Diez años desde los atentados terroristas del 11 de septiembre, cultura del miedo, repercusión económica y política de defensa en los Estados Unidos

Publicado con fecha 12 - Septiembre - 2011

Atentados terroristas 11 de septiembre del 2001 en el World Trade CenterCumpliéndose diez años desde los atentados terroristas en Estados Unidos del 11 de septiembre, 11/09/2001, 11-S en los países hispanohablantes, 9/11 en los países de tradición anglosajona, donde fallecieron cerca de tres mil personas y fue derrumbado el World Trade Center por los aviones secuestrados que los terroristas islámicos colisionaron contra las Torres Gemelas, posteriormente Zona Cero en New York, numerosos medios han hecho balance más allá del meme en Twitter sobre qué estabamos haciendo ese día cuando nos enteramos de la noticia. Desde finales del año 2001 y antes de que la recesión y la crisis hipotecaria empezasen a estar en los medios de comunicación de masas, la economía estadounidense se resintió primero por los daños en el volumen de negocio de las compañias aéreas, los daños en los grupos financieros con oficinas en el WTC así como la bolsa en el índice Dow-Jones.

Tras recibir el respaldo de la mayoría de la población debido al pavor por la incógnita sobre nuevos atentados, la administración de George W. Bush comenzó una política interior de investigación sobre posibles terroristas relacionados con Al-Qaeda y de células independientes, con intervenciones de líneas telefónicas y conexiones online, identificación e interrogatorio de decenas de miles de ciudadanos de origen árabe, respaldando jurídicamente los procedimientos con la aprobación el 26 de octubre del 2001 la USA PATRIOT Act, eliminando derechos civiles, rebajando la libertad y la igualdad para aumentar la seguridad como valor último, influyendo en la desconfianza histérica de los ciudadanos contra cualquier indicio de que algún individuo pudiese ser originario de algún país de Oriente Medio. A través de la National Security Agency, desde el año 2002 se ha “normalizado” la práctica de vigilancia doméstica de los ciudadanos estadounidenses, acumulando información de conversaciones telefónicas de millones de personas.

Memorial Tribute in Light, en homenaje a las víctimas de los ataques al World Trade Center, en 2004

La invasión de Afganistán comenzó el 7 de octubre de 2001, por Estados Unidos, fuerzas de la OTAN y la Alianza del Norte con apoyo de las Naciones Unidas, ante la negativa del gobernante régimen talibán de entregar a Osama bin Laden, que supuestamente permanecía refugiado, teniendo los talibanes el apoyo de Pakistán y Arabia Saudí. Dentro de la Guerra contra el Terrorismo, emprendida por los Estados Unidos, poco tiempo después de comenzar la guerra de Afganistán, el 13 de noviembre de 2001, la capital Kabul fue tomada por la Alianza del Norte y el gobierno quedó en manos de Estados Unidos, OTAN y la Alianza del Norte. Desde entonces Al Qaeda y los talibanes se reorganizaron como guerrilla insurgente, en la zona sur de Afganistán, tras perder el control del país que mantenían desde 1996. El 2 de mayo de 2011, el presidente de Estados Unidos Barack Obama anunció de manera oficial la muerte del líder de Al-Qaeda, Osama Bin Laden, considerando en su discurso que se había hecho justicia hacia las familias de las personas asesinadas en los atentados del 11 de septiembre del 2001, tras un operativo militar realizado por comandos estadounidenses en una residencia en las afueras de Abbottabad, Pakistán. Desde el año 2001, las cifras de bajas han crecido cada año, con más de diez mil militares muertos entre la coalición de naciones encabezada por Estados Unidos junto a las Fuerzas de Seguridad Afganas, más de 38 000 talibanes e insurgentes abatidos y un número apenas acotado pero superior a los 15 000 civiles fallecidos.

Después de la invasión de Afganistán, Irak se consideró un objetivo geoestratégico, una alianza encabezada por Estados Unidos, Reino Unido y España promovió una guerra contra Irak para ampliar posiciones en política internacional, pese a las manifestaciones de rechazo por la entrada en guerra mediante una invasión ilegal, además del miedo ciudadano a convertirse en un objetivo del terrorismo islámico. En el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, la delegación estadounidense liderada por Colin Powell defendió que el régimen de Saddam Hussein mantenía armas químicas de destrucción masiva, junto con la existencia de laboratorios móviles ubicados en camiones difícilmente detectables, dicha información fue proporcionada por la CIA, basándose en las afirmaciones de disidentes y desertores iraquíes. Saddam Husein fue derrocado, capturado en diciembre de 2003 y ejecutado tres años después, pese a que nunca se encontraron pruebas de que Irak mantuviese armamento de destrucción masiva. La opinión pública contraria a la guerra en la segunda legislatura de José María Aznar, además de los atentados del 11 de marzo del año 2004 en los trenes de cercanías de Madrid, hechos unidos a la manipulación mediática realizada desde el partido popular para engañar a la población sobre la autoría de los atentados, haciendo creer que no se trataba de un atentado por venganza yihadista, sino de la banda ETA, motivó un cambio de gobierno en España. Tras las elecciones del 14 de marzo el partido socialista obtuvo mayoría, tomando la medida de ordenar la retirada de las tropas de Irak. No se han encontrado pruebas de la existencia de armas de destrucción masiva. Durante la guerra murieron más cuatro mil soldados estadounidenses y la economía lejos de beneficiarse por el supuesto monopolio petrolífero empeoró por los gastos bélicos. Al parecer, un informe del año 2004 de la CIA ya había investigado que el gobierno de Irak decidió destruir el armamento químico que poseía en el año 1991, sin que se hayan encontrado evidencias de una producción posterior.

