocent and vulnerable members of the American family — our children — we as a society leave them utterly defenseless, and the monsters and predators of this world know it and exploit it. That must change now!

La negrita es mía en todos los fragmentos citados. Tal y como puede leerse la analogía que aparece en el discurso de la Asociación Nacional del Rifle (NRA) es que el uso de las armas de fuego trae seguridad a cualquier contexto donde se teme un ataque: la protección del presidente del gobierno, la protección de aeropuertos, oficinas, centrales eléctricas, juzgados, estadios, etc. por lo que se debería extender a los colegios y centros de estudio para proteger a los menores de edad. Con una pequeña búsqueda de información se puede encontrar que los países donde se ha puesto en práctica el entrenamiento de personal armado dentro de las escuelas además de los Estados Unidos son Israel y Tailandia.

And here’s another dirty little truth that the media try their best to conceal: There exists in this country a callous, corrupt and corrupting shadow industry that sells, and sows, violence against its own people.

Through vicious, violent video games with names like Bulletstorm, Grand Theft Auto, Mortal Kombat and Splatterhouse. And here’s one: it’s called Kindergarten Killers. It’s been online for 10 years. How come my research department could find it and all of yours either couldn’t or didn’t want anyone to know you had found it?

Then there’s the blood-soaked slasher films like «American Psycho» and «Natural Born Killers» that are aired like propaganda loops on «Splatterdays» and every day, and a thousand music videos that portray life as a joke and murder as a way of life. And then they have the nerve to call it «entertainment.»

NRA Gun ClubAquí es donde la NRA se coloca la máscara del cinismo -moderno, esto es, zynismus y no kynismus, del perruno grupo filosófico griego antiguo- delegando la alta violencia en los Estados Unidos en los videojuegos como Bulletstorm, GTA, Mortal Kombat, Splatterhouse, etc. así como en las películas de cine de asesinatos en serie. Lo que no explican es que la propia NRA tiene videojuegos de disparos, como NRA Gun Club o NRA Practice Range, que simulan entrenamientos en un campo de tiro con temporizador.

Es verdad que los juegos de disparos de entrenamiento de la NRA no se divierten con violencia especialmente sádica sobre los oponentes, puesto que se dispara a dianas, ni tienen más guión que mejorar la precisión en el manejo del arma, pero los contenidos audiovisuales particularmente violentos de la industria del entretenimiento consumidos en otras naciones del mundo no están relacionadas con el nivel de homocidios causados por tiroteos, la sociedad estadounidense tiene estadísticas mucho más alarmantes, como otras sociedades americanas particularmente violentas.

Siempre está en la conciencia de cada consumidor distinguir las representaciones de ficción en la industria cultural, videojuegos, películas, videoclips de música, etc. del daño real que produce la distribución sin controles legales de armas de fuego al alcance de cualquiera.

Rather than face their own moral failings, the media demonize lawful gun owners, amplify their cries for more laws and fill the national debate with misinformation and dishonest thinking that only delay meaningful action and all but guarantee that the next atrocity is only a news cycle away.

The media call semi-automatic firearms «machine guns» — they claim these civilian semi-automatic firearms are used by the military, and they tell us that the .223 round is one of the most powerful rifle calibers … when all of these claims are factually untrue. They don’t know what they’re talking about!

Worse, they perpetuate the dangerous notion that one more gun ban — or one more law imposed on peaceful, lawful people — will protect us where 20,000 others have failed!

La NRA ha rechazado, tras cada suceso donde murieron ciudadanos por tiroteos, como mayor lobby o grupo de presión unido al partido republicano, toda reforma propuesta al parlamento estadounidense sobre el control de las armas de fuego, notablemente a través de restricciones de licencia o permiso para conseguir armas, con tests psicotécnicos y revisión de los antecedentes del aspirante, y registros periódicos que justifiquen su uso y la munición empleada, denominados «universal background checks».

The only way to stop a monster from killing our kids is to be personally involved and invested in a plan of absolute protection. The only thing that stops a bad guy with a gun is a good guy with a gun. Would you rather have your 911 call bring a good guy with a gun from a mile away … or a minute away?

En este fragmento hay un guiño al proyecto Minutemen, originado en el periodo imperialista de los primeros colonos británicos. Mejor tener hombres armados que estén listos en un minuto como primera milicia que depender de cuerpos de seguridad de emergencia estatales que se personen en el lugar tras una llamada.

We can’t wait for the next unspeakable crime to happen before we act. We can’t lose precious time debating legislation that won’t work. We mustn’t allow politics or personal prejudice to divide us. We must act now.

En el documental de Michael Moore, Bowling for Columbine, del año 2002, se incluye una «breve historia» del pueblo estadounidense representada con dibujos animados de la serie South Park para explicar la dependencia cultural hacia el uso de armas de fuego rechazando restricciones legales para su control. Entre otras cosas presentes en el filme, esto le valió al director críticas por provocación, sin embargo, la lucidez de la película hace que siga teniendo vigencia en relación al discurso de la NRA. Si os parece rara la parte del vídeo donde de un disparo se cambia el cartel de Ku Klux Klan a la NRA, fijaos en la coincidencia entre la fecha de ilegalización del primer grupo de la secta y el año de creación de la Asociación Nacional del Rifle, que no ha dejado de crecer en miembros.

En el caso del videojuego NRA: Practice Range de plataforma móvil, disponible en Apple para iPhone e iPad, desarrollado por MEDL Mobile, resulta chocante que la etiquetación de contenidos ponga que es un juego para personas de 12 años en adelante, teniendo en cuenta que se manejan armas de fuego como pistolas hasta rifles de mira telescópica, y se entrena la precisión en el disparo.