Tal y cómo ha desglosado Wired en unas tablas sobre el impacto económico de la política militar de los Estados Unidos desde el año 2001 hasta el año 2011, aún posteriormente a la elección presidencial de Barack Obama, han aumentado los gastos, que ascienden a decenas de billones de dólares, en seguridad interna y en las campañas militares en las guerras de Irak y Afganistán, tropas, vehículos armados, además del gasto en el fondo para los veteranos de guerra. En la web de RAWA, Revolutionary Association of the Women of Afghanistan, una asociación política independiente de mujeres que defienden el cambio democrático, los derechos humanos y la igualdad hacia las mujeres en Afganistán; en su página destacan que aunque la coalición liderada por Estados Unidos expulsó a los señores de la guerra del poder, los talibanes, el gobierno posterior de Karzai no ha mejorado mucho más las condiciones sociales, aunque las mujeres no tienen el mismo trato extremadamente vejatorio. Además, la situación de reconstrucción en Kabul en cuanto a servicios públicos y trabajo de las organizaciones no gubernamentales es muy desigual, sobretodo por las irregularidades en los contratos de construcción de infraestructuras y edificios públicos, junto con la corrupción institucional.

En RAWA destacan en un artículo publicado el pasado día 7 de septiembre, 10 Big Lies in the US War on Terror, esto es, 10 grandes mentiras en la Guerra contra el Terror emprendida por los Estados Unidos, donde listan: la afirmación de Dick Cheney en agosto del año 2002 donde aseguraba que había armas de destrucción masiva en Irak, la promesa de Barack Obama en el año 2007 de retirar las tropas estadounidenses y terminar la guerra cuando llegase a ser presidente, las declaraciones de George W. Bush en una entrevista para Fox News cuando afirmaba que la protección de las mujeres y la educación debían ser bases para la paz en Afganistán, el caso de Jessica Lynch, soldado estadounidense herida en circunstancias manipuladas por la propaganda para controlar la moral de las tropas, las torturas que tanto George W. Bush, en New York Times, 28 de enero del 2005 y Barack Obama en una conferencia de enero del año 2009, negaron pese a que se seguían practicando en la base de Guantánamo, en Abu Ghraib, Irak, y en la base aérea Bagram, al igual que en otros países bajo la dirección de oficiales estadounidenses, otro caso de manipulación de propaganda fue el de Pat Tillman, jugador profesional de fútbol americano que dejó su carrera para entrar en el ejército estadounidense tras los atentados terroristas del 11 de septiembre, fue abatido por disparos de militares estadounidenses, lo que se denomina fuego amigo, en circunstancias que se demoraron en explicar muchos años después de abril del año 2004, cuando murió. Se considera que Bush y Rumsfeld usaron la imagen de Tillman para la propaganda, manipulando datos sobre las creencias del soldado.

Otro de los engaños al pueblo estadounidense es la bajada en los métodos de vigilancia nacional que comenzó Bush en el año 2002, a través de la National Security Agency, pues se ha mantenido el espionaje con la administración de Obama, restringiendo la privacidad de los hogares. La garantía jurídica del habeas corpus, por la cual un detenido debe ser presentado ante un juez para determinar si debe ser arrestado o liberado, fue suprimida por los tribunales militares de Bush y posteriormente continuada por Obama en la Guerra contra el Terror. John Brennan, consejero de la administración de Obama en las campañas militares contra el terrorismo, declaró que las naves aéreas dirigidas sin piloto, conocidas como “drone” no habían causado daños colaterales debido a su excepcional precisión, en cambio, según el Bureau of Investigative Journalism más de 2000 personas han muerto en Paquistán por los ataques de naves drone.

Memorial en el décimo aniversario de los atentados en el World Trade Center
La edición digital del New York Times ha publicado una galería de fotos del memorial por las víctimas de los atentados terroristas del 11 de septiembre, celebrado en New York, en la Zona Cero al cumplirse el décimo aniversario.

Memorial en el décimo aniversario de los atentados en el World Trade Center
En los dos estanques por donde caen cortinas de agua, los marcos de bronce tienen grabados los nombres de las 2983 personas que fallecieron en la zona donde se levantó el World Trade Center de New York, de los fallecidos en Pensilvania y Washington.

El pasado día 4 de abril del 2011, CBS News publicó una amplia noticia sobre el proceso de Khalid Sheikh Mohammad, uno de los cerebros de los atentados del 11 de septiembre, junto con cuatro acusados más, que iban a ser juzgados por una comisión militar en la base de la bahía de Guantánamo y no en una corte federal. El secretario de Defensa, Robert Gates, pese a las posiciones enfrentadas en el congreso estadounidense, habría considerado, dentro de la política de interior de la administración de Obama, quitar la prohibición que se mantenía desde enero del año 2009 de no llevar nuevos casos de terroristas a Guantánamo, aunque actualmente Robert Gates ya ha sido sustituido en el cargo por el director de la CIA Leon Panetta. Barack Obama recibió el premio Nobel de la Paz en octubre del año 2009, como es de sobra conocido. De las promesas para moderar la política del miedo que comenzaron en el año 2008, a la política de la decepción.

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