NRA Practice RangeEl juego incluye una base de conocimiento sobre uso de armas, medidas de seguridad y otros consejos de la NRA. Es extraño que desde algunos medios se critique que determinados videojuegos first-person-shooter llevan a los jóvenes a ser violentos y, en el caso de los que tienen ambientación histórica con conflictos bélicos y armas hiperrealistas con marca registrada de fabricantes de armamento, se sostenga que estos videojuegos inoculan o introducen larvadamente en los jugadores el deseo de comprar un arma real de alguno de los modelos reproducidos en el videojuego. Curiosamente, el malogrado juego de la NRA incluye un uso gratuito de los campos de tiro junto con microtransacciones de $0.99 para lograr reproducciones virtuales de modelos registrados de rifles de asalto o francotirador.

En un artículo publicado en Eurogamer, Shooters: How Video Games Fund Arms Manufacturers, se argumenta la conexión entre la venta de armamento a civiles en el circuito clásico y las recreaciones virtuales de armas de fuego de marcas registradas que aparecen con licencia en videojuegos. A partir del acuerdo entre las empresas que comercializan videojuegos de disparos que pagan licencias de uso a los fabricantes de armamento que tienen la marca registrada sobre pistolas, subfusiles, rifles, y otras armas de fuego, generarían subrepticiamente el deseo de comprar armas de fuego en la juventud estadounidense. Según Simon Parkin las empresas tabacaleras ya habían desarrollado una estrategia de marketing similar a inicios del siglo XX cuando se comercializaron cajetillas de cigarros hechos de golosinas con diseños de tabaco para adultos.

Barrett, creador del rifle M82, según las declaraciones citadas en el artículo de Simon Parkin en Eurogamer.net, considera beneficiosa la representación virtual del arma de francotirador en videojuegos bélicos hiperrealistas, tanto por los ingresos extra percibidos supuestamente a través de las licencias de uso de sus marcas registradas, como por la promoción que brindan los videojuegos, influyendo en los jóvenes estadounidenses como futuros compradores.

«It is hard to qualify to what extent rifle sales have increased as a result of being in games,» says Ralph Vaughn, the man who negotiates deals with game developers for Barrett. «But video games expose our brand to a young audience who are considered possible future owners.»

«Yes, we’ve worked with companies to send our sniper rifles into video games,» says Vaughn. «Which ones? Our licence agreement prohibits us from mentioning a company by name.» However, he says, «You are welcome to check out the Call of Duty series.»

«We want to know explicitly how the rifle is to be used, ensuring that we are shown in a positive light… Such as the ‘good guys’ using the rifle,» says Vaughn. His company insists that its gun isn’t «used by individuals, organisations, countries or companies that would be shown as enemies of the United States or its citizens.» Ideally, Vaughn says, Barrett’s gun will only be used «by US law enforcement or US military».

Dentro de la retroalimentación del sector, grandes fabricantes de armamento como Glock, Browning, McMillan y Remington que han realizado acuerdos de licencia con empresas de videojuegos como Electronic Arts o Activision, respaldan económicamente a la NRA, ligada a su vez al partido republicano y azote del partido demócrata y la administración de Obama, al menos con respecto a las propuestas de control sobre armas.

Según las declaraciones del senador demócrata en Oregon, Ginny Burdick, todas las partes dentro del círculo tienen las manos manchadas de sangre: los fabricantes de armamento, los desarrolladores y distribuidores de videojuegos bélicos hiperrealistas que realizan acuerdos pagando por las licencias o bien promocionando e influyendo en las ventas de armas de fuego y la NRA, que es el lobby con mayor influencia política respaldado por los fabricantes de armas de fuego. Lo que resulta chocante es el cinismo moderno que desprende el discurso de la NRA teniendo en cuenta su postura anti-videojuegos violentos cuando los shooters con armas licenciadas son apreciados por los fabricantes de armamento que financian y se enriquecen gracias a la protección política del lobby y sus tentáculos en el partido republicano.

«I know there’s a lot of concern about violence and I have the same concerns that anybody would have about the sustained use of guns and violence in video games,» she said. «But with regard to the use of licensed weapons in games? It looks to me like this is part of a much larger pattern to increase guns sales in any way possible.

«Gun companies use the NRA as their main vehicle for doing that. I hadn’t been aware that they were also using video games as a way to sell guns, but this doesn’t surprise me in any way. These manufacturers have blood on their hands. And the NRA has blood on its hands for being their tool.

«I hope that press conference was the last gasp of a dying organisation,» she continued. «I’ve been looking at some of the comments around the press conference from gun owners who are outraged by the NRA. The NRA speaks for the most extreme because if they can raise enough fear, they will sell more guns. You wouldn’t believe it; the gun stores are absolutely inundated with people out there this week buying guns.»

Finalmente, si bien es cierto que los videojuegos ejercen influencia en la conducta de los usuarios más allá del entretenimiento absorbente que suponen, es difícil trasladar este debate fuera de la cultura estadounidense. Electronic Arts fue demasiado lejos con sus promociones de Medal of Honor y su apoyo a programas de veteranos de guerra, pero pocos jugadores tienen un perfil psicológico tal que tras muchas partidas a shooters bélicos salgan a la calle deseando comprar una pistola, un subfusil o un rifle francotirador, o bien tomarlos en su propia casa por vivir en un país que se niega a regular legalmente el acceso que por derecho constitucional tienen los ciudadanos a las armas de fuego